Thursday, February 28, 2013

La #SedeVacante y la verdad del Papa


Jueves 28 de febrero de 2013
Edwin R. Jusino

Con la histórica renuncia del jefe de la institución religiosa más poderosa de la tierra, Josef Ratzinger, la primera en sobre 600 años, es bueno repasar algunos errores repetidos que aparentan ser verdad.

Analicemos el contexto del versículo de donde la falacia del linaje del apóstol Pedro comienza.

“Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.”
Mateo 16:17-19.

Lo anterior es el versículo base por el cual la Religión Romana Católica basa su linaje petrino. Lo primero que debemos que analizar es que solamente en Mateo sale la respuesta de Jesús. Sin restar méritos al testimonio del apóstol, vale notar que en el evangelio de Marcos (Marcos 8:27-30), escrito por el consiervo de Pedro, posterior a su ejecución en Roma, no se hace referencia a la cita directa que hace Mateo.

Según el historiador Eusebio de Cesarea, citando a Papias en el 140 AD, dice que Marcos era un discípulo de Pedro, que escribió lo que aprendió de Jesús directamente de la boca de Pedro. Marcos, según Eusebio, como es la tradición judaica, mantuvo fiel el testimonio de Pedro, y fue cuidadoso en no alterar nada. La figura de Marcos aparece también mencionada en otros libros de la Palabra, entre ellos, cartas escritas tanto por el Apóstol Pablo, como por Lucas en Hechos 12:12.

Inclusive, podemos apreciar la relación cercana que tenían Pedro y Marcos, ya que a donde Pedro primero acude luego de que es libertado por Dios de la cárcel es a la casa de Marcos.

Volvamos al versículo de Mateo, y analicémoslo en contexto. Es importante notar que cuando uno va a escudriñar a profundo un texto bíblico hay que tomar en cuenta las pausas puestas en el mismo. En este versículo Jesús hace una pregunta abierta a los discípulos que estaban con él, no es una conversación privada con Pedro. Pedro es el único en contestar la pregunta, y Jesús le responde lo siguiente: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia”. Nótese las 3 pausas que hay en esta oración. Jesús hace una afirmación de quien es Simón Pedro, y luego hace una referencia a quien es el Jesús, la roca.

A la vez, Jesús profetiza a Pedro que él será uno de los líderes que edificarán la iglesia primitiva. Pero para nada está afirmando la supremacía de Pedro sobre el resto de los discípulos.

En Marcos 10:35-45 Jesús resuelve el asunto sobre quién sería superior: “Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. Él les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado.”

Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan. Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

Como vemos, Jesús no instituyó a ningún líder supremo, y el mismo Pedro, por medio de Marcos nos lo deja saber.  Jesús no es de contradecirse, por ende, no es posible que el declare que Pedro es el líder máximo de la Iglesia, mientras que le dice a los demás, según el mismo testimonio de Pedro, que eso no es posible; ni es su potestad dar, solo Dios Padre.

¿Quién es, entonces la piedra a quien Jesús se refiere en Mateo 16? 1 de Pedro 2:4 y 6 nos dice:

“Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más para Dios escogida y preciosa,”

“Por lo cual también contiene la Escritura:
    He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa;
    Y el que creyere en él, no será avergonzado.”

La piedra, o la roca, a la que Jesús hacía referencia eran a él mismo, sobre Jesús, sobre la autoridad que el Padre depositó sobre él. Las puertas del Hades, ciertamente no prevalecieron contra Jesús por que el resucitó al tercer día. En torno al resto del versículo  citado: “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.” Jesús está profetizándole a Pedro que tras su resurrección, Jesús le dará la salvación a los que crean en él, o sea las llaves del reino de los cielos. Véase que hay una pausa entre esa aseveración y la próxima. Tras la salvación, todos los que creemos en Jesús tenemos la autoridad que Jesús nos delega, para en su nombre, echar fuera demonios, y que lo que sea atado o desatado aquí en la tierra sea atado o desatado en el mundo espiritual.

