Wednesday, September 26, 2012
Tuesday, September 25, 2012
La influencia aristotélica en interpretación de Pablo
Edwin R. Jusino
Tal y como empecé en la entrada
anterior, (si no la has leído recomiendo que la leas antes de continuar con
esta), el libro What Paul Really Said About Women, demuestra que la
influencia aristotélica tuvo mucho que ver en la manera en que la Iglesia ha
interpretado algunos segmentos de la Palabra.
Es decir, tras la conquista helénica
de Judea, hoy Israel, las corrientes filosóficas de Atenas permearon y se
entrelazaron en la interpretación rabínica, y gentil. El autor del texto, John
Temple Bristow, presenta como ejemplo la crónica de la caída del hombre para
demostrar como la interpretación tradicional de la caída del hombre es errónea.
“Primero, consideremos la historia
de Adán y Eva. En el principio, Adán es presentado como incompleto sin Eva,
necesitando una “ayuda” idónea. La palabra hebrea usada aquí es ezer. Algunos
conocedores bíblicos traducen la palabra como pareja, en vez de ayuda, porque
la última implica un rol de subordinación. La palabra ezer en sí misma no
conlleva una connotación de estatus inferior. Al contrario, cuando no se usa en
referencia a Eva, aparece diecisiete
veces en el Viejo Testamento, y cada vez se refiere a Dios.” –John
Temple Bristow, página 16 del texto.
En la página 17 del texto, Temple
analiza varias de las interpretaciones sobre la caída del hombre. La primera es
sobre el asunto de que Eva fue tentada por la serpiente primero. Según las interpretaciones
tradicionales, relata el autor, esto es representación de que las mujeres son más
vulnerables y más fácil de llevar por el camino de la perdición, a diferencia
de los hombres. Temple, por su parte, sugiere que la interpretación debería
sugerir que los esposos y esposas se apoyen con fortaleza moral, y que cuando
esto falla el pecado entra a la relación y la daña.
En la página 18 Temple presenta la
segunda interpretación tradicional de la historia de la caída del hombre. La segunda interpretación es que la serpiente
escogió a Eva porque era la más débil de los sexos. Temple, por su parte,
postula que la serpiente escogió a Eva no porque era la más débil entre los dos,
sino, al contrario, era la más fuerte y Luzbel tuvo que usar todas sus
habilidades para hacerla caer. Mientras que Adán cayó con el simple hecho de
que Eva le dio la fruta que Dios mismo le había prohibido comer.
En la tercera interpretación que
postula Temple, podemos ver el resultado del pecado. Al pecar, Adán y Eva
cayeron en la voluntad permisible de Dios, donde el hombre reinaría sobre la
mujer, algo que no era la intención original del Señor. La maldición que Dios
puso sobre ambos, no es para ser emulada, sino para aprender y no cometer el
mismo error.
Génesis 3:16-19: “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran
manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo
será para tu marido,[a] y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto
obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo:
No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de
ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás
plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a
la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás”.
Este es el tipo de relación que está
fuera de la gracia y voluntad de Dios. Temple postula que promover este tipo de
matrimonio es promover la penalidad del pecado impuesta por Adán, cuando ya
vivimos bajo la gracia tras el sacrificio de Cristo Jesús en la cruz del
calvario.
En la página 27 el autor postula que
es imposible que el prejuicio contra la mujer
fuera demasiado profundo, como para que fuera solamente la
interpretación de la fuente de las Sagradas Escrituras. Según Temple, mucho de
los eruditos del mundo antiguo tenían sus prejuicios contra la mujer, e imponían
esos prejuicios a la hora de interpretar las escrituras. Estos prejuicios
comenzaron afuera de las escrituras, provenientes de Grecia, según dice Temple
en la página 23 de texto. Tras la conquista por Alejandro Magno, quien era discípulo
de Aristóteles, del medio oriente, las ideas helénicas se propagaron por su
imperio, el que incluía a Judea.
La influencia del pensamiento griego
en los judíos fue abarcadora. Temple nos relata en la página 25 que Philo, un
escriba judío en la diáspora de Alejandría, fue quien comenzó la helenización
del pensamiento judaico. Philo buscaba armonizar las enseñanzas de Platón,
Aristóteles y otros filósofos griegos con las enseñanzas del Antiguo
Testamento, y en el proceso implantó el prejuicio ateniense a la interpretación
de las Escrituras. Lo mismo ocurriría con los maestros de la palabra
posteriores a Pablo.
