Friday, July 19, 2013

Martes, 16 de julio de 2013

Así dice el Señor a la Iglesia Tabernáculo de Poder Cristo es mi Rey – Caguas: “Mirad que nadie os engañe; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos. Más cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que suceda así; pero aún no es el fin.  Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores son estos. Pero mirad por vosotros mismos; porque os entregarán a los concilios, y en las sinagogas os azotarán; y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio a ellos.” Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones.”

“Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo. Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.  Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; más el que persevere hasta el fin, éste será salvo.”

“Mirad Pueblo mío hacia Jerusalén, y orad por la paz de mi ciudad, porque pronto se levantarán contra ella multitudes que marcharán para desolarla. ¡Orad por Israel, e interceder por mi pueblo! Porque, todo lo que he dicho y prometido sobre la semilla de Abraham, Isaac, e Israel se cumplirá, y lo verán cumplirse.”

“Si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. Ya os lo he dicho antes. Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.”

“Levántate iglesia en clamor por la República Dominicana, porque pronto estrecharé mi mano contra ellos, porque he visto yo los altares a Baal que han levantado; veo la serpiente antigua, como se pasea libremente entre las calles. Porque mi juicio se tarda para ella, pero sí que he visto su prostitución, porque ha bebido del cáliz de su hermana Haití. Pasarán día, semanas, meses y años, porque trato yo con el pueblo dominicano, y aún quedan rodillas que no se han postrado delante de los baales.”

“Llega mi hora para Cuba. En un abrir y cerrar de ojos levantaré la maldición que proferí sobre esa tierra, a causa del rechazo de mi pueblo. Porque he escuchado el clamor del remanente fiel que no se ha postrado a los baales. Mi tiempo llega para Cuba, y quitaré de sobre Cuba el yugo que ha impuesto su rey. Porque tras la apertura de Cuba, haré que fluya mi evangelio, derramaré mi Espíritu sobre todo vaso dispuesto hacer mi voluntad, y el avivamiento de mi Espíritu será como ninguno otro en ese pueblo. Habrán milagros y prodigios, y el pueblo dejará atrás a Baal, y me servirán a mí que soy su Dios.”

“Ay, Puerto Rico, ¡Que ay tu ay! De tiempo atrás enviado mis pregoneros de justicia para que tornaran su mirada a mí, que soy su Dios, y dejaran atrás su paso torcido. Me he llevado al hombre baluarte y fuerte de entre medio de ustedes, y muchos dentro de mi pueblo han hecho caso omiso. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; más el justo por su fe vivirá. Y también, el que es dado al vino es traicionero, hombre soberbio, que no permanecerá; ensanchó como el Seol su alma, y es como la muerte, que no se saciará; antes reunió para sí todas las gentes, y juntó para sí todos los pueblos.”

“¡Yo Soy el que Soy! Mi palabra una sola es, y mis juicios han sido determinados para este pueblo. ¡Cuánto he querido ver un Pueblo unido, clamando a mí! Pero una y otra vez, la mirada de mi Iglesia ha estado fijada en sus templos, en la competencia entre hermanos, envanecidos, aferrándose a las costumbres y tradiciones religiosas. ¡Qué grande es el espíritu de fariseísmo y jezabelístico que se han entronado sobre muchas iglesias!”

“El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Más ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros. ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor. ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?”

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas. Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.”

“Sí que veo yo a los que han contaminado mis altares, buscando engrandecimiento, y lucrarse a expensas de mi pueblo. Me reiré yo de ellos, porque mi justicia no se tardará. ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.”

“¡Ay Puerto Rico! Quebrantamiento sobre quebrantamiento es anunciado; porque toda la tierra es destruida; de repente son destruidas mis tiendas, en un momento mis cortinas. ¿Hasta cuándo he de ver bandera, he de oír sonido de trompeta? Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron. Toda la tierra será asolada; pero no la destruiré del todo. Por esto se enlutará la tierra, y los cielos arriba se oscurecerán, porque hablé, lo pensé, y no me arrepentí, ni desistiré de ello.”

“Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.  ¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana! ¡Bienaventurada tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no para beber!”


“Mi tiempo para esta isla está a la puerta, porque el futuro de Puerto Rico está enlazado con los Estados Unidos, y sobre estos, mis juicios también caerán. ¿Habrá lugar donde buscarán refugio de mi ira, o isla del cordero? No hay país, no hay montaña, ni lugar donde mi presencia no te alcance, ¿quién te dará refugio en el día grande y terrible?”

Saturday, June 29, 2013

¿Has vuelto a nacer genuinamente?

Sábado 29 de junio de 2013

“Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.”
Apocalipsis 22:1

El agua es un símbolo de grande importancia en la vida de un cristiano. El agua está presente desde el Génesis hasta el Apocalipsis, y su presencia es vital en la manera en que nos relacionamos con Dios. Tal y como presenta el apóstol Juan en el libro del Apocalipsis, hay un rio de agua de vida que fluye desde el trono de Dios.

En la antigüedad, el agua era un símbolo para el caos. El texto bíblico encontrado en Génesis 1:1-2: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas” hace referencia a las aguas. Aquí vemos que el agua es un símbolo del caos, y que Dios viene a ordenar el mundo. Dios creo al mundo de entre el caos cósmico, y ordenó el universo a su palabra.

Teniendo en cuenta que el agua simbolizaba caos para los judíos de la antigüedad, tomemos el pasaje de Juan 3: 3-7:

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.”

¿Por qué Nicodemo pregunta al Maestro el hecho de volver a entrar al útero de su madre para volver a nacer? En la ley judaica existe lo que se llama una Mikve : un lugar que reúne aguas de origen natural, como el agua de lluvia, de un río o de un manantial; trata de una pequeña alberca que está unida a una fuente de aguas naturales que fueron recolectadas en forma natural [llamada “otzar”], a las que se les agrega luego agua limpia y templada. Según Judaismo.org, “Figurativamente, la mikvé se compara con el útero de la mujer, y sus aguas, con el líquido amniótico. Dentro del agua el ser humano no puede respirar, esto representa de alguna manera la anulación de la vida. Emerger de las aguas significa entonces: salir a la vida.”

