Thursday, March 21, 2013

Exiliado



No hay espacio para mí en este mundo
Aunque camino por las aguas
Enfocado en la meta final
La tribulación desea ahogarme.

Ya no hay refugio en tierras distantes
No hay nicho para mí ni aquí ni allá
El rechazo es el dardo más eficaz
Para agobiar la vida de los profetas.

¿Cuál ha sido mi pecado ante sus ojos?
¿Qué meritó el traspaso de la espada por mi corazón?
La puerta fue sellada con piedra, sangre y fuego
Y no hay vuelta atrás al escondite del placer.

Aunque camino por valle de sombra de muerte
Su vara y su cayado están a mi lado.
¿No ha cumplido con todo lo prometido?
¿Por qué desespera y agoniza mi alma?

Estoy en tierras distantes.
Tildado de loco, y demente
Cuando mi cordura es incuestionable
Solamente que tengo lo que muchos no tienen.

¡Ten fe!
Eso gritan vez tras vez, tras vez.
¡Ten fe! Pero ni ellos mismos comprenden
Porque si tuviesen fe, verían lo invisible.

¡Señor, Señor! Clamando andan muchos
Pero nunca han conocido al que claman
Porque cuando el Señor habla
Ellos no quieren escucharle.

¡Si supieran que contendí con D-s!
Yo no era merecedor de su gracia
Pero sabía lo que conllevaría aceptar su voluntad
Por encima de la mía, y de mis gustos.

Los hombres divagan por la tierra
Mendigan amor, y sexo
Destruyendo su espíritu una unión a la vez
Seducidos por orgias noche tras noche.

¿De qué me valieron los placeres del mundo?
¿De qué me valió el tiempo malgastado?
¡De nada! Fue una inversión de necios
Y hoy pago con intereses las deudas

¡Qué promesa la promesa!
Me mantuvo vivo mientras divagué mendigando
¡Qué promesa la promesa!
Pero lo que sabía a miel hoy es como vinagre

¡Qué copa de vinagre he tenido que beber!
Porque la paga de mis acciones es justicia
Y menester es que espere hasta el final
Teniendo fe en sus promesas

Pero que valle de sombra de muerte
He tenido que huir a Lodebar
He tenido que huir a Adulan
Solo en la carne estoy
Pero acompañado en el Espíritu.


Tuesday, March 19, 2013

Revelaciones del Juicio de Dios para Puerto Rico: Febrero 5-15 de marzo de 2013


Martes 5 de Febrero de 2013

Así dice el Señor: “¿Se preparan Pueblo? Lo que viene, viene. Mi ira no espera más para hacer justicia. Mi fuego bajará, y los muchos correrán y no escucharé yo el clamor del tibio. Puerto Rico, mi juicio no espera. La inmundicia crecerá, el pecado contaminará hasta los altares; empezaré por la iglesia y luego por la isla. ¡Que ay tu ay Puerto Rico! Desearán no haber nacido, y buscarán la muerte y algunos no la encontrarán.”

“¿Puedes tu apercibirte Pueblo? ¿Te preparas tú para lo que acontecerá? Maldito el hombre que confíe en otro hombre, mas tú te apercibes y tu mirada pones en mí. Yo soy el que te provee, soy tu sustento.”

“¿Por qué mi iglesia está ciega y dormida? ¿Por qué rechazaron mi vino por el que da el mundo? Han herido mi corazón, se han olvidado de su primer amor. SI este pueblo se arrepintiera de corazón, y me buscaran en unidad, yo me arrepentiría de mi veredicto. Pero ya no hay vuelta atrás, y Puerto Rico su destino escogió. Mi misericordia solo para con los que me sirven en espíritu y en verdad, y cuyas rodillas no se han inclinado a los baales.”

Domingo 24 de febrero de 2013

Así dice el Gran Yo Soy: “¿Por qué se aflige tu corazón, Iglesia, por lo que acontece? ¿No sabes que lo que acontece fue hablado por los profetas en aquellos días? Hoy levanto yo profetas y profetas; levanto apóstoles, pastores, evangelistas, y maestros.”

