Viernes 22 de Marzo de 2013:
Así dice el Gran Yo Soy: “¿Quién se
hará llamar como dios sin que sea descubierto su falsedad? ¿Cómo puede entrar
alguien en la casa de un hombre fuerte y arrebatarle sus bienes, a menos que
primero lo ate? Así ha hecho Satanás con las iglesias de Puerto Rico; y las
llamo a cada cual por nombre y apellido. ¿Qué me dirán en aquel día y en
aquella hora? No todo el que me dice:
“Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la
voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día:
“Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos
demonios e hicimos muchos milagros?” Entonces les diré claramente: “Jamás los
conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!” Porque ciertamente son hijos de
su padre, el Príncipe de este Mundo, el Padre de las Mentiras.”
“¿Podré encontrar una iglesia sin
mancilla y de justos en esta mi Isla? ¡Qué ay ha llegado al pequeño remanente!
El lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Una y otra vez te acechan los lobos
mis pequeños. ¿Soy tu buen Pastor? Estoy buscando una generación que me busque
en Espíritu y en verdad. He dicho, que estoy buscando una generación que me
busque en Espíritu y en verdad. Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni
caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío
ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he
enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un
desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que
de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas
para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus
ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé,
pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno
oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”
Martes 9 de Abril de 2013:
Dado a la Iglesia Tabernáculo de Poder
Cristo es Mi Rey en Caguas: “¡Que ay el ay de esta isla! Muy pronto pasará la
espada por encima y correrá la sangre de los inocentes. Los huesos de los
santos claman a mí por justicia, y no tarda más. Cuando hay rebelión en el
país, los caudillos se multiplican; cuando el gobernante es entendido, se
mantiene el orden. El gobernante que oprime a los pobres es como violenta
lluvia que arrasa la cosecha. Los que abandonan la ley alaban a los malvados;
los que la obedecen luchan contra ellos. Los malvados nada entienden de la
justicia; los que buscan al Señor lo entienden todo. Más vale pobre pero
honrado, que rico pero perverso. El hijo entendido se sujeta a la ley; el
derrochador deshonra a su padre. El que amasa riquezas mediante la usura las
acumula para el que se compadece de los pobres. Dios aborrece hasta la oración
del que se niega a obedecer la ley. El que lleva a los justos por el mal
camino, caerá en su propia trampa; pero los íntegros heredarán el bien. ¡Qué ay
el ay que ha de venir a Puerto Rico! Porque multitud de pecados se han
acumulado delante de mí.”
“¡Ay del país cuyo rey es un
inmaduro, y cuyos príncipes banquetean
desde temprano! ¡ Dichoso el país cuyo rey es un noble, y cuyos príncipes comen
cuando es debido, para reponerse y no para embriagarse! Estoy airado contra esta
tierra y pronto me conocerán en mi furor. El que no ama no conoce a Dios,
porque Dios es amor; pero también Yo Soy fuego consumidor. Sin santidad nadie
podrá verme. ¿Puedes verme tu Pueblo?”
“Doy aviso, y aviso temprano
Iglesia. ¡Prepárense! Porque ciertamente muy pronto verán la partida de mi
Hombre Baluarte de esta isla, y voy a limpiar el ministerio Cristo Viene;
porque como nido de víboras se ha convertido. Ya no hay interés por las almas,
y le haré justicia a mi siervo Yiye Ávila. ¡Que ay el ay de Yeya! ¡Cuántas
lágrimas derramará por mi siervo! El Pueblo de Puerto Rico llorará la partida
de mi siervo, como nunca han llorado la partida de un político. Porque le daré
yo una bienvenida al salón de la fama, y sabrá Puerto Rico en aquel día, y en
aquella hora que yo soy Jehová, y que Yiye Ávila es mi siervo.”
“¡Que terrible las cosas que revela
Jehová! Es que Puerto Rico aún no ha entendido que mi juicio ha empezado sobre
esta tierra. Si este pueblo se arrepintiera y se tornara a mí, yo tendría
misericordia y como hice con Nínive retrasaría el ay. Pero ya no me tardo yo,
porque he visto el crecimiento de Sodoma y Gomorra en Puerto Rico y en la
nación Americana. ¡Que ay el ay! ¡Que caída la caída! ¡Qué guerra la guerra que
llega a la puerta! Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os
turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.
Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes,
y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de
dolores. ¡Qué grande el ay de Puerto Rico! Porque las aguas cubrirán tus costas
y tus ciudades quedarán en ruinas. No conocerás tú lo que acontece, porque
muchos serán sorprendidos por el ay. Llegará en la noche, como el ladrón; muchos
serán los que dormirán y no despertarán en el día grande y terrible.”
“Pero tu Pueblo, no te turbes, ni
desesperes por lo que has de ver. Porque ciertamente, yo le soy fiel a mi
Pueblo. Yo le soy fiel al Pueblo que me adora y me busca en unidad de espíritu.
Mirad, todavía la puerta está abierta. ¿Eres oveja o eres cabrito? Yo soy la
puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y
salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí
entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene
sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para
que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da
por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son
propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo
arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es
asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas,
y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y
pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este
redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un
pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a
tomar. ¿Eres oveja o eres cabrito?”
“Cuando el Hijo del Hombre venga en
su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono
de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los
unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá
las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a
los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para
vosotros desde la fundación del mundo. Entonces dirá también a los de la
izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y
sus ángeles.”
“No todo el que me dice: Señor,
Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi
Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no
profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu
nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos
de mí, hacedores de maldad.”
Domingo 14 de abril de 2013
Dado a la Iglesia Tabernáculo de
Poder Cristo es Mi Rey en Caguas: “Pronto verás lo que ha de acontecer en
Puerto Rico. ¡Que terrible es caer en las manos de un Dios vivo! Sabrán muchos
que Yo Soy es el mismo ayer, hoy, y siempre. ¿Cambio yo o cambian los hombres?
Verán como echaré de los altares a los ministros que han vendido mi palabra por
un plato de lentejas. ¡Que muchos van tras el oro y la plata! ¡Que muchos
perversos confunden a mi Iglesia! Los verán caer ¿y que me dirán?
No comments:
Post a Comment