Según la Real Academia Española la palabra bautismo significa: Primero de los sacramentos del cristianismo, con el cual se da el ser de gracia y el carácter cristiano. En diversas religiones, rito de purificación. Según el diccionario bíblico wikicristiano.org: “En el uso judío significa lavar o limpiamiento”.

El bautismo no es un hecho exclusivamente del nuevo testamento, sino que comenzó desde el antiguo. Lo que Jesús le explicó a Nicodemo es el significado del bautismo. El bautismo por aguas representa la muerte a la voluntad propia, total y absoluta; pues al salir de las aguas es considerado una nueva criatura, es considerado que esa persona ha nacido de nuevo. Al haber nacido de nuevo, esa persona está limpia de todo pecado, es inocente delante de los ojos de Dios. El acto de nacer de nuevo en Cristo nos da unas nuevas vestiduras sacerdotales, tal y como se le ponían al Sumo Sacerdote cuando este se preparaba para entrar al Santísimo. Levítico 16:4 dice “Se vestirá la túnica santa de lino, y sobre su cuerpo tendrá calzoncillos de lino, y se ceñirá el cinto de lino, y con la mitra de lino se cubrirá. Son las santas vestiduras; con ellas se ha de vestir después de lavar su cuerpo con agua.”

El acto del bautismo es un símbolo para la obra que Dios quiere hacer en cada uno de nosotros. El hecho de salir de entre las aguas, que representan el caos, y nacer a la vida simboliza que Dios nos ha sacado de las tinieblas y ahora hemos entrado a morar en la luz.

El bautismo también puede ser comprendido por medio del relato del cruzamiento del “Mar Rojo” encontrado en Éxodo 14. Muchos estudiosos del tema identifican la sección del mar rojo por la cual Israel cruzó como el “Mar de las Cañas”. El “Mar de las Cañas” era el “paraíso” donde el reino de Osiris, el dios de la muerte, se estableció. El partimiento del “Mar de las Cañas” que durante la antigüedad era parte del Mar Rojo, simbolizó la transición de la muerte y la esclavitud del pueblo de Israel a la vida. También podemos captar que el cruzamiento del Mar de las Cañas es la victoria de Dios, el dador de la vida, sobre la muerte.

Según las tradiciones judaicas, una novia que se está preparando para casarse se sumerge en las aguas del Mikva para limpiarse, en preparación para su vida nueva al lado de su esposo. Es lo mismo con el agua bautismal, pues la iglesia es la esposa de Jesús, y tenemos que estar sin mancha y en santidad. Pero el bautismo es solo el principio del camino que hemos de recorrer.  En Marcos 16:16, y Juan 3:5 Jesús ordena a todos los creyente a bautizarse.

El bautismo no es un evento de una sola vez, sino es un evento que debe ser repetido todos los días. Todos los días debemos limpiarnos y pedir perdón por nuestros pecados; especialmente antes de ir a ministrar al templo (Éxodo 30:17-21), si estamos enfermos (Levítico 14: 8-9), etc.

El apóstol Pablo abunda más sobre este tema en 2 Corintios 6:14-18 y 2 Corintios 7:1: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos  Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”
El que no vive por la Palabra de Dios, no ha nacido de nuevo lo que significa que no ha muerto o no ha comenzado el proceso de la muerte al yo. Este proceso de muerte lo podemos encontrar en Ezequiel 47: 1-5:

“Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar. Y me sacó por el camino de la puerta del norte, y me hizo dar la vuelta por el camino exterior, fuera de la puerta, al camino de la que mira al oriente; y vi que las aguas salían del lado derecho. Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos. Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado.”

Mientras más nos acercamos a Dios, mientras más entregamos nuestra voluntad a Dios, más hondo en el río estaremos. Ciertamente como dice en Mateo 16:25: “Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”  si te dejas ahogar en el río de Dios, si te dejas bautizar dentro de las aguas salutíferas, vivirás para siempre. Pero si te resistes a vivir una vida conforme a lo que Dios demanda para ti, morirás.


Si realmente has nacido de nuevo, entonces déjate morir.

Wednesday, June 26, 2013

Revelación Juicio: Viernes 21 de Junio de 2013

Así dice el Señor al Concilio Tabernáculo de Poder Cristo es mi Rey:... “Advertencia les doy, a ustedes que escuchan las palabras que vienen desde mi trono a la tierra. Vendrá y se aproxima el grande ¡ay, ay, ay! ¿Se preparan para los juicios que han de ser derramados sobre esta tierra? He dicho que mis juicios empiezan por la casa, por tanto, el decreto ha sido dado ya: los desobedientes serán quebrantados, y la miseria será su compañía. Los días ya son como Sodoma y Gomorra, por tanto, me he levantado contra Puerto Rico y contra el resto de la nación Americana. ¡No dependerás de Estados Unidos en tu grande ay Puerto Rico! ¿Cómo podrá ayudar un cojo a un manco? ¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana!”

“¡Que grande miseria llega a los que me roban el diezmo! ¡Qué grande miseria a los que me roban mi primicia! Porque doy rienda suelta al devorador. ¿Tienes empleo? Te será quitado. Por tu desobediencia a mis estatutos, porque de tiempo atrás he advertido de una manera u otra. Porque ya llegan los tiempos de vacas flacas. Tras la miseria se paseará la muerte, porque aumentarán los suicidios, los homicidios a niveles jamás antes vistos sobre Puerto Rico. ¿En quién dependerá el hombre sino en mi Jehová?”

“¡Qué vergüenza! Porque serán probados, y muchos serán hallados faltos; su vanidad y orgullo serán expuestos públicamente, señalados por los impíos. Muchas iglesias serán cerradas a causa de la desgracia que caerá sobre los falsos pastores, apóstoles, evangelistas, profetas y maestros. Porque mi casa no es casa de mercaderes. Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.”