“Es el tiempo que la iglesia se levante en oración, en clamor, en ayuno. ¡Prepárate generación de pactos! Porque vengo como ladrón en la noche. Los Tobías y los Sanbalat buscan detener la edificación de mi pueblo. ¡Alerta doy pueblo! ¿Qué Espíritu les habla hoy desde los alto?”

“Pronto muy pronto llegará el tiempo de mi juicio para ti Puerto Rico. Has dicho en tu corazón que ya no hablo yo, te has levantado a perseguir a mis siervos fieles. ¡Que ay llegará! Satanás te ha envanecido. Veo el orgullo, veo la maldad como la has dejado multiplicar, veo la sapiencia en propia opinión.”

“Desde lo alto derribaré al orgullo y al altivo. Yo determiné raer de raíz al príncipe que gobierna esta isla. 3 meses reinará la incertidumbre para aquellos que han doblegado a los ídolos. Pero tú, Iglesia fiel, verás los milagros y prodigios que yo manifestaré por mis vasos. El mundo entero temblará con lo que aquí acontecerá.”

Martes 5 de marzo de 2013

Así dice el Todopoderoso: “Levanto yo una nueva generación de apóstoles, profetas, pastores, evangelistas, y maestros, que no han inclinado sus rodillas a los baales de este mundo en su proceder. Voy a derribar a los altivos de los altares; también a los perversos, a los sabios en su propio conocimiento, a los corruptos, y a los insensatos. Los verán caer y sabrán que hablado Jehová de los Ejércitos. ¡Cuidado y alerta doy! No señalas tú, ni criticas tu que dices ser, tu que afirmas estar sobre la roca. No sea que caiga sobre ti el juicio que he determinado sobre sus obras. Aún siguen siendo tus hermanos; son miembros de este cuerpo. ¡Cuidado! Soy el Gran Yo Soy.”

Jueves 7 de marzo de 2013

“Puerto Rico, mi mano está contra ti. Tu que te glorificabas de ser la más hermosa entre las islas del Caribe, tu que causas celos y envidia entre las naciones que te rodean, tu que levantaste altares para adorar a otros dioses, tu que te apartaste de mis caminos y mis estatutos, tú serás derribada. Yo soy amor y soy fuego consumidor. Tus pecados se han amontonado, tus perversiones han llegado hasta la niñez, tu corrupción de espíritu te ha cegado de escudriñar el bien del mal, y los veo yo desde lo alto de mi trono. Tus líderes los he turbado y se levantan en guerra contra ti, esclavizando y maltratando, llevando a tus moradores tras dioses ajenos. Mi mano protectora he levantado de sobre esta isla, y serás abatida por tormentas que jamás habrás pensado que ocurrirían sobre ti. Pero se endurecerá el corazón de los hombres, y perseguirán a los que sus rodillas no se han doblado ante los baales, a causa de mi nombre. El ladrón vendrá, y usurpará terrenos de templos. Se cerrarán iglesias, y el número de iglesias en Puerto Rico disminuirá, pero incrementarán las ovejas de los rediles fieles. ¡Ay de los pastores que hayan hipotecado sus terrenos! Porque serán los primeros en perderlos. Mi juicio comienza en mi casa, y se extiende al resto del país.”

Sábado 15 de marzo de 2013

Así dice Jehová de los Ejércitos: “Me estoy paseando por el pueblo de Cabo Rojo. ¿Ves tú al príncipe de esta ciudad? Sobre su trono sentado está, furioso con lo que hago una y otra vez. La iniquidad de Cabo Rojo ha llegado a mi trono, más, por misericordia de mi remanente he prosperado esta ciudad. Pero te declaro yo, desde mi trono, que no quedará ninguna estructura levantada en el casco urbano. Por muchos días la montaña estará separada de los valles. Las aguas consumirán a Cabo Rojo, ciudad donde se pasea la iniquidad. ¿Qué hace mi iglesia? La iglesia silente está, porque se quedan en los templos y se han olvidado de los moradores de la ciudad.”