Entonces, destruido el mito teológico sobre la base bíblica, veamos la histórica.

Según Gálatas 2:7-10 dice: “Antes por el contrario, como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión, actuó también en mí para con los gentiles), y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión. Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer.”

En esta epístola, Pablo revela que hubo un entendimiento entre los líderes de los apóstoles que los que caminaban con Pedro, se enfocarían en los de la circuncisión, o sea, en los judíos, mientras que Pablo, y sus consiervos se enfocarían en los de la incircunsición, o sea, los gentiles. El mismo Pablo, en la epístola a los Gálatas, habla de que Pedro ejercía su ministerio en Jerusalén, no en Roma.

Según la tradición Romana Católica, Pedro y Pablo fueron los fundadores de la iglesia de Roma. Por lo mencionado, en los evangelios, ni Pedro, ni Pablo habían ido a Roma cuando se funda la iglesia.

Romanos 1: 9-12 dice: “Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones, rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros. Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.” Aquí vemos que Pablo anhelaba ir a Roma para confirmar la iglesia. Entiéndase, que Pablo se comunicó con la iglesia en Roma, pero nunca había estado allí presente.

Según VisionJournal.es, se está cuestionando por los arqueólogos la presencia de Pedro en Roma. Según el portal: “Lamentablemente, en la década de 1950 los arqueólogos católico-romanos descubrieron una tumba en Jerusalén con un osario —una caja de huesos empleada en los entierros judíos del siglo primero— que llevaba grabado el nombre “Simón Bariona” (un nombre con el cual se conoce al apóstol Pedro en los Evangelios). Para no quedarse atrás, el Vaticano pronto produjo su propia evidencia arqueológica de que la tumba y los restos de Pedro fueron sepultados debajo del altar mayor en la Basílica de San Pedro en Roma. El corazón de su argumento es un sarcófago descubierto en la primera mitad del siglo pasado, que las autoridades comenzaron a examinar más de cerca en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.”

Citando nuevamente a Vision Journal, no hay prueba bíblica que Pedro haya tan siquiera estado en Roma, previo al año 64 AD.

“El relato del Nuevo Testamento parece indicar que hubiera sido bastante posible que Pedro escribiera su epístola (1 de Pedro) desde la misma ciudad o provincia de Babilonia. Su ministerio era con los judíos y, como señalan los escritos de los siglos siguientes, Babilonia era un centro de judaísmo desde antes y hasta mucho tiempo después de Pedro.

Ciertamente, ésa sería una solución más adecuada para establecer su paradero que la alternativa: que Pablo se negó a dirigirse a él en su epístola para la iglesia en Roma y que Lucas omitió señalar la presencia de Pedro en esa ciudad cuando él y Pablo arribaron allí como resultado de la apelación de Pablo al César (Hechos 28), aparentemente ocurrida alrededor del año 60 d.C. La evidencia dentro de la epístola a los Romanos, escrita alrededor del año 57 d.C., establece que Pablo no tenía conocimiento de que ningún apóstol, mucho menos Pedro, le hubiera precedido en Roma. Como señala Waldensians, el silencio del Nuevo Testamento en este tema es ensordecedor.”

Finalmente, Peter Nathan, columnista que recopila los datos históricos sobre Pedro para Vision Journal dice: “En cuanto a Pedro, no sabemos nada de su muerte a partir de ninguna fuente del siglo I aparte del último capítulo del cuarto Evangelio. En Juan 21:18 se le describe sólo como siendo guiado hacia donde él no deseaba ir. La tradición no verificada de su crucifixión de cabeza data de finales del siglo II, casi 150 años después de su muerte.”

Podemos entonces asumir que el mito de la crucifixión de Pedro es simplemente eso, un mito. El autor especula que la insistencia de querer validar la presencia de Pedro en Roma es por la tradición de las religiones paganas de tener presencia en la capital del Imperio Romano.