“Veo como se prepara el cáliz de perversión de la Gran Ramera; porque ya llega el tiempo donde habrán dos iglesias, las que aplaudirán y seguirán el ejemplo de Roma, y las que permanecerán limpias, sin manchas. ¡Que ay de los pastores que se confabulen con Roma! Porque me conocerán en el hervor de mi furia, y no extenderé mi misericordia cuando les llegue su ay, porque ellos me han dado su espalda y han blasfemado a mi Espíritu Santo.”

“Las tinieblas se están extendiendo sobre esta tierra de Puerto Rico. ¡Has olvidado lo que es un huracán! Por tiempo mi mano ha estado protegiéndote, a causa de los siervos que no han doblado sus rodillas a Baal, más el tiempo llegó. No sacrifico mi justicia sobre el altar del amor, y tu multitud de pecados ha llegado a mi trono.”

Thursday, May 23, 2013

Libertad v. Libertinaje


Jueves 23 de mayo de 2013
Edwin R. Jusino

Lucas 15:11-14: “También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.”

Desde el momento que aceptamos a Jesucristo como nuestro Salvador, desde ese mismo instante, nuestras vidas son declaradas libres en los cielos. Pero la libertad en Jesucristo, no significa que tenemos la potestad de seguir viviendo como vivíamos antes. Gálatas 5:1 dice “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”.

Primero que nada, ¿Qué es libertad? Según la Real Academia Española la palabra libertad significa facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. Estado o condición de quien no es esclavo. Por contrario, la palabra esclavitud significa sujeción rigurosa y fuerte a las pasiones y afectos del alma, sujeción excesiva por la cual se ve sometida una persona a otra, o a un trabajo u obligación. Cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro Salvador, él nos da la facultad de la libertad, para escoger entre el bien y el mal; teniendo aun el libre albedrio.

Hasta ahora, en términos de la iglesia,a todo el mundo le es fácil aceptar a Jesucristo como su Salvador. Después de todo la Salvación es gratuita, y es basada en una decisión, si lo aceptas o no. Pero el grande problema que tienen muchos cristianos, y que por mucho tiempo tuve yo también, es el de aceptar a Jesucristo como nuestro Señor. Porque nosotros los seres humanos tendemos a querer tener bajo control nuestro destino. Pero la palabra nos dice que tenemos que soltar el control y someternos a la disciplina de Dios Padre, si queremos retener la salvación. Porque podemos aceptar a Jesús como Salvador, pero si él no es nuestro Señor, de nada valdrá todo lo que hagamos en esta vida.

Lo anterior es explicado en Lucas 6:46-49: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.”

También en Mateo 7:21-23 dice: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

Fíjese, que la palabra libertad es la facultad de obrar de una manera u otra o de no obrar. Cuando nuestra libertad está basada en Jesucristo, estamos entonces sometiéndonos a su voluntad.  No obstante, los cristianos que, habiendo aceptado a Jesucristo, no se someten a la voluntad de Dios, perfecta y agradable, están practicando el libertinaje, y no la libertad.

¿Qué significa libertinaje? Libertinaje significa según la RAE desenfreno en las obras o en las palabras. Falta de respeto a la religión. Según diccionario.com, la palabra libertinaje significa actitud de quien obra con desenfreno y sin el debido respeto a los demás.  Actitud de la persona que actúa de un modo irregular y cercano a lo que se considera licencioso. Falta de respeto a la religión o a las leyes.

Entiéndase que cuando satisfacemos los deseos de la carne, cuando nuestra propia voluntad quiere imponerse por encima de lo que Dios nos ha ordenado,  entonces estamos en libertinaje.

Gálatas 5:16-17 dice: “Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.”

Como cristianos, estamos llamados a ser luz del mundo, y esto solo se logra en la obediencia a la voluntad de Dios.

Mateo 5:14-16 dice: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

Por nuestras obras, o por nuestros frutos, alumbramos el camino a Cristo. Pero si estamos en libertinaje, esa luz mengua, y es como dice en el versículo anterior: ponemos la luz debajo del almud, tratando de esconder que somos de Cristo.  Muchas veces queremos esconder nuestra identidad en Cristo por miedo a ser rechazados, de ser señalados, de perder un trabajo, y es más fácil vivir en el libertinaje, haciendo lo que nosotros queremos para agradar a los demás y al yo propio, que en la libertad de y obediencia a Cristo.

En ese caso somos como el hijo pródigo, que cree que puede vivir su vida a su manera. El estilo de vida que vivió el hijo pródigo fue una de libertinaje, desenfrenado. El versículo de entrada dice que el hijo pródigo dice que él se fue lejos, para que su familia y los que no lo conocieran lo juzgaran, y vivió perdidamente hasta que lo malgastó todo. Vemos que las consecuencias de vivir en libertinaje o en desobediencia a la voluntad perfecta de Dios es que la provisión que Dios tiene para con sus siervos es quitada.

Cuando vivimos en libertinaje, estamos viviendo en la carne. En Gálatas 5:19-21 dice “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” Si hemos aceptado a Jesucristo como nuestro Señor, pero vivimos en libertinaje, rehusando a someternos a su voluntad estamos siendo desobedientes y obrando en la carne. A la larga, nuestro estado postrero será peor que el primero.

Mateo 12:43-45 dice: “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.”

Para concluir les dejo el versículo de Juan 15:18-27: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Más todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre. Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron. Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.”

Wednesday, May 1, 2013

Revelaciones del Juicio de Dios para Puerto Rico: Marzo 15- 1 de Mayo 2013



Viernes 22 de Marzo de 2013:

Así dice el Gran Yo Soy: “¿Quién se hará llamar como dios sin que sea descubierto su falsedad? ¿Cómo puede entrar alguien en la casa de un hombre fuerte y arrebatarle sus bienes, a menos que primero lo ate? Así ha hecho Satanás con las iglesias de Puerto Rico; y las llamo a cada cual por nombre y apellido. ¿Qué me dirán en aquel día y en aquella hora?  No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?” Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!” Porque ciertamente son hijos de su padre, el Príncipe de este Mundo, el Padre de las Mentiras.”

