Martes 12 de marzo de 2013
“No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se
apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú
sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.”
Eclesiastés 5:2
Eclesiastés 5:2
En el pasado estudio hablamos sobre
lo que es un pacto. Es importante recalcar el significado de la palabra pacto: “Según
la Real Academia Española, la palabra pacto viene del latín pactum, y significa
concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo
estipulado. Por su parte, la palabra latina pactum significa, acto realizado
entre dos o más personas donde se obligan a cumplir un acuerdo. Por lo que
vemos, cuando se establece un pacto, las partes están obligadas a cumplir.
Entiéndase por esto, que cuando Dios entra en pacto con una vida, o con varias
vidas, está obligado a cumplir con lo que estipuló. Igualmente, la vida o vidas
que aceptan el pacto, están obligadas a cumplir con sus requerimientos. La
palabra hebrea para pacto es “beréÆt (tyriB]), «pacto; alianza; convenio;
acuerdo; confederación». Lo más probable es que este nombre se derive de la
raíz acádica que significa «encadenar, poner grillos»”
¿Por qué hago énfasis en el
significado de la palabra pacto? Porque el pacto es como una espada de doble
filo. Te puede ser de bendición, siempre y en tanto tú cumplas con lo pactado.
El versículo de entrada Ec.5:2 habla
de que no te des prisa ni con tu boca, ni con tu corazón a prometerle nada a
Dios. Entiéndase que uno puede aceptar un pacto sea que uno lo proclame con su
boca o lo acepte en su corazón. Salomón advierte a los hombres a considerar
bien sus palabras, y sus compromisos con Dios, porque Dios toma en serio sus
pactos.
Eclesiastés 5:4-5 dice “Cuando a Dios haces promesa, no tardes en
cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor
es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.”
Salomón nos advierte que si entramos
en un pacto con Dios, o le prometemos que vamos hacer algo de acuerdo a lo
pactado con Dios, lo hagamos.
Según la RAE, la palabra promesa
significa: “Expresión de la voluntad de dar a alguien o hacer por él algo. Ofrecimiento
hecho a Dios. Contrato preparatorio de otro más solemne o detallado al cual
precede, especialmente al de compraventa.” Las promesas son parte de un pacto,
más aun cuando es Dios quien las hace. La palabra hebrea para promesa es Abtahá,
y significa dar la palabra, prometer; empeñar, dar. En los tiempos de Salomón, dar una palabra, o
hacer una promesa era equivalente a pactar.
¿Qué pasa cuando no cumplimos con lo
que se ha prometido?
Eclesiastés 5:6 dice: “No dejes que tu boca te haga pecar, ni
digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a
causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?”
Si no cumplimos con lo que hemos
pactado con el señor estamos abriéndonos a recibir juicio sobre nuestras
cabezas de parte de Dios.
Sabemos que la nación de Israel
pactó con Jehová en el Sinaí.
Veamos este
evento en Éxodo 19:4-8: “Vosotros visteis
lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he
traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto,
vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es
toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente
santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. Entonces
vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos
todas estas palabras que Jehová le había mandado. Y todo el pueblo respondió a
una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová
las palabras del pueblo.”
¿Israel mantuvo su pacto? Luego de
varias generaciones los Israelitas rompieron el mismo. Veamos lo que dice en
Jueces 2: 11-15:
“Después los hijos de Israel hicieron lo malo
ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales. Dejaron a Jehová el Dios de
sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros
dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales
adoraron; y provocaron a ira a Jehová. Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y
a Astarot. Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó
en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos
de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. Por dondequiera que
salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal, como Jehová había
dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción.”
Cuando rompemos los pactos y
promesas que hacemos delante de Dios, el Señor permite que Satanás nos aflija,
pues le hemos dado permiso legal. Mientras nos mantenemos fiel al pacto que
hemos hecho con Dios, él es fiel a sus pactos, peleará por ti y te cumplirá con
todo lo que te ha prometido.
Si has roto pacto con Dios, tal y
como dice en 1 de Juan 1:9: “Si
confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados,
y limpiarnos de toda maldad.”

2 comments:
Ayuda, hice un pacto con Dios que no puedo cumplir, que hago ayuda por favor que tengo que hacer para solucionarlo
@DanYWrestling: Si has hecho un pacto con D-s y no lo has podido cumplir tienes un gravisimo problema. Debes simplemente arrepentirte y cumplirlo, porque tarde o temprano las consecuencias llegan.
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