“Hay en el
alma elemento masculino y femenino, tal y como hay en las familias, el
masculino correspondiendo al hombre, y el femenino a las mujeres. El alma
masculina se asigna así misma a Dios Padre, y Creador del Universo y la Causa
de todas las cosas. La femenina se agarra a todas las cosas que han nacido y
muere; estira sus facultades como una mano para agarrar a ciegas todo lo que
viene a su camino, y da la amistad al mundo de las cosas creadas con todos sus innumerables
cambios y trasmutaciones, en vez de al orden divino, lo inmutable, lo bendecido
y tres veces feliz.”
-Philo,
página 25-26 del texto.-
| Philo de Alejandría |
Philo también defendía el ideal del
celibato que presentaban los estoicos argumentando que “la esposa es una
criatura egoísta… adepta a seducir la moral del esposo”.
Pero no todos los antiguos pensaban
como los helenos. Una de estas excepciones, nos revela Temple en la página 27
del texto, es Gamaliel, quien fuera uno de los maestros del Apóstol Pablo.
El problema que tuvo Pablo fue, que
aquellos gentiles quien intentaba de convertir a su fe en Jesucristo, traían
consigo las preconcepciones del machismo ateniense del mundo Helénico;
compartían las mismas interpretaciones erróneas que los judíos helenizados y
usaron los escritos de Pablo para dar autoridad a los mismos puntos de vista
que Pablo se oponía (Temple, libro de texto, página 27-28).
Entre estos gentiles se encuentra
Agustín de Hipona, también conocido por la Iglesia Católica como San Agustín.
Agustín había sido aprendiz de la filosofía estoica, y veía el matrimonio como “un
pacto con la muerte” (Libro de texto página 28.) Agustín de Hipona, en conjunto
con Eusebio Hieronymus (San Jerónimo) fueron los que trabajaron para traducir
la biblia al latín, la Vulgata que se convertiría en el estándar de la Iglesia
Católica. Ambos estimaban más el celibato que el matrimonio, proponiendo que el
primero era más santo que el segundo.
Esta tendencia de interpretar las
Escrituras usando la filosofía Griega fue llevada a su más alta expresión por
Tomás de Aquino, quien muchos consideran el “doctor angelical”. Aquino fue
quien ordenó y armonizó las creencias Cristianas con la filosofía Griega.
Aquino interpretó a Pablo usando la mente de Aristóteles, e institucionalizó la
filosofía griega en la teología Cristiana. Tanto católicos como protestantes,
desde entonces, estudian a Pablo usando el punto de vista de filósofos paganos,
que vivieron 5 siglos antes que Pablo (página 28 del texto).
El apóstol Pablo: ¿realmente machista o caso de malinterpretación?
Edwin R. Jusino
Tras varias conversaciones que he
estado teniendo recientemente sobre el “rol”
de la mujer en la iglesia, y la manera machista tradicional que ha enseñado la
iglesia las enseñanzas del apóstol Pablo, decidí buscar más información sobre el tema.
En mi caso personal, desde que soy
evangélico, siempre he visto que las mujeres tienen un rol protagónico en el
liderato eclesiástico. Inclusive, tengo
tanto pastora como pastor, y mi maestro en el discipulado es una mujer. Por
ende siempre he chocado con la idea tradicional que leía en la biblia.
Según he ido descubriendo, leyendo
el libro What Paul Really Said About Women: An Apostle’s Liberating Views On
Equality in Marriage, Leadership and Love la iglesia ha ido perpetuando una
enseñanza errónea sobre lo que verdaderamente enseño Pablo. ¿Cómo es posible
que el apóstol que describió perfectamente el amor en 1 de Corintios 13:4-8,
pueda inferir que las mujeres son inferiores a los hombres?
Presentaré el mismo versículo que el
autor del libro, el pastor John Temple Bris, usa como versículo introductorio:
Gálatas 3:28: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón
ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.”
Entonces, ¿Cómo es que se ha usado
las enseñanzas del apóstol para validar el machismo? Según Temple, en la
introducción del libro, describe que cuando el tradujo la versión inglesa de
nuevo al griego, no cuadraba con la versión original griega. Es decir, el
significado de la palabra fue cambiado en la traducción del griego al inglés.
Por consiguiente, lo que Pablo intentaba decir, no era lo que se entendía, pues
fue perdido en la traducción.