“¿Podré encontrar una iglesia sin mancilla y de justos en esta mi Isla? ¡Qué ay ha llegado al pequeño remanente! El lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Una y otra vez te acechan los lobos mis pequeños. ¿Soy tu buen Pastor? Estoy buscando una generación que me busque en Espíritu y en verdad. He dicho, que estoy buscando una generación que me busque en Espíritu y en verdad. Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”

Martes 9 de Abril de 2013:

Dado a la Iglesia Tabernáculo de Poder Cristo es Mi Rey en Caguas: “¡Que ay el ay de esta isla! Muy pronto pasará la espada por encima y correrá la sangre de los inocentes. Los huesos de los santos claman a mí por justicia, y no tarda más. Cuando hay rebelión en el país, los caudillos se multiplican; cuando el gobernante es entendido, se mantiene el orden. El gobernante que oprime a los pobres es como violenta lluvia que arrasa la cosecha. Los que abandonan la ley alaban a los malvados; los que la obedecen luchan contra ellos. Los malvados nada entienden de la justicia; los que buscan al Señor lo entienden todo. Más vale pobre pero honrado, que rico pero perverso. El hijo entendido se sujeta a la ley; el derrochador deshonra a su padre. El que amasa riquezas mediante la usura las acumula para el que se compadece de los pobres. Dios aborrece hasta la oración del que se niega a obedecer la ley. El que lleva a los justos por el mal camino, caerá en su propia trampa; pero los íntegros heredarán el bien. ¡Qué ay el ay que ha de venir a Puerto Rico! Porque multitud de pecados se han acumulado delante de mí.”

“¡Ay del país cuyo rey es un inmaduro,  y cuyos príncipes banquetean desde temprano! ¡ Dichoso el país cuyo rey es un noble, y cuyos príncipes comen cuando es debido, para reponerse y no para embriagarse! Estoy airado contra esta tierra y pronto me conocerán en mi furor. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor; pero también Yo Soy fuego consumidor. Sin santidad nadie podrá verme. ¿Puedes verme tu Pueblo?”

“Doy aviso, y aviso temprano Iglesia. ¡Prepárense! Porque ciertamente muy pronto verán la partida de mi Hombre Baluarte de esta isla, y voy a limpiar el ministerio Cristo Viene; porque como nido de víboras se ha convertido. Ya no hay interés por las almas, y le haré justicia a mi siervo Yiye Ávila. ¡Que ay el ay de Yeya! ¡Cuántas lágrimas derramará por mi siervo! El Pueblo de Puerto Rico llorará la partida de mi siervo, como nunca han llorado la partida de un político. Porque le daré yo una bienvenida al salón de la fama, y sabrá Puerto Rico en aquel día, y en aquella hora que yo soy Jehová, y que Yiye Ávila es mi siervo.”

“¡Que terrible las cosas que revela Jehová! Es que Puerto Rico aún no ha entendido que mi juicio ha empezado sobre esta tierra. Si este pueblo se arrepintiera y se tornara a mí, yo tendría misericordia y como hice con Nínive retrasaría el ay. Pero ya no me tardo yo, porque he visto el crecimiento de Sodoma y Gomorra en Puerto Rico y en la nación Americana. ¡Que ay el ay! ¡Que caída la caída! ¡Qué guerra la guerra que llega a la puerta! Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. ¡Qué grande el ay de Puerto Rico! Porque las aguas cubrirán tus costas y tus ciudades quedarán en ruinas. No conocerás tú lo que acontece, porque muchos serán sorprendidos por el ay. Llegará en la noche, como el ladrón; muchos serán los que dormirán y no despertarán en el día grande y terrible.”

“Pero tu Pueblo, no te turbes, ni desesperes por lo que has de ver. Porque ciertamente, yo le soy fiel a mi Pueblo. Yo le soy fiel al Pueblo que me adora y me busca en unidad de espíritu. Mirad, todavía la puerta está abierta. ¿Eres oveja o eres cabrito? Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. ¿Eres oveja o eres cabrito?”

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.”

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

Domingo 14 de abril de 2013

Dado a la Iglesia Tabernáculo de Poder Cristo es Mi Rey en Caguas: “Pronto verás lo que ha de acontecer en Puerto Rico. ¡Que terrible es caer en las manos de un Dios vivo! Sabrán muchos que Yo Soy es el mismo ayer, hoy, y siempre. ¿Cambio yo o cambian los hombres? Verán como echaré de los altares a los ministros que han vendido mi palabra por un plato de lentejas. ¡Que muchos van tras el oro y la plata! ¡Que muchos perversos confunden a mi Iglesia! Los verán caer ¿y que me dirán?

Thursday, March 21, 2013

Exiliado



No hay espacio para mí en este mundo
Aunque camino por las aguas
Enfocado en la meta final
La tribulación desea ahogarme.

Ya no hay refugio en tierras distantes
No hay nicho para mí ni aquí ni allá
El rechazo es el dardo más eficaz
Para agobiar la vida de los profetas.

¿Cuál ha sido mi pecado ante sus ojos?
¿Qué meritó el traspaso de la espada por mi corazón?
La puerta fue sellada con piedra, sangre y fuego
Y no hay vuelta atrás al escondite del placer.

Aunque camino por valle de sombra de muerte
Su vara y su cayado están a mi lado.
¿No ha cumplido con todo lo prometido?
¿Por qué desespera y agoniza mi alma?

Estoy en tierras distantes.
Tildado de loco, y demente
Cuando mi cordura es incuestionable
Solamente que tengo lo que muchos no tienen.

¡Ten fe!
Eso gritan vez tras vez, tras vez.
¡Ten fe! Pero ni ellos mismos comprenden
Porque si tuviesen fe, verían lo invisible.