Sabemos que Pedro estuvo en Corinto, y en Jerusalén, ciudades donde había una considerable diáspora de judíos. Lo que se puede entender, ya que el ministerio de Pedro (Cefas) era hacia los judíos.

Cierro esta columna citando a Nathan: “La historia sugiere que el conocimiento de los lugares de sepultura de los apóstoles murió con sus contemporáneos del siglo primero. Los ejemplos de los apóstoles eran apreciados y honrados, pero a esos hombres no se les colocaba en pedestales para ser reverenciados, como en las generaciones posteriores. Los escritos del siglo II describen una serie de creencias y prácticas muy distintas entre quienes afirmaban seguir a Jesucristo de lo que encontramos en los escritos del siglo primero.”

Si algo Dios detesta es la idolatría. Algo que los Apóstoles fueron muy cuidadosos en enfatizar. El culto petrino es solo un mito, creado para reforzar las aspiraciones del patriarcado de Roma, sobre el resto de los patriarcados en Alejandría, Constantinopla, Jerusalén, y Antioquía. La realidad es que más reclamo tenían Jerusalén y Antioquía, dos ciudades donde Pedro si ejerció liderato, que la que tenía Roma. Pero para el momento en que surgen estos patriarcados, a mediados del siglo I, ya los apóstoles y la primera generación de cristianos de la Iglesia Primitiva habían fallecido.

Wednesday, February 20, 2013

Armas Espirituales para una Guerra Espiritual


Martes 19 de febrero de 2013
Miércoles 20 de Febrero de 2013
Edwin R. Jusino

“Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.”
1 de Corintios 12:3-7

Para cada guerra, hay sus armas. 2 de Corintios 10:3-5 dice: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;  porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,”. La guerra espiritual es una realidad que cada cristiano debe afrontar. Desafortunadamente en las distintas denominaciones no se enseña mucho en torno a esta realidad.

En el estudio pasado hicimos un enfoque a la armadura espiritual, la autoridad y la fe. Sin estas dos últimas no podemos lograr la victoria en las batallas espirituales que encaramos todos los días. La fe nos escuda de los dardos que el enemigo nos lanza; y la palabra de Dios es la espada de doble filo que usamos para militar principalmente. Pero si nos percatamos en el versículo de 2 de Corintios, vemos que Pablo usa la forma plural, refiriéndose a que hay más de un arma. ¿Cuáles son estas armas espirituales?

En el versículo de entrada notamos que cada parte de la trinidad de Dios otorga algo en específico. El Espíritu otorga los dones, que estaremos discutiendo en un estudio posterior, Jesús es quien otorga los ministerios, que ya hemos discutidos algunos en estudios pasados, y finalmente el Padre es quien otorga las operaciones.

Las operaciones son las acciones, las estrategias, y herramientas que Dios Padre da para poner en acción los dones espirituales. Usando la dirección del Espíritu Santo, el cristiano pone en acción sus dones para usar las herramientas, o armas espirituales dadas por el Padre. La palabra griega para operaciones es energematon.

Según la página truthforthelastdays.com: “El singular "energema", habla de "lo que es hecho por medio de la energía, el efecto producido, operación," de "energeo", "a trabajar, a ser activos, a realizar, para energizar y operar" "Energematon". Ocurre en 1Cor.12v6., donde se habla de las variedades de operaciones de todos los dones. En 1Cor.12v10. "Energemata" se usa con "dunameon" para hablar de uno de los dones de poder, "milagros;" estas "operaciones de milagros o actos de poder", se utilizan para hablar de las operaciones del poder de Dios en la naturaleza y del  medio ambiente del hombre. El don de funcionamiento de los milagros tiene un efecto potente y duradero en las personas y las naciones, lo que queda claramente demostrado por el efecto de las plagas sobre Egipto, y la apertura del Mar Rojo. Josh.2v9-11. Is.26v9. Muchas generaciones después naciones impías seguían temblando en la memoria de estos grandes milagros. 1Sam.4v6-8. Milagros de Nuestro Señor naturaleza tuvo un profundo efecto sobre los que los vieron. Mk.4v35-41. Jn.6v14. Necesitamos experimentar todas las operaciones de funcionamiento del Espíritu Santo. Los cristianos pueden, y deben, ser energizados por Dios y manifestar sus dones espirituales.”

