Jueves 8 de noviembre de 2012
-“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni
eres caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no
frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico y me he
enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tu eres un
desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.”-
Apocalipsis
3:15-17
Orad sin cesad, dice una porción
bíblica. Jesús en muchas ocasiones nos advierte los peligros de la amistad con
el mundo.
Mateo 5:14-16 dice “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad
asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone
debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en
casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras
buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
También en Mateo 7:24-27: “Cualquiera, pues, que me oye estas
palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa
sobre la roca. Descendió lluvia y vinieron ríos, y soplaron vientos, y
golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un
hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y
vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y
cayó, y fue grande su ruina.”
La vida espiritual de un cristiano
debería ser lo más importante en su vida. Pues, la vida espiritual es nuestra
relación con Dios, y más allá de eso, nuestra relación con Dios se basa en dos
cosas:
-
Aceptación
de Jesús como nuestro Salvador
-
Aceptación
de Jesús como nuestro Señor.
Para muchos creyentes es
extremadamente fácil la primera de estas dos. Pero la segunda es la más
difícil, y en la que muchos no logran pasar. Pues, el mismo Jesús dice en Mate
7: 13-14: “Entrad por la puerta estrecha;
porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y
muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el
camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”
Cuando un cristiano logra hacer
ambos requerimientos, logrará entrar plenamente por el camino de la vida.
Ciertamente, la salvación solo requiere de aceptar a Jesús como nuestro
Salvador, pero si no lo aceptamos como nuestro Señor, podemos perderla. Es como
recibir un regalo, abrirlo, y luego dejarlo cogiendo polvo, tomando una actitud
de malagradecidos.
Ciertamente, aquel cristiano que no
de fruto, será cortado del árbol de la vida, que es Jesús. Mateo 7:21-23 dice “No todo el que me dice: Señor, Señor,
entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que
está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no
profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu
nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí;
apartaos de mí, hacedores de maldad.”
Entonces, ¿Qué pasa cuando
descuidamos nuestra vida espiritual, y vivimos una vida carnal y mundana?
Retomemos parte del versículo de
entrada (Apoc. 3:15-17). “Porque tú
dices: Yo soy rico y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no
sabes que tu eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”. Observemos
que Dios Padre dice que aquellos creyentes que dicen poder vivir, sin la ayuda,
sin hacer la voluntad de Dios, se han envanecido diciendo que son ricos por sus
propios méritos y no necesitan nada. Pero la realidad es que son desventurados,
miserables, pobres, ciegos y andan desnudos.
Según el diccionario de la Real
Academia Española la palabra desventurado significa desgraciado, que padece
desgracias, desafortunado; cuitado, apocado, sin espíritu, avariento,
miserable.
Igualmente la palabra miserable
significa desdichado, infeliz. Abatido sin valor ni fuerza; mezquino (que
escatima en el gasto), perverso, abyecto, canalla.
La palabra pobre por su parte
significa necesitado, que no tiene lo necesario para vivir, infeliz,
desdichado, triste, corto de ánimo y de espíritu.
Ciego, por su parte, significa,
privado de la vista, poseído con vehemencia de alguna pasión.
Finalmente desnudo significa sin
vestido, muy mal vestido o indecente; falto de recursos, sin bienes de fortuna.
Entonces, cuando no necesitamos de
Dios, y decidimos vivir una vida según nuestra propia voluntad, lo primero que
ocurre es que somos cegados al mundo espiritual. Segundo, nuestras vestiduras
espirituales, que recibimos al momento de recibir a Jesús como nuestro
salvador, se caen y nos quedamos desnudos. O sea, las vestiduras de santidad,
se destruyen por causa del pecado.
Veamos Génesis 3:7: “Entonces fueron
abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces
cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.”
Tal y como Adán y Eva se encontraron
desnudos, al nosotros querer hacer nuestra voluntad, los vestidos de santidad,
que sin ella nadie verá a Dios, son removidos. Entonces nosotros mismos nos
cubrimos en vestidos de mundanalidad.
Esto entonces significa que la
cobertura de Dios es removida para con nuestra vida y llegan ayees y dolores
para nuestra vida. Nos convertimos en pobres espirituales, e infelices. ¿De qué
nos vale ganarnos el mundo si perdemos la salvación?
Veamos más en específico algunas
consecuencias de una vida mundana.
1.
Pobreza-
Proverbios 21:17: “Hombre necesitado será
el que ama el deleite, y el que ama el vino y los ungüentos no se enriquecerá”
2.
Seguridad
Falsa: Isaías 47: 8-9: “Oye, pues, ahora
esto, mujer voluptuosa, tú que estás sentada confiadamente, tú qué dices en tu
corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré
orfandad. Estas dos cosas te vendrán de repente en un mismo día, orfandad y
viudez; en toda su fuerza vendrán sobre ti, a pesar de la multitud de tus
hechizos y de tus muchos encantamientos.”
3.
Aridez
Espiritual: Lucas 8:14: “La que cayó
entre espinos, estos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los
afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto.”
4.
Presunción:
Lucas 12: 18-20: “Y dijo: Esto haré:
derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis
frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, mucho bienes tienes guardados para
muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta
noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?”
5.
Mortandad
Espiritual:
a.
1
de Timoteo 5: 6: “Pero la que se entrega
a los placeres, viviendo está muerta.”
b.
2
de Timoteo 3:4: “traidores, impetuosos,
infatuados, amadores de los deleites mas que de Dios”
c.
Tito
3:3: “Porque nosotros también éramos en
otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias, y
deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, y
aborreciéndonos unos a otros.”
d.
Santiago
5:5: “Habéis vivido en deleites sobre la
tierra, y sido disolutos; habéis engordado y vuestros corazones como en día de
matanza.
Es tiempo de ir tras el Camino deSantidad. Pues sin santidad nadie verá a Dios (Hebreos 12:14). Para tener una
vida espiritual saludable, lo más importante que hay que hacer es obedecer a
Dios, creyendo en fe que él sabe lo que hace, y que todo obra para bien.
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