¡Señor, Señor! Clamando andan muchos
Pero nunca han conocido al que claman
Porque cuando el Señor habla
Ellos no quieren escucharle.

¡Si supieran que contendí con D-s!
Yo no era merecedor de su gracia
Pero sabía lo que conllevaría aceptar su voluntad
Por encima de la mía, y de mis gustos.

Los hombres divagan por la tierra
Mendigan amor, y sexo
Destruyendo su espíritu una unión a la vez
Seducidos por orgias noche tras noche.

¿De qué me valieron los placeres del mundo?
¿De qué me valió el tiempo malgastado?
¡De nada! Fue una inversión de necios
Y hoy pago con intereses las deudas

¡Qué promesa la promesa!
Me mantuvo vivo mientras divagué mendigando
¡Qué promesa la promesa!
Pero lo que sabía a miel hoy es como vinagre

¡Qué copa de vinagre he tenido que beber!
Porque la paga de mis acciones es justicia
Y menester es que espere hasta el final
Teniendo fe en sus promesas

Pero que valle de sombra de muerte
He tenido que huir a Lodebar
He tenido que huir a Adulan
Solo en la carne estoy
Pero acompañado en el Espíritu.


Tuesday, March 19, 2013

Revelaciones del Juicio de Dios para Puerto Rico: Febrero 5-15 de marzo de 2013


Martes 5 de Febrero de 2013

Así dice el Señor: “¿Se preparan Pueblo? Lo que viene, viene. Mi ira no espera más para hacer justicia. Mi fuego bajará, y los muchos correrán y no escucharé yo el clamor del tibio. Puerto Rico, mi juicio no espera. La inmundicia crecerá, el pecado contaminará hasta los altares; empezaré por la iglesia y luego por la isla. ¡Que ay tu ay Puerto Rico! Desearán no haber nacido, y buscarán la muerte y algunos no la encontrarán.”

“¿Puedes tu apercibirte Pueblo? ¿Te preparas tú para lo que acontecerá? Maldito el hombre que confíe en otro hombre, mas tú te apercibes y tu mirada pones en mí. Yo soy el que te provee, soy tu sustento.”

“¿Por qué mi iglesia está ciega y dormida? ¿Por qué rechazaron mi vino por el que da el mundo? Han herido mi corazón, se han olvidado de su primer amor. SI este pueblo se arrepintiera de corazón, y me buscaran en unidad, yo me arrepentiría de mi veredicto. Pero ya no hay vuelta atrás, y Puerto Rico su destino escogió. Mi misericordia solo para con los que me sirven en espíritu y en verdad, y cuyas rodillas no se han inclinado a los baales.”

Domingo 24 de febrero de 2013

Así dice el Gran Yo Soy: “¿Por qué se aflige tu corazón, Iglesia, por lo que acontece? ¿No sabes que lo que acontece fue hablado por los profetas en aquellos días? Hoy levanto yo profetas y profetas; levanto apóstoles, pastores, evangelistas, y maestros.”

“Es el tiempo que la iglesia se levante en oración, en clamor, en ayuno. ¡Prepárate generación de pactos! Porque vengo como ladrón en la noche. Los Tobías y los Sanbalat buscan detener la edificación de mi pueblo. ¡Alerta doy pueblo! ¿Qué Espíritu les habla hoy desde los alto?”

“Pronto muy pronto llegará el tiempo de mi juicio para ti Puerto Rico. Has dicho en tu corazón que ya no hablo yo, te has levantado a perseguir a mis siervos fieles. ¡Que ay llegará! Satanás te ha envanecido. Veo el orgullo, veo la maldad como la has dejado multiplicar, veo la sapiencia en propia opinión.”

“Desde lo alto derribaré al orgullo y al altivo. Yo determiné raer de raíz al príncipe que gobierna esta isla. 3 meses reinará la incertidumbre para aquellos que han doblegado a los ídolos. Pero tú, Iglesia fiel, verás los milagros y prodigios que yo manifestaré por mis vasos. El mundo entero temblará con lo que aquí acontecerá.”

Martes 5 de marzo de 2013

Así dice el Todopoderoso: “Levanto yo una nueva generación de apóstoles, profetas, pastores, evangelistas, y maestros, que no han inclinado sus rodillas a los baales de este mundo en su proceder. Voy a derribar a los altivos de los altares; también a los perversos, a los sabios en su propio conocimiento, a los corruptos, y a los insensatos. Los verán caer y sabrán que hablado Jehová de los Ejércitos. ¡Cuidado y alerta doy! No señalas tú, ni criticas tu que dices ser, tu que afirmas estar sobre la roca. No sea que caiga sobre ti el juicio que he determinado sobre sus obras. Aún siguen siendo tus hermanos; son miembros de este cuerpo. ¡Cuidado! Soy el Gran Yo Soy.”

Jueves 7 de marzo de 2013

“Puerto Rico, mi mano está contra ti. Tu que te glorificabas de ser la más hermosa entre las islas del Caribe, tu que causas celos y envidia entre las naciones que te rodean, tu que levantaste altares para adorar a otros dioses, tu que te apartaste de mis caminos y mis estatutos, tú serás derribada. Yo soy amor y soy fuego consumidor. Tus pecados se han amontonado, tus perversiones han llegado hasta la niñez, tu corrupción de espíritu te ha cegado de escudriñar el bien del mal, y los veo yo desde lo alto de mi trono. Tus líderes los he turbado y se levantan en guerra contra ti, esclavizando y maltratando, llevando a tus moradores tras dioses ajenos. Mi mano protectora he levantado de sobre esta isla, y serás abatida por tormentas que jamás habrás pensado que ocurrirían sobre ti. Pero se endurecerá el corazón de los hombres, y perseguirán a los que sus rodillas no se han doblado ante los baales, a causa de mi nombre. El ladrón vendrá, y usurpará terrenos de templos. Se cerrarán iglesias, y el número de iglesias en Puerto Rico disminuirá, pero incrementarán las ovejas de los rediles fieles. ¡Ay de los pastores que hayan hipotecado sus terrenos! Porque serán los primeros en perderlos. Mi juicio comienza en mi casa, y se extiende al resto del país.”