Entonces ¿Cuáles son las herramientas que ponemos en acción en conjunto a los dones? Regresemos al versículo en 2 de Corintios 10:4: “sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,”.  ¿Qué es una fortaleza? La palabra fortaleza (en griego Οχυρό) según la Real Academia significa defensa natural que tiene un lugar o puesto por su misma situación. Recinto fortificado, como un castillo, una ciudadela. Según diccionarios.com la palabra fortaleza significa lugar o recinto fortificado. ¿Qué fortalezas es a las que el apóstol Pablo se refería que derribáramos?

Según el pastor Jonathan Corona, escribiendo en ministros.org: “Todo proceso de liberación exitoso empieza cuando se remueve todo lo que está defendiendo al enemigo. Hablando en Guerra Espiritual, el Apóstol Pablo lista la palabra fortaleza para definir la fortaleza espiritual donde satanás y sus legiones se esconden y están protegidos. Estas fortalezas existen en las formas de pensar e ideas que gobiernan los individuos e iglesias, como también comunidades y naciones. Antes que la victoria sea declarada, estas fortalezas deben ser derribadas y la armadura de satanás removida. Después la Palabra poderosa y el Espíritu Santo pueden efectivamente derribar la casa de satanás.”

¿Cómo entonces derribamos estas fortalezas? ¿Cuál es la herramienta o herramientas que se pone en práctica? Dios puede usar varias estrategias para derribar una fortaleza, pero hay dos principales que se usan. Teniendo en cuenta que las fortalezas residen en la mente, en el corazón y son áreas donde Satanás o algún otro espíritu inmundo usan para permanecer dominantes en esa vida,  se debe visitar al libro de Josué.

Josué 6:2-4: “Mas Jehová dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra. Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas.”

Cuando el pueblo de Dios fue a tomar a Jericó, una ciudad amurallada que servía de fortaleza, les ordenó que marchasen 7 veces alrededor de la ciudad. Igualmente, en una ministración, el ministro de liberación que esté orando puede ser movido por el Espíritu Santo a darle 7 vueltas a la persona para derribar la fortaleza.

También existe otra arma espiritual para derribar fortalezas. Isaías 58:6 dice: “¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?” El ayuno es un arma espiritual poderosa, que no solamente nos ayuda a crecer, sino que también nos ayuda a traer libertad a nuestras vidas.

El mismo Jesús dijo en Mateo 17:21: “Pero este género no sale sino con oración y ayuno.” El ayunar es un arma espiritual poderosa que sirve para muchas diversas situaciones.

Otra herramienta que tenemos es la adoración. Veamos un ejemplo de cómo se empleó la adoración en guerra espiritual en la biblia refiriéndonos a 2 Crónicas 20:20-23:

“Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados. Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre. Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros. Porque los hijos de Amón y Moab se levantaron contra los del monte de Seir para matarlos y destruirlos; y cuando hubieron acabado con los del monte de Seir, cada cual ayudó a la destrucción de su compañero.”

Cuando un pueblo en unidad decide adorar a Dios, sobre el enemigo cae confusión y turbación y sus artimañas recaen sobre sus propias cabezas.

La adoración también es útil para la destrucción de fortalezas, y liberación de los cautivos, tal y como podemos ver cuando Pablo y Silas fueron encarcelados en Filipo por reprenderle el espíritu de adivinación a una joven.

Hechos 16:23-26: “Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.”

Veamos el Salmo 149:6-9: “Exalten a Dios con sus gargantas, Y espadas de dos filos en sus manos, Para ejecutar venganza entre las naciones, Y castigo entre los pueblos; Para aprisionar a sus reyes con grillos, Y a sus nobles con cadenas de hierro; Para ejecutar en ellos el juicio decretado;
Gloria será esto para todos sus santos. Aleluya.”