Evidentemente la idea que Pablo intentaba de explicar usando ciertas
palabras, al ser traducidas, se perdieron, porque en inglés la palabra significa
otra cosa; significados que Pablo deliberadamente, según explica el autor,
había rechazado.
Entonces ¿Cómo es que llegamos al
problema de la malinterpretación de lo que Pablo quería decir? Todo comienza,
precisamente, en aquellos a quien Pablo le
predicaba, los griegos. Los griegos venían de una cultura helenística, basada
en las enseñanzas de Sócrates, Platón y Aristóteles.
Temple escribe en la página 4 del
texto que fue Sócrates quien inmortalizó el rechazo de la sociedad ateniense a
la mujer. Sócrates en varias ocasiones, según revela el autor, se refería a la
mujer como el más débil de los sexos. Ciertamente, Sócrates promocionaba la
educación de la mujer, para que al igual que una perra puede hacer lo mismo que
un perro pastor, pudieran contribuir a la carga de la sociedad. Pero, según
Platón escribió en La República, Sócrates pensaba que las mujeres, en
general eran más débiles que los hombres.
“¿Conoce usted algo practicado por la humanidad
en donde el sexo masculino no es mejor que el sexo femenino?”
-Sócrates-
Según consta la historia, la misma
que es explicada por el autor en la página 5 del texto, la sociedad ateniense
del mundo helenístico se podía comparar con la sociedad musulmana de la
modernidad. En esencia, la mujer era relegada a la casa, y no participaba de la
vida pública. Según Xenofón, uno de los discípulos de Sócrates, la mujer
ateniense ideal era una que “viera lo menos posible, escuchara lo menos
posible, y preguntara lo menos posible”.
Curiosamente, la sociedad ateniense
contrastaba significativamente con la de sus rivales del Peloponeso, Esparta.
Pero fue de Atenas, y no Esparta, de quien el mundo occidental, y por
consiguiente la Iglesia, heredó esta visión machista sobre la mujer. El autor
hace referencia a Esparta en la página 9 del texto.
En la visión Aristotélica, la mujer
no era diferente a un esclavo. La diferencia, habla el autor en la página 6,
entre un esposo y una esposa, según la visión aristotélica, es la relación que
tiene el cuerpo del hombre a su alma. El hombre es para su esposa lo que el
alma es para el cuerpo físico, destinado a comandar y guiar los brazos y
piernas con sabiduría e inteligencia. Las ideas de Aristóteles, revela el autor
del texto, fueron la base de la creencia de que los hombres eran superiores a
las mujeres, al dar una fuente de autoridad sobre las mismas debido a sus
estudios empíricos de la naturaleza.
En la página 8 del texto encontramos
al autor explicando la influencia de los Estoicos al pensamiento filosófico de
los griegos a quien Pablo le escribía. Zeno, el fundador de la escuela estoica,
promovía el ascetismo y el celibato en la búsqueda de la verdad. Estos valores
serían adoptados por la Iglesia en los siglos subsiguientes.
Tanto la filosofía de Socrates,
Platón y Aristóteles, como el pensamiento estoico contradicen lo que Pablo
enseñaba. Desafortunadamente, la historia nos enseña, que fueron estos
pensamientos filosóficos los que perduraron a través de los siglos hasta los
tiempos de Pablo y el Imperio Romano.
El contraste entre los conversos
griegos y los judíos es notable. Los judíos, según explica Temple en la página
14 del texto, tenían una visión diferente de la mujer en los notables ejemplos
de Rahab, Rut, Tamar, Débora, Jael, y Judit.
Proverbios 31: 10-19 dice: “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su
estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su
marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no
mal Todos los días de su vida. Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con
sus manos. Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos. Se levanta aun de
noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas. Considera la heredad, y
la compra, Y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, Y
esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de
noche. Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.”
Como se ve en este versículo, la
visión judaica de la mujer en el Viejo Testamento contrasta grandemente con lo
presentado por Sócrates y el resto de los filósofos atenienses. Pero lamentablemente para el tiempo de Pablo,
los rabinos, aunque no todos, enseñaban una visión chauvinista sobre la mujer.
La manera en que los rabinos
enseñaban la historia de la creación tampoco ayudó. En la próxima entrada delblog hablaremos sobre la historia del Génesis y sus diferentes interpretaciones
erróneas.
Thursday, September 20, 2012
Idolatría: ¿esclavitud?