Sábado 15 de marzo de 2013

Así dice Jehová de los Ejércitos: “Me estoy paseando por el pueblo de Cabo Rojo. ¿Ves tú al príncipe de esta ciudad? Sobre su trono sentado está, furioso con lo que hago una y otra vez. La iniquidad de Cabo Rojo ha llegado a mi trono, más, por misericordia de mi remanente he prosperado esta ciudad. Pero te declaro yo, desde mi trono, que no quedará ninguna estructura levantada en el casco urbano. Por muchos días la montaña estará separada de los valles. Las aguas consumirán a Cabo Rojo, ciudad donde se pasea la iniquidad. ¿Qué hace mi iglesia? La iglesia silente está, porque se quedan en los templos y se han olvidado de los moradores de la ciudad.”

“Llamaré a cuentas a todos los rebaños que no hagan lo encomendado. ¿Por qué sigue la Ramera dominando los corazones de esta mi ciudad?”

“Es que los hombres me toman por broma. Es casi la media noche, ¿mi pueblo vigila? ¿Mi pueblo vigila? Advertencia doy a todos los que quieran creer que yo Jehová hoy les revelo. Salgan del pueblo todos los que me llaman Señor, Señor. Porque la ciudad será desolada, y no se sabrá más del pueblo de Cabo Rojo como lo conocen ahora.”

“¿Les parece fuerte? Tolero yo y tengo misericordia, pero el juicio llega, sí que llega. ¿Qué me dirán los hombres en aquel día?”

“Soy el que soy, y no retraso yo lo determinado para mi año de justicia. El juicio comienza por la casa, y termina en el resto de la isla.”

“El gobernante de esta ciudad de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí. Me llama Señor, pero no obedece mi palabra. Verán y escucharán como sacaré a la luz lo oculto, y que escándalo.”

Tuesday, March 12, 2013

Consecuencias de romper un pacto ante Dios


Martes 12 de marzo de 2013

“No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.”
Eclesiastés 5:2

En el pasado estudio hablamos sobre lo que es un pacto. Es importante recalcar el significado de la palabra pacto: “Según la Real Academia Española, la palabra pacto viene del latín pactum, y significa concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado. Por su parte, la palabra latina pactum significa, acto realizado entre dos o más personas donde se obligan a cumplir un acuerdo. Por lo que vemos, cuando se establece un pacto, las partes están obligadas a cumplir. Entiéndase por esto, que cuando Dios entra en pacto con una vida, o con varias vidas, está obligado a cumplir con lo que estipuló. Igualmente, la vida o vidas que aceptan el pacto, están obligadas a cumplir con sus requerimientos. La palabra hebrea para pacto es “beréÆt (tyriB]), «pacto; alianza; convenio; acuerdo; confederación». Lo más probable es que este nombre se derive de la raíz acádica que significa «encadenar, poner grillos»”

¿Por qué hago énfasis en el significado de la palabra pacto? Porque el pacto es como una espada de doble filo. Te puede ser de bendición, siempre y en tanto tú cumplas con lo pactado.

El versículo de entrada Ec.5:2 habla de que no te des prisa ni con tu boca, ni con tu corazón a prometerle nada a Dios. Entiéndase que uno puede aceptar un pacto sea que uno lo proclame con su boca o lo acepte en su corazón. Salomón advierte a los hombres a considerar bien sus palabras, y sus compromisos con Dios, porque Dios toma en serio sus pactos.

Eclesiastés 5:4-5 dice “Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.”

Salomón nos advierte que si entramos en un pacto con Dios, o le prometemos que vamos hacer algo de acuerdo a lo pactado con Dios, lo hagamos.

Según la RAE, la palabra promesa significa: “Expresión de la voluntad de dar a alguien o hacer por él algo. Ofrecimiento hecho a Dios. Contrato preparatorio de otro más solemne o detallado al cual precede, especialmente al de compraventa.” Las promesas son parte de un pacto, más aun cuando es Dios quien las hace. La palabra hebrea para promesa es Abtahá, y significa dar la palabra, prometer; empeñar, dar.  En los tiempos de Salomón, dar una palabra, o hacer una promesa era equivalente a pactar.

¿Qué pasa cuando no cumplimos con lo que se ha prometido?

Eclesiastés 5:6 dice: “No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?”

Si no cumplimos con lo que hemos pactado con el señor estamos abriéndonos a recibir juicio sobre nuestras cabezas de parte de Dios.

Sabemos que la nación de Israel pactó con Jehová en el Sinaí.

Veamos este evento en Éxodo 19:4-8: “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo.”

¿Israel mantuvo su pacto? Luego de varias generaciones los Israelitas rompieron el mismo. Veamos lo que dice en Jueces 2: 11-15:

“Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales. Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová. Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot. Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción.”

Cuando rompemos los pactos y promesas que hacemos delante de Dios, el Señor permite que Satanás nos aflija, pues le hemos dado permiso legal. Mientras nos mantenemos fiel al pacto que hemos hecho con Dios, él es fiel a sus pactos, peleará por ti y te cumplirá con todo lo que te ha prometido.

Si has roto pacto con Dios, tal y como dice en 1 de Juan 1:9: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”

Tuesday, March 5, 2013

Los Pactos de Dios: La herramienta de Dios a nuestro favor



Martes 5 de Marzo de 2013

“Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.”
Génesis 17: 7-8

Dios es un dios de pactos. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, la biblia está llena de pactos que Dios hace con la humanidad. Pero ¿Qué es un Pacto?

Según la Real Academia Española, la palabra pacto viene del latín pactum, y significa concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado. Por su parte, la palabra latina pactum significa, acto realizado entre dos o más personas donde se obligan a cumplir un acuerdo. Por lo que vemos, cuando se establece un pacto, las partes están obligadas a cumplir. Entiéndase por esto, que cuando Dios entra en pacto con una vida, o con varias vidas, está obligado a cumplir con lo que estipuló. Igualmente, la vida o vidas que aceptan el pacto, están obligadas a cumplir con sus requerimientos.