En esta porción del Salmo 149 vemos como el salmista describe la alabanza como una espada de doble filo, útil para la guerra. Describe como la adoración a Dios aprisiona a los reyes con grillos y a los nobles con cadenas de hierro. ¿Puede la adoración realmente atar a un rey físico? Ciertamente el salmista se refiere a los espíritus inmundos al hablar de reyes y nobles. ¿Cómo sabemos esto?

Daniel 10:12-13 dice: “Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.”

Vemos que el ángel Gabriel  le dice a Daniel que el príncipe de Persia se le opuso por veintiún días. ¿Puede un ser humano detener a un ángel? Definitivamente no. Este príncipe de Persia es el principado satánico, jefe de las huestes de los demonios que reinan sobre el territorio de Persia. En Efesios 6:12 Pablo nos dice que: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

Entonces, los reyes y nobles del que el salmista habla en Salmos 149 son espíritus inmundos de alta jerarquía, y vemos que la adoración los ata e inhabilita a ellos de poder actuar. Donde hay adoración genuina, no puede haber espíritus inmundos.

Veamos un ejemplo final. 1 de Samuel 16:14-15 dice: “El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová. Y los criados de Saúl le dijeron: He aquí ahora, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta.” Cuando el rey Saúl fue desechado por Dios, su Espíritu se apartó, a lo que permitió que las puertas abiertas que Saúl había dejado abiertas tras su desobediencia a Dios, viniese un espíritu inmundo atormentarle. El versículo 23 de 1 de Samuel 16 nos dice: “Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.” Aquí podemos ver que la adoración hacía que el espíritu inmundo se apartase de Saúl cuando David tocaba el harpa en adoración a Dios.

Como hemos visto en el Salmos 149, las armas espirituales tienen diversos usos, tal y como hay diversos dones y diversas operaciones. Eclesiastés 1:9 dice “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.”  Por ende no se debe sorprender sin algún momento el Espíritu Santo mueve a un ministro de liberación a dispararle, o arrancar de usted escorpiones o serpientes (Lucas 10:19: “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.”), o romper grilletes, u otras acciones proféticas. Son el mismo Espíritu que por cuya autoridad, Jesucristo fue resucitado de entre los muertos.

Hay varias otras armas espirituales que no entré a profundo en este estudio, como por ejemplo la oración, pues ya se ha discutid a saciedad en otros estudios, pero no dejan de ser igualmente importantes.

Pero antes de concluir quiero hablar sobre un arma espiritual muy importante, la sangre de Cristo. La sangre de Cristo es la que purifica, nos limpia de pecados, y nos da acceso a la presencia de Dios. Apocalipsis 12:11 dice “Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.”  La sangre de Cristo, como podemos ver en este versículo es una arma de guerra. Cuando a usted lo ungen, el aceite que es presentado y separado para el Señor, es símbolo de la sangre de Jesucristo.

Un ejemplo de cómo se debe usar el aceite para ungir es en su hogar. Cuando los Israelitas estaban en Egipto, Dios envió a que sacrificaran un cordero perfecto, y cogieran su sangre y la pusieran en la puerta como señal para que el ángel de la muerte no entrara a su hogar (Éxodo 12:7: “Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.”). Cuando se unge un hogar se hace de la misma manera, usando aceite en representación de la sangre de Jesús. Cuando ungimos nuestros hogares, los mantenemos limpios de espíritus inmundos, por lo que la presencia de Dios puede fluir con más facilidad en nuestro hogar. Algo muy importante que debe tener en cuenta es que cuando vaya a ungir su casa, debe sellar todas las puertas que dan hacia afuera. Entiendas que un aire acondicionado sirve de puerta.

