Solo hay
uno que sabrá
El futuro
que acontecerá
El que
siempre tiene la razón
Y en sus
manos mi corazón
¿Ha sido en
vano mi amor?
¿Se ha de esfumar
como el vapor?
De noche y
de día camino
En la locura
de un vicioso círculo
¿Por qué he
de ser siempre rechazado?
El cielo y
sus estrellas donde ando,
A la deriva
siempre me han dejado
Con
corazón, cada vez más enajenado
A Venus
busqué en su infancia
Disfrutando
de sus besos en abundancia
Soñando en
arrogancia
Terminando
en redundancia
¿De qué
valió la devoción?
¿Si solo me
trajo aflicción?
Desde entonces mi corazón
Solo conoce
mortificación.
La vorágine
carnal
En la que
se quiso ilusionar
Mi carne,
mi alma; mi espíritu quiso repugnar
Pero por
tiempo y tiempo no se pudo encandilar.
¿A Sandra
llegue amar?
¿A Rebeca llegue
amar?
Fueron tan
solo un simple afán
Solo un
simple afán.
Un
espectro, una sombra
Recuerdos
que se echan debajo de la alfombra
Tierras de
fallida siembra
Un teatro
de final de oba.
Más, a ti
confesé mi verdadero amor
Sembrado
por el sembrador,
Amor dado a
aforador
Corazón
amador.
¿Por qué rechazaste
mi amor?
¿Por qué heriste
mi corazón?
¿Por qué,
por qué…?
Tanta
preguntas, sin respuestas
Interrogantes
que solo manifiestan
Te amo y te
amé como nunca he amado
Te juré
respetarte, no tocarte
Más, tú,
lejos te has ido de mí
Siguiendo
los deseos de tu carne
¿Tan
desagradable es un futuro a mi lado?
Solo el que
tiene mi corazón
El que
siempre tiene la razón
Sabrá si
regresarás…
O si morirá
mi amor por ti en definitivo.
Porque el
que ha prometido
Hará… de
una manera o de otra.