Según Ministros.org, la palabra hebrea para pacto es “beréÆt (tyriB]), «pacto; alianza; convenio; acuerdo; confederación». Lo más probable es que este nombre se derive de la raíz acádica que significa «encadenar, poner grillos»; tiene paralelos en hitita, egipcio, asirio y arameo. BeréÆt se encuentra más de 280 veces en todas las secciones del Antiguo Testamento.” Según lo que podemos comprender, según la tradición hebrea, un pacto entrelaza, o encadena, creando un vínculo entre los hacedores del mismo. En este caso, Dios y la persona o personas que entran en el mismo.

Los pactos pueden estar vinculados a promesas que Dios haga, o que los hombres les hagan a Dios. Veamos ciertos ejemplos bíblicos de Dios pactando con los hombres.

1.       Dios pactó con Noé (Gen. 9:18-22). Dios prometió mantener a Noé y a toda su familia a salvo, con la condición de que Noé fuera obediente y construyera el arca, siguiendo las instrucciones que él le dio. Según el versículo 22, la biblia registra que Noé le fue obediente a Dios y tras la obediencia de Noé, Dios se vio obligado a mantener su pacto con Noé. Posterior al diluvio (Gen. 9:11-12) Dios pacta nuevamente con Noé y su familia. Pero es notable que en esta ocasión el pacto de Dios no vino condicionado, sino que Dios prometió que no volvería a destruir toda la tierra con un diluvio.
2.       Dios pactó con Abraham (Gen. 17:7-8), prometiéndole a Abraham y toda su descendencia la tierra de Canaán, hoy día Israel, con la condición de que guardasen el pacto con la señal de la circuncisión. Hasta el día de hoy, los judíos han guardado el pacto, por lo que Dios ha sido fiel a su pacto y les ha mantenido en la Tierra que les prometió.
3.       Dios pactó con David (1 Cro. 17) donde le prometió que David tendría descendencia sobre el trono de Israel eternamente. Jesús nació como cumplimiento de este pacto, además de que Dios confirmó a Salomón quien fue el que construyo el primer templo a Jehová.  En este caso la orden que Dios le dio a David, por boca del profeta Natán fue que no le construyese casa de cedro a Jehová.

Como podemos observar, los pactos de Dios dependen de la obediencia de aquel a quien ha sido dado el pacto. Tras la obediencia, llega el cumplimiento del pacto. En el próximo estudio estaré discutiendo los diferentes tipos de pactos que hace mención la Palabra, entre ellos el pacto de conservato, y el pacto matrimonial.


Thursday, February 28, 2013

La #SedeVacante y la verdad del Papa


Jueves 28 de febrero de 2013
Edwin R. Jusino

Con la histórica renuncia del jefe de la institución religiosa más poderosa de la tierra, Josef Ratzinger, la primera en sobre 600 años, es bueno repasar algunos errores repetidos que aparentan ser verdad.

Analicemos el contexto del versículo de donde la falacia del linaje del apóstol Pedro comienza.

“Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.”
Mateo 16:17-19.

Lo anterior es el versículo base por el cual la Religión Romana Católica basa su linaje petrino. Lo primero que debemos que analizar es que solamente en Mateo sale la respuesta de Jesús. Sin restar méritos al testimonio del apóstol, vale notar que en el evangelio de Marcos (Marcos 8:27-30), escrito por el consiervo de Pedro, posterior a su ejecución en Roma, no se hace referencia a la cita directa que hace Mateo.

Según el historiador Eusebio de Cesarea, citando a Papias en el 140 AD, dice que Marcos era un discípulo de Pedro, que escribió lo que aprendió de Jesús directamente de la boca de Pedro. Marcos, según Eusebio, como es la tradición judaica, mantuvo fiel el testimonio de Pedro, y fue cuidadoso en no alterar nada. La figura de Marcos aparece también mencionada en otros libros de la Palabra, entre ellos, cartas escritas tanto por el Apóstol Pablo, como por Lucas en Hechos 12:12.

Inclusive, podemos apreciar la relación cercana que tenían Pedro y Marcos, ya que a donde Pedro primero acude luego de que es libertado por Dios de la cárcel es a la casa de Marcos.

Volvamos al versículo de Mateo, y analicémoslo en contexto. Es importante notar que cuando uno va a escudriñar a profundo un texto bíblico hay que tomar en cuenta las pausas puestas en el mismo. En este versículo Jesús hace una pregunta abierta a los discípulos que estaban con él, no es una conversación privada con Pedro. Pedro es el único en contestar la pregunta, y Jesús le responde lo siguiente: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia”. Nótese las 3 pausas que hay en esta oración. Jesús hace una afirmación de quien es Simón Pedro, y luego hace una referencia a quien es el Jesús, la roca.

A la vez, Jesús profetiza a Pedro que él será uno de los líderes que edificarán la iglesia primitiva. Pero para nada está afirmando la supremacía de Pedro sobre el resto de los discípulos.

En Marcos 10:35-45 Jesús resuelve el asunto sobre quién sería superior: “Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. Él les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado.”

Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan. Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

Como vemos, Jesús no instituyó a ningún líder supremo, y el mismo Pedro, por medio de Marcos nos lo deja saber.  Jesús no es de contradecirse, por ende, no es posible que el declare que Pedro es el líder máximo de la Iglesia, mientras que le dice a los demás, según el mismo testimonio de Pedro, que eso no es posible; ni es su potestad dar, solo Dios Padre.

¿Quién es, entonces la piedra a quien Jesús se refiere en Mateo 16? 1 de Pedro 2:4 y 6 nos dice:

“Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más para Dios escogida y preciosa,”

“Por lo cual también contiene la Escritura:
    He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa;
    Y el que creyere en él, no será avergonzado.”