La pregunta que debe estar pasando por su mente es, si los espíritus son espíritus y pueden traspasar paredes, ¿Cómo ungir con aceite y sellar mi hogar los mantendrá afuera? Sencillo, usted está actuando en fe un acto profético. El aceite no tienen ningún poder, solamente la sangre de Cristo, y lo que está usted declarando es que la sangre de Jesucristo cubre y sella su hogar. Por eso debe ungir todas las puertas, dejando una sola abierta, reprender a todo espíritu inmundo, quebrantar toda maldición que haya podido ser enviada contra de su casa, todo en el nombre de Jesús, y luego sellar esa puerta final.

Lo mismo ocurre cuando una persona es ungida.  1 de Samuel 16:12-13 dice “Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.” Cuando somos ungidos, en el mundo espiritual lo que estamos recibiendo sobre nosotros no es aceite, sino la sangre de Jesucristo. Y tras eso, el Espíritu Santo tiene más libertad de fluir en nuestras vidas, mientras nos mantengamos caminando en santidad.

Friday, February 15, 2013

La fe: la raíz de la autoridad de Dios


Viernes 15 de febrero de 2013
Edwin R. Jusino

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”
Hebreos 11:1

En el último estudio concluí diciendo que para poder ejercer la autoridad hay que tener fe. Pero ¿Qué es la fe? La biblia en Hebreos 11:1 nos dice que la fe es certeza de que lo que se está esperando es así, una convicción de seguridad de que lo que no se ve, o sea, lo que es una verdad en el mundo espiritual es también una verdad en el mundo físico.

Según la Real Academia Española, la palabra fe significa, creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice o por la fama pública; seguridad, aseveración de que algo es cierto. Según el diccionario la palabra certeza significa  Conocimiento seguro y claro de algo; firme adhesión de la mente a algo conocible, sin temor de errar. Finalmente convicción significa idea religiosa, ética o política a la que se está fuertemente adherido; convencimiento.

Como podemos observar, según el mismo diccionario la fe proviene de creer lo que dice la fuente de toda autoridad, es decir, Dios. 

Para Dios probar nuestra fe, permite que Satanás zarandee a los que le creen a él, tal y como se lo permitió con Job. En otras ocasiones, Dios mismo prueba nuestra fe directamente, como fue en el caso de Abraham.

Hebreos 11:17-19 dice: “Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.”

Abraham creía tanto en las promesas que Dios le había dado que no dudó del poder de Dios para resucitar a Isaac después de sacrificarle. Se toma una fuerza de voluntad increíble, una convicción y una certeza firme para obedecer a Dios y creerle a Dios cuando este le pidió el sacrificio de Isaac. Más aun, cuando Abraham tuvo que esperar 25 años por el cumplimiento de la promesa que Dios le había hecho.

Dios siempre es fiel a sus promesas, y el las hace cumplir aun cuando nosotros le somos infiel a Dios. 2 de Timoteo 2:13 dice: “Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.”   También en Hebreos 10:23 dice: “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.” No podemos tambalear en la fe; cuando se tambalea en la fe se pierde la autoridad. No importa el tiempo que Dios se tarde, hay que creer que lo que Dios promete ya es un hecho en nuestras vidas.

Cuando no se tiene fe, no se puede ejercer la autoridad delegada por Dios. En Mateo 17:19-20 dice: “Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.” 

El enemigo de la fe es la duda, que abre puertas a la incredulidad. Veamos Mateo 14:28-32: “Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.  Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?  Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.”

En el pasaje citado anteriormente vemos como mientras Pedro tuvo fe, pudo andar sobre las aguas. Mientras la mirada de Pedro estuvo puesta en Jesús su fe no fallo, y tuvo la autoridad que Jesús le delegó para caminar sobre las aguas. Pero al momento en que Pedro se fijó en las circunstancias, y dejó de fijarse en Jesús se empezó a hundir. Al tambalear su fe, la autoridad delegada desapareció y no pudo continuar caminando sobre las aguas.

Sin fe no hay manera de poder ejercer la autoridad delegada, y sin fe los dones del Espíritu y las operaciones que da Dios no pueden ser ejercidos a cabalidad. Sin fe, nuestro crecimiento espiritual mengua.