“Llamaré a cuentas a todos los rebaños que no hagan lo encomendado. ¿Por qué sigue la Ramera dominando los corazones de esta mi ciudad?”

“Es que los hombres me toman por broma. Es casi la media noche, ¿mi pueblo vigila? ¿Mi pueblo vigila? Advertencia doy a todos los que quieran creer que yo Jehová hoy les revelo. Salgan del pueblo todos los que me llaman Señor, Señor. Porque la ciudad será desolada, y no se sabrá más del pueblo de Cabo Rojo como lo conocen ahora.”

“¿Les parece fuerte? Tolero yo y tengo misericordia, pero el juicio llega, sí que llega. ¿Qué me dirán los hombres en aquel día?”

“Soy el que soy, y no retraso yo lo determinado para mi año de justicia. El juicio comienza por la casa, y termina en el resto de la isla.”

“El gobernante de esta ciudad de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí. Me llama Señor, pero no obedece mi palabra. Verán y escucharán como sacaré a la luz lo oculto, y que escándalo.”

Tuesday, March 12, 2013

Consecuencias de romper un pacto ante Dios


Martes 12 de marzo de 2013

“No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.”
Eclesiastés 5:2

En el pasado estudio hablamos sobre lo que es un pacto. Es importante recalcar el significado de la palabra pacto: “Según la Real Academia Española, la palabra pacto viene del latín pactum, y significa concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado. Por su parte, la palabra latina pactum significa, acto realizado entre dos o más personas donde se obligan a cumplir un acuerdo. Por lo que vemos, cuando se establece un pacto, las partes están obligadas a cumplir. Entiéndase por esto, que cuando Dios entra en pacto con una vida, o con varias vidas, está obligado a cumplir con lo que estipuló. Igualmente, la vida o vidas que aceptan el pacto, están obligadas a cumplir con sus requerimientos. La palabra hebrea para pacto es “beréÆt (tyriB]), «pacto; alianza; convenio; acuerdo; confederación». Lo más probable es que este nombre se derive de la raíz acádica que significa «encadenar, poner grillos»”

¿Por qué hago énfasis en el significado de la palabra pacto? Porque el pacto es como una espada de doble filo. Te puede ser de bendición, siempre y en tanto tú cumplas con lo pactado.

El versículo de entrada Ec.5:2 habla de que no te des prisa ni con tu boca, ni con tu corazón a prometerle nada a Dios. Entiéndase que uno puede aceptar un pacto sea que uno lo proclame con su boca o lo acepte en su corazón. Salomón advierte a los hombres a considerar bien sus palabras, y sus compromisos con Dios, porque Dios toma en serio sus pactos.

Eclesiastés 5:4-5 dice “Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.”

Salomón nos advierte que si entramos en un pacto con Dios, o le prometemos que vamos hacer algo de acuerdo a lo pactado con Dios, lo hagamos.

Según la RAE, la palabra promesa significa: “Expresión de la voluntad de dar a alguien o hacer por él algo. Ofrecimiento hecho a Dios. Contrato preparatorio de otro más solemne o detallado al cual precede, especialmente al de compraventa.” Las promesas son parte de un pacto, más aun cuando es Dios quien las hace. La palabra hebrea para promesa es Abtahá, y significa dar la palabra, prometer; empeñar, dar.  En los tiempos de Salomón, dar una palabra, o hacer una promesa era equivalente a pactar.

¿Qué pasa cuando no cumplimos con lo que se ha prometido?

Eclesiastés 5:6 dice: “No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?”

Si no cumplimos con lo que hemos pactado con el señor estamos abriéndonos a recibir juicio sobre nuestras cabezas de parte de Dios.

Sabemos que la nación de Israel pactó con Jehová en el Sinaí.

Veamos este evento en Éxodo 19:4-8: “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo.”