Jueves 20 de septiembre de 2012
Edwin R. Jusino
1 de Juan
2:15-17: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama
al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo,
los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no
proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que
hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
¿Qué es idolatría? Según el
diccionario de la Real Academia Española, la palabra idolatría significa
adoración que se da a los ídolos; amor excesivo y vehemente a alguien o algo. Es
curioso notar que en el versículo introductorio, el apóstol Juan diga en el
versículo 15: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo.” Entonces, ¿cuál es el mundo del que el apóstol
se refiere? El mundo es todo aquello que nos aparta de Dios, y ponemos como ídolos
en nuestra vida tal y como dice en el subsiguiente versículo: “Porque todo lo
que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la
vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”.
Según el diccionario, un ídolo es imagen
de una deidad objeto de culto; persona o cosa amada o admirada con exaltación. Los
ídolos pueden ser otros dioses, pero, en la mayoría de los casos, un ídolo
puede ser una pareja, un trabajo, los estudios, el placer sexual, creencias erróneas,
entre otras cosas. Como podrá ver, mencioné algunos ejemplos de ídolos que uno
puede pensar que no son pecados. ¿Por qué entonces los menciono?
En 1 de Corintios 6:12 dice: “Todas
las cosas me son lícitas, mas no todas me convienen; todas las cosas me son
lícitas, más yo no me dejaré dominar por ninguna”. Esto significa, que, por
ejemplo, tener un trabajo no es malo, pero cuando el trabajo te domina, haciéndote
ponerlo en un primer plano, y te aparta
de Dios, por lo consiguiente se convierte en un ídolo. La biblia nos exhorta a
que no seamos dominados por nada, más tengamos autoridad en Cristo Jesús sobre
todas las cosas.
Según el diccionario, la palabra
esclavitud significa sujeción rigurosa y fuerte a las pasiones y afectos del
alma. Sujeción excesiva por la cual se
ve sometida una persona a otra, o a un trabajo u obligación. Esto quiere decir,
que cuando tenemos como ídolo a un trabajo, o pasiones fuertes, o cualquier
otra cosa que no sea Dios, entonces estamos esclavizados al pecado de la
idolatría.
Dios es claro sobre su aberración a
la idolatría. En Éxodo 20: 4-6 dice: “No
te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni
abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a
ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que
visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación
de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y
guardan mis mandamientos.”
Claramente podemos ver las
consecuencias de la idolatría. La idolatría abre nuestra descendencia a
maldiciones generacionales. Más, la obediencia a Dios nos trae bendición y
libertad.
1 Samuel 15: 23 dice “Porque como
pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación.
Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para
que no seas rey.” Vemos que para Dios la obstinación es como la idolatría.
Según el diccionario obstinación significa pertinacia, porfía, terquedad. Pertinacia
significa obstinación, terquedad o tenacidad en mantener una opinión, una
doctrina o la resolución que se ha tomado. Porfiar significa disputar y
altercar obstinadamente y con tenacidad. Finalmente, terquedad significa
cualidad de terco; (terco) Pertinaz, obstinado e irreducible.
Esto quiere decir que cuando
nosotros nos mantenemos en el yo pienso, yo creo, en una actitud sabelotodo,
donde creemos que sabemos más que Dios, estamos siendo ególatras. La egolatría
es culto, adoración, amor excesivo de sí mismo. Entiéndase el YO.
Gálatas 2: 20 dice “Con Cristo estoy
juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora
vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se
entregó a sí mismo por mí.”
Gálatas 5:34-35 dice “pero los que
son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos
por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.”
En estos versículos podemos ver que
Dios quiere que entreguemos nuestra voluntad completamente a él. Lo que
pensamos que es libertad, es en realidad esclavitud y muerte y viceversa.
Mateo 16: 25 dice “Porque todo el
que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa
de mí, la hallará.”
También en Filipenses 3:7 dice “pero
cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de
Cristo.”
¿De qué nos vale afanarnos por las
cuestiones corporales si al final del camino polvo somos y polvo seremos?
Mateo 6:19-20 dice “No os hagáis
tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones
minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín
corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.”
Cuando ponemos nuestra confianza en
el Señor plenamente somos libres, pero si pensamos que podemos hacer las cosas,
nos esclavizamos a los ídolos que nos turban y nos apartan de la voluntad de
Dios. Como cristianos, tenemos que aprender a buscar la dirección del Espíritu
Santo en todas las cosas, decisiones, acciones que tomemos. No podemos creer
saberlo todo, porque Dios sabe más que todos nosotros. Finalizo este pensamiento
con el significado de libertad: Estado o condición de quien no es esclavo.