Thursday, February 14, 2013

Armas Espirituales: Como ejercer la autoridad en el mundo espiritual


Martes 12 de febrero de 2013
Jueves 14 de febrero de 2013
Edwin R. Jusino

“He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.”
Lucas 10:19-20

Muchos cristianos hoy en día se preguntan por qué no hay milagros y prodigios entre la iglesia como los que había en el tiempo de la iglesia primitiva.  Además de la rampante incredulidad que impera en la iglesia y vida cristiana individual (ver estudio sobre la incredulidad) también muchas denominaciones y cristianos individuales no saben ejercer la autoridad que se les ha sido delegada.

Primero, ¿Qué significa la palabra autoridad? Según la Real Academia Española, la palabra autoridad significa poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho; potestad, facultad, legitimidad. Es decir, la autoridad que Jesús delegó a sus discípulos es el poder de Dios. En el griego, que es la lengua usada por los escritores del nuevo testamento, la palabra para autoridad es exousia, que proviene del verbo exestin, que cuyo significado es ser capaz de hacer algo y el derecho de hacer algo.

La palabra autoridad, en términos bíblicos, habla del derecho legal que se nos ha dado a través del nombre de Jesús. Sin autoridad, ningún cristiano puede reprender a un demonio, ni ordenarle a una enfermedad que salga del cuerpo de una persona; la autoridad delegada se basa en la relación íntima que podamos tener con Jesús. La autoridad que Jesús delegó a nosotros, la iglesia, es la misma que el ejerce.

Mateo 16:19 dice “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.” En este pasaje vemos dos conceptos muy importantes. El primero es que la autoridad de Jesús fue delegada a sus discípulos, El segundo es el entrelazamiento del mundo espiritual con el mundo físico. Es decir, lo que nos afecta en el mundo espiritual, igualmente nos afecta en el físico. Cada acto que hacemos tiene sus consecuencias tanto en lo físico como en lo espiritual. Es por eso, que lo que declaramos en fe, bajo la autoridad del nombre de Jesús es una realidad en el mundo espiritual, y en el mundo físico.

Es por esto que cuando vamos a reprender un espíritu inmundo con tan solo decir: espíritu inmundo, es en el nombre de Jesús que yo te ato y te hecho fuera, los demonios tienen que salir.  Vemos en Lucas 10:17 (“Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.”) que los discípulos que Jesús encomendó a salir le contaron al Maestro que aun los demonios se sujetaban en su nombre. O sea, los discípulos dieron testimonio de que en el nombre de Jesús se ejercía la autoridad delegada a ellos.

¿Tienen los demonios derecho legal o autoridad para poder posesionarse de las vidas? Si, tal y como vemos en Lucas 8:27: “Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros.”

Los espíritus inmundos tienen la autoridad que se les delega, por parte de Dios o por parte de los hombres.

Veamos lo que dice Colosenses 2: 13-15: “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,  y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”

En este pasaje de la epístola del apóstol Pablo a los Colosenses, vemos que Pablo describe una transacción legal que ocurrió en la cruz, “anulando el acta de los decretos que había contra nosotros”.  Más adelante en el mismo texto citado habla de una acción de Jesús en la cruz “despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente,”. ¿Despojándolos de qué? De la autoridad que los demonios ejercen sobre las vidas. Los espíritus inmundos tienen la autoridad que los seres humanos les delegaron cuando Adam y Eva pecaron. Pero cuando venimos a Jesucristo, esta autoridad es restaurada en nosotros.

Veamos otro ejemplo de la autoridad que tienen los demonios sobre aquellos que no tienen la autoridad de Jesucristo. Hechos 19:13-16 dice:

“Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto.  Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.”

Como hemos dicho los que han aceptado a Jesucristo como su salvador no pueden ser posesionados por demonios pero si pueden ser zarandeados. La palabra zarandear significa agarrar a alguien por los hombros o los brazos moviéndolo con violencia. Entiéndase, que aunque los demonios no puedan poseer su voluntad, si puedan afligirle físicamente, y espiritualmente. Por eso la importancia de la Armadura del Espíritu en nuestras vidas.  Vemos que Dios permite a Satanás zarandear a los creyentes en los siguientes pasajes.