¿Israel mantuvo su pacto? Luego de varias generaciones los Israelitas rompieron el mismo. Veamos lo que dice en Jueces 2: 11-15:

“Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales. Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová. Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot. Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción.”

Cuando rompemos los pactos y promesas que hacemos delante de Dios, el Señor permite que Satanás nos aflija, pues le hemos dado permiso legal. Mientras nos mantenemos fiel al pacto que hemos hecho con Dios, él es fiel a sus pactos, peleará por ti y te cumplirá con todo lo que te ha prometido.

Si has roto pacto con Dios, tal y como dice en 1 de Juan 1:9: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”

Tuesday, March 5, 2013

Los Pactos de Dios: La herramienta de Dios a nuestro favor



Martes 5 de Marzo de 2013

“Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.”
Génesis 17: 7-8

Dios es un dios de pactos. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, la biblia está llena de pactos que Dios hace con la humanidad. Pero ¿Qué es un Pacto?

Según la Real Academia Española, la palabra pacto viene del latín pactum, y significa concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado. Por su parte, la palabra latina pactum significa, acto realizado entre dos o más personas donde se obligan a cumplir un acuerdo. Por lo que vemos, cuando se establece un pacto, las partes están obligadas a cumplir. Entiéndase por esto, que cuando Dios entra en pacto con una vida, o con varias vidas, está obligado a cumplir con lo que estipuló. Igualmente, la vida o vidas que aceptan el pacto, están obligadas a cumplir con sus requerimientos.

Según Ministros.org, la palabra hebrea para pacto es “beréÆt (tyriB]), «pacto; alianza; convenio; acuerdo; confederación». Lo más probable es que este nombre se derive de la raíz acádica que significa «encadenar, poner grillos»; tiene paralelos en hitita, egipcio, asirio y arameo. BeréÆt se encuentra más de 280 veces en todas las secciones del Antiguo Testamento.” Según lo que podemos comprender, según la tradición hebrea, un pacto entrelaza, o encadena, creando un vínculo entre los hacedores del mismo. En este caso, Dios y la persona o personas que entran en el mismo.

Los pactos pueden estar vinculados a promesas que Dios haga, o que los hombres les hagan a Dios. Veamos ciertos ejemplos bíblicos de Dios pactando con los hombres.

1.       Dios pactó con Noé (Gen. 9:18-22). Dios prometió mantener a Noé y a toda su familia a salvo, con la condición de que Noé fuera obediente y construyera el arca, siguiendo las instrucciones que él le dio. Según el versículo 22, la biblia registra que Noé le fue obediente a Dios y tras la obediencia de Noé, Dios se vio obligado a mantener su pacto con Noé. Posterior al diluvio (Gen. 9:11-12) Dios pacta nuevamente con Noé y su familia. Pero es notable que en esta ocasión el pacto de Dios no vino condicionado, sino que Dios prometió que no volvería a destruir toda la tierra con un diluvio.
2.       Dios pactó con Abraham (Gen. 17:7-8), prometiéndole a Abraham y toda su descendencia la tierra de Canaán, hoy día Israel, con la condición de que guardasen el pacto con la señal de la circuncisión. Hasta el día de hoy, los judíos han guardado el pacto, por lo que Dios ha sido fiel a su pacto y les ha mantenido en la Tierra que les prometió.
3.       Dios pactó con David (1 Cro. 17) donde le prometió que David tendría descendencia sobre el trono de Israel eternamente. Jesús nació como cumplimiento de este pacto, además de que Dios confirmó a Salomón quien fue el que construyo el primer templo a Jehová.  En este caso la orden que Dios le dio a David, por boca del profeta Natán fue que no le construyese casa de cedro a Jehová.

Como podemos observar, los pactos de Dios dependen de la obediencia de aquel a quien ha sido dado el pacto. Tras la obediencia, llega el cumplimiento del pacto. En el próximo estudio estaré discutiendo los diferentes tipos de pactos que hace mención la Palabra, entre ellos el pacto de conservato, y el pacto matrimonial.