Finalizo con este versículo: Mateo
6:24 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al
otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a
las riquezas.”
Tuesday, September 18, 2012
Por tu palabra
Aunque ande
en valle de sombra de muerte,
No temeré
mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Aunque al
acecho de mi alma ande la muerte
Creeré que tú
estás en mi tribulación.
¿Quién soy
yo para juzgar tus motivos?
la fe es la
certeza de lo que se espera,
la
convicción de lo que no se ve.
En el
principio era el Verbo,
el Verbo
era con Dios,
el Verbo
era Dios.
En él
estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres
La luz en
las tinieblas resplandece,
las
tinieblas no prevalecieron contra ella.
Si contra
ti no han prevalecido las tinieblas
¿Por qué ha
de haber temor en mi corazón?
Cúbreme con
tu fuego
Y acéptame
como holocausto vivo para ti
Quiero que
mi vida sea un reflejo de ti.
Los vaivenes
de la vida acechan mi corazón
Más, afírmame
en tu roca para prevalecer.
Thursday, September 6, 2012
La increíble realidad de los cristianos de hoy en día
Llevo par de semanas desarrollando
en mis pensamientos la conclusión que a pesar de que el cristianismo es la
religión principal a nivel mundial, la triste realidad es que no todos los que
dicen llamarse cristiano lo son.
La triste realidad es que ir a la
iglesia todos los domingos no te hace cristiano. La triste realidad es que si
supieras lo que realmente conlleva ser cristiano, muchos no aceptarían a
Jesucristo como su Salvador y Señor. Si, por que es fácil aceptarlo como
Salvador. Porque para eso no hay que hacer nada, nada que no sea declararlo por
fe. Pero cuando pensamos en el segundo renglón, como Señor, ahí es que
comienzan los problemas.
Muchos, tanto hombres como mujeres,
van a las iglesias en busca de un novio o una novia. Que equivocados están. Si
van a una iglesia por los hombres, saldrán desilusionados y peor de cómo cuando
entraron. Claro está, no podemos pedir mucho a las iglesias, por que los
hombres tenemos esta única habilidad de creernos que sabemos más que Dios, y lo
sentamos; pretendemos que el haga lo que nosotros queremos. ¿Qué diferencia hay
entonces entre un cristiano con esta actitud a la de un brujo o un hechicero?
Ciertamente, esto es lo que hacen los siervos de las tinieblas, creen en su arrogancia
que controlan a los espíritus inmundos, y solo viven una vida engañados.
No… los hombres todos en algún
momento hemos sido arrogantes, creyendo que Dios está para servirnos a nosotros
en nuestros propios intereses. Cuan errados estamos. Es al revés. El ser humano
fue creado para adorar y servirle a Dios. Es solamente cuando ponemos a Dios en
el primer lugar de nuestras vidas que empezamos a entender cuán grande es su
amor por nosotros. Dios no tenía razón de encarnarse y de venir a la tierra a
morir por nuestros pecados. Jesús lo hizo por amor, y nosotros creemos que
podemos decirle a él lo que tiene que hacer. ¡Cuán misericordioso es Dios que
nos permite aún con esta actitud seguir viviendo! Sigue tratando con esas vidas
hasta que se dispongan, o tomen la decisión final de someterse al juicio de la
muerte espiritual.
Y no hay peor muerte, que la muerte
espiritual. La muerte física es pasajera, pero la muerte espiritual es eterna. ¿Qué
le diremos cuando estemos delante del? ¿No quise servirte por qué no me distes
el novio o novia que yo quería? ¿No te serví por qué no me sanaste mi visión, etc.?
Me es increíble comprender como
pueden haber cristianos que un profeta les trae un mensaje de parte de Dios y
no lo creen. Pero si un adivino, o un horóscopo se los dice se afanan por esa “revelación”.
Los profetas son el ministerio menos entendido que hay. Son los que son vituperados,
son los que son llamados mentirosos, son los que la gente detesta, más que
ningún otro ministerio. Pero a la vez, también son los que más honra reciben,
los más sabios, y los que más cercanos caminan con Dios (después de los
apóstoles).
Y si para ti, esto de que todavía
existen profetas y apóstoles, es nuevo para ti, te invito a que pruebes los
espíritus. Porque, claro está, no todo el que dice ser profeta de Dios lo es.
Por sus frutos los conoceréis.
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