Wednesday, July 24, 2013

La desobediencia del escogido de Dios

Miércoles, 24 de julio de 2013
Edwin R. Jusino

“Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda. Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos.”
Jueces 13: 4-5

Dios es el mismo ayer, hoy y siempre. Cada persona que nace a este mundo viene con un propósito diseñado por Dios. De esa persona está si escoge servirle a Dios o hacer como le viene en gana. Pero, no importa lo que esa persona decida, el plan y el propósito de Dios para la vida de esa persona se va a cumplir. No obstante, la desobediencia tiene sus consecuencias.

En el versículo de entrada leemos el anunciamiento a la madre de Sansón, que la biblia no provee su nombre, solo que era esposa de Manoa. El ángel de Jehová es claro en las instrucciones dada a la mujer sobre como criaría a su hijo, pues Sansón debería ser consagrado desde su nacimiento como un nazareno.

¿Qué es un nazareno?  En Números 6: 1-8: dice: “Habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a Jehová, se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino, ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas. Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá. Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento a Jehová, será santo; dejará crecer su cabello. Todo el tiempo que se aparte para Jehová, no se acercará a persona muerta. Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni por su hermana, podrá contaminarse cuando mueran; porque la consagración de su Dios tiene sobre su cabeza. Todo el tiempo de su nazareato, será santo para Jehová.”

Un nazareno no podía beber ningún tipo de alcohol o producto de la vid, no podría recortar su cabello, ni podría tocar ni estar cerca de cadáveres. Ahora, nos debemos preguntar ¿Esta Dios loco? ¿Por qué  si él sabía que Sansón sería un guerrero y mataría a muchos filisteos, por consiguiente estaría en contacto con cadáveres, le impondría el voto de nazareno? Dios en Números 6: 9-12 le da a Moisés las instrucciones de lo que debía hacer un nazareno de contaminarse al estar cerca de un cadáver.

La biblia no registra la crianza de Sansón, pero considerando la cultura judaica, Sansón creció conociendo muy  bien sus responsabilidades como un nazareo escogido y consagrado para Dios. El simplemente decidió desobedecer a Dios. ¿Cómo Sansón desobedeció a Dios?  Primero que nada, Sansón se enamoró de una filistea, y Dios había dado directrices al pueblo de Israel de que no se contaminaran mezclándose con las naciones que les rodeaban. La consecuencia de esta desobediencia fue para Sansón maldición para su vida. En el primer caso, con la filistea de Timnat, y luego con Dalila, los filisteos usaron la debilidad de Sansón por la mujer para, que en ambos casos, Sansón fuese traicionado por la persona que el más amaba. Esta debilidad por la mujer extraña, aunque Dios la usó para para su propósito, ocasionó su eventual derrota y muerte.

Pero Sansón no solo desafió la orden de Dios de no tomar la mujer foránea, sino que vemos que desafió a Dios tocando el cuerpo inmundo de un león que él había matado.  Jueces 14: 8 dice: “Y volviendo después de algunos días para tomarla, se apartó del camino para ver el cuerpo muerto del león; y he aquí que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas, y un panal de miel.” 

En efecto, Dios usó las circunstancias del pecado de Sansón para cumplir su propósito en Sansón, pero Dios es justo, y no sacrifica su justicia en el altar del amor.

Romanos 2: 5-11: “Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego; porque no hay acepción de personas para con Dios.”  Dios es justo hasta con Lucifer, ¿Cómo pues podía Sansón esperar escapar de las consecuencias de su desobediencia?

Dios no hace acepción de personas, y las consecuencias de la desobediencia a la Palabra de Dios, tarde o temprano, alcanzan a los que conociendo la voluntad perfecta de Dios no la hacen.

Sansón pagó las consecuencias de su pecado, perdió sus fuerzas, temporeramente, y su visión. Pero en su quebrantamiento, Dios trató para derribar el orgullo, vanidad y la voluntad propia de Sansón. En Jueces 16:28 dice: “Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos.” Según el diccionario de la Real Academia la palabra clamar significa: “Quejarse, dar voces lastimosas, pidiendo favor o ayuda.”  La palabra ruego, por su parte, significa: “Súplica, petición hecha a alguien con el fin de alcanzar lo que se le pide”. Mientras que súplica significa: “Rogar, pedir con humildad y sumisión algo.” Entonces, esa oración que Sansón hizo a Dios denota su humillación, denota su arrepentimiento, y denota que el reconoció que sus hazañas no fueron por sus propias fuerzas, sino que por las fuerzas que Dios le dio.

Es importante digerir esta lección de humildad de Sansón. En nuestra vida como cristianos tenemos que reconocer que nada podemos hacer sino es por la misericordia de Dios. Los dones, las habilidades, todo proviene de Dios. Dios nos puede dar, como también nos puede quitar.

Finalmente, en 1 Juan 2:1 dice: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.” Si pecamos, hay esperanza, porque tenemos abogado para con el Padre, que es Cristo Jesús.

¿Qué hubiera sido de la vida de Sansón si hubiera seguido las órdenes de Dios al pie de la letra? Podemos entrar a especular, pero la realidad es que nunca sabremos. Lo que si es que su vida nos da una lección de las consecuencias de la desobediencia de los escogidos de Dios. Hay que siempre recordarnos que en Mateo 22:14 Jesús nos dice: “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.” Por ende, siempre tener en cuenta que ningún cristiano es indispensable para que la voluntad de Dios se haga cumplir. De una manera o de otra, Dios hará que su voluntad se haga cumplir, aun por encima de la desobediencia de los que se hacen llamar sus siervos.

¿Por qué Dios respaldó a Sansón aun cuando este desobedeció? Para glorificar su nombre y hacer valer su palabra, pero las consecuencias del pecado de Sansón eventualmente le alcanzaron. Igualmente, Dios respalda hoy en día personas que se hacen llamar apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Pero en su debido momento el juicio de Dios por sus acciones les llegará a sus vidas. El mismo Jesús fue enfático en este punto cuando en Mateo 7:21-23 dijo: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

Dependerá de estas personas si se arrepienten y reconocen genuinamente a Jesús como su Señor o si mantendrán su obstinada manera de pensar y perder su salvación. Sansón se arrepintió, pero depende de cada persona lo que hará al final.

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