La piedra, o la roca, a la que Jesús hacía referencia eran a él mismo, sobre Jesús, sobre la autoridad que el Padre depositó sobre él. Las puertas del Hades, ciertamente no prevalecieron contra Jesús por que el resucitó al tercer día. En torno al resto del versículo  citado: “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.” Jesús está profetizándole a Pedro que tras su resurrección, Jesús le dará la salvación a los que crean en él, o sea las llaves del reino de los cielos. Véase que hay una pausa entre esa aseveración y la próxima. Tras la salvación, todos los que creemos en Jesús tenemos la autoridad que Jesús nos delega, para en su nombre, echar fuera demonios, y que lo que sea atado o desatado aquí en la tierra sea atado o desatado en el mundo espiritual.

Entonces, destruido el mito teológico sobre la base bíblica, veamos la histórica.

Según Gálatas 2:7-10 dice: “Antes por el contrario, como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión, actuó también en mí para con los gentiles), y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión. Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer.”

En esta epístola, Pablo revela que hubo un entendimiento entre los líderes de los apóstoles que los que caminaban con Pedro, se enfocarían en los de la circuncisión, o sea, en los judíos, mientras que Pablo, y sus consiervos se enfocarían en los de la incircunsición, o sea, los gentiles. El mismo Pablo, en la epístola a los Gálatas, habla de que Pedro ejercía su ministerio en Jerusalén, no en Roma.

Según la tradición Romana Católica, Pedro y Pablo fueron los fundadores de la iglesia de Roma. Por lo mencionado, en los evangelios, ni Pedro, ni Pablo habían ido a Roma cuando se funda la iglesia.

Romanos 1: 9-12 dice: “Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones, rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros. Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.” Aquí vemos que Pablo anhelaba ir a Roma para confirmar la iglesia. Entiéndase, que Pablo se comunicó con la iglesia en Roma, pero nunca había estado allí presente.

Según VisionJournal.es, se está cuestionando por los arqueólogos la presencia de Pedro en Roma. Según el portal: “Lamentablemente, en la década de 1950 los arqueólogos católico-romanos descubrieron una tumba en Jerusalén con un osario —una caja de huesos empleada en los entierros judíos del siglo primero— que llevaba grabado el nombre “Simón Bariona” (un nombre con el cual se conoce al apóstol Pedro en los Evangelios). Para no quedarse atrás, el Vaticano pronto produjo su propia evidencia arqueológica de que la tumba y los restos de Pedro fueron sepultados debajo del altar mayor en la Basílica de San Pedro en Roma. El corazón de su argumento es un sarcófago descubierto en la primera mitad del siglo pasado, que las autoridades comenzaron a examinar más de cerca en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.”

Citando nuevamente a Vision Journal, no hay prueba bíblica que Pedro haya tan siquiera estado en Roma, previo al año 64 AD.

“El relato del Nuevo Testamento parece indicar que hubiera sido bastante posible que Pedro escribiera su epístola (1 de Pedro) desde la misma ciudad o provincia de Babilonia. Su ministerio era con los judíos y, como señalan los escritos de los siglos siguientes, Babilonia era un centro de judaísmo desde antes y hasta mucho tiempo después de Pedro.

Ciertamente, ésa sería una solución más adecuada para establecer su paradero que la alternativa: que Pablo se negó a dirigirse a él en su epístola para la iglesia en Roma y que Lucas omitió señalar la presencia de Pedro en esa ciudad cuando él y Pablo arribaron allí como resultado de la apelación de Pablo al César (Hechos 28), aparentemente ocurrida alrededor del año 60 d.C. La evidencia dentro de la epístola a los Romanos, escrita alrededor del año 57 d.C., establece que Pablo no tenía conocimiento de que ningún apóstol, mucho menos Pedro, le hubiera precedido en Roma. Como señala Waldensians, el silencio del Nuevo Testamento en este tema es ensordecedor.”

Finalmente, Peter Nathan, columnista que recopila los datos históricos sobre Pedro para Vision Journal dice: “En cuanto a Pedro, no sabemos nada de su muerte a partir de ninguna fuente del siglo I aparte del último capítulo del cuarto Evangelio. En Juan 21:18 se le describe sólo como siendo guiado hacia donde él no deseaba ir. La tradición no verificada de su crucifixión de cabeza data de finales del siglo II, casi 150 años después de su muerte.”

Podemos entonces asumir que el mito de la crucifixión de Pedro es simplemente eso, un mito. El autor especula que la insistencia de querer validar la presencia de Pedro en Roma es por la tradición de las religiones paganas de tener presencia en la capital del Imperio Romano.

Sabemos que Pedro estuvo en Corinto, y en Jerusalén, ciudades donde había una considerable diáspora de judíos. Lo que se puede entender, ya que el ministerio de Pedro (Cefas) era hacia los judíos.

Cierro esta columna citando a Nathan: “La historia sugiere que el conocimiento de los lugares de sepultura de los apóstoles murió con sus contemporáneos del siglo primero. Los ejemplos de los apóstoles eran apreciados y honrados, pero a esos hombres no se les colocaba en pedestales para ser reverenciados, como en las generaciones posteriores. Los escritos del siglo II describen una serie de creencias y prácticas muy distintas entre quienes afirmaban seguir a Jesucristo de lo que encontramos en los escritos del siglo primero.”

Si algo Dios detesta es la idolatría. Algo que los Apóstoles fueron muy cuidadosos en enfatizar. El culto petrino es solo un mito, creado para reforzar las aspiraciones del patriarcado de Roma, sobre el resto de los patriarcados en Alejandría, Constantinopla, Jerusalén, y Antioquía. La realidad es que más reclamo tenían Jerusalén y Antioquía, dos ciudades donde Pedro si ejerció liderato, que la que tenía Roma. Pero para el momento en que surgen estos patriarcados, a mediados del siglo I, ya los apóstoles y la primera generación de cristianos de la Iglesia Primitiva habían fallecido.