Job 1:8-12: “Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.”

En el pasaje de Job, vemos como Dios le da el permiso legal a Satanás de probar a Job. Dios le dio la autoridad a Satanás de afligir a Job, pero sin ocasionarle la muerte; más adelante Dios le permitió a Satanás tocar el cuerpo de Job y afligirle directamente sin quitarle la vida (Job 2:4-6: “Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.  Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.  Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.”

También en 1 de Pedro 1: 6-7 dice “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”.

Entonces, hermanos, no creamos que los demonios no tienen autoridad delega para pedirle a Dios que les permita zarandear su vida. Es por esto que es importante caminar en santidad. Cada pecado que cometemos abre puertas a nuestra vida, que les da derecho legal a los demonios zarandearnos. Cuando pecamos, perdemos la autoridad de Dios, hasta que nos arrepentimos y Dios, por medio de la sangre de Jesús, nos limpia y nos restaura.

Algo para tener en consideración es que la autoridad se ejerce con la palabra hablada. Regresemos a Hechos 19: 13-16 ya antes citado. Podemos observar que la manera en que estos hombres interactúan en el mundo espiritual, para intentar de ejercer la autoridad que no tenían, fue por la palabra hablada. También vemos como Pedro ejerció la autoridad delegada por Dios, usando la palabra hablada en Hechos 9:34: “Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.”  Como podemos observar, los hombres de Hechos 19 estaban imitando a los apóstoles, sin tener la autoridad. La autoridad se ejerce en la oración, principalmente, vía la palabra hablada. Los demonios no pueden leer mentes, pues solamente Dios escudriña los corazones de los hombres. Pero los espíritus inmundos si pueden escuchar lo que decimos, tal y como está evidenciado en Hechos 19.

También la manera en que Jesús ponía en operación la autoridad, es decir el poder de Dios, en acción fue por la palabra hablada. La autoridad se ejerce hablando y ordenando. Y no solo en guerra espiritual, sino que también a la hora de orar.

Juan 14:13: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.”

Para ejercer autoridad hay que tener fe de que es Dios quien lo hace. Hebreos 11:1 dice: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Tuesday, February 12, 2013

La armadura espiritual: preparación para la guerra


Martes 12 de febrero de 2013
Edwin R. Jusino

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
Efesios 6:12

Querámoslo aceptarlo o no, los cristianos estamos envueltos todos los días y todas las noches en una guerra espiritual. Tal y como dice Efesios 6:12, nuestra lucha no es una contra carne y sangre. Nuestra lucha es contra los principados, potestades, gobernadores de tinieblas y huestes de maldad. Cada una de estas categorías corresponde a la jerarquía satánica de los demonios.

Tenemos que entender que los cristianos no estamos exentos de los ataques de los espíritus en servicio de Satanás, tanto angelicales como humanos.

Mateo 5:11-12 dice “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” Estas cosas pasan aquellos que están activos en la fe. Es por eso que hay que saber cómo luchar la batalla espiritual, no contra el ser humano, sino contra los espíritus que le tienen cautivo.

Según un ensayista Fernando Alexis Jiménez, que publicó un ensayo titulado “¿Qué son y cómo salir de las prisiones espirituales?” en la página jimdo.com, “Millares de personas hoy están bajo esas ataduras [espirituales]. ¿Quiere saber algunas? Ataduras sexuales: la pornografía, el adulterio, la fornicación, perversión a través de pensamientos e incluso, exhibicionismo. También encontramos otras cárceles espirituales como son la ruina, la enfermedad —muchas veces sin explicación médica--, la falta de perdón, el desánimo, el temor y los deseos de quitarse la vida.

Estas prisiones espirituales son el producto de abrir puertas al demonio o como consecuencia de la influencia del enemigo espiritual.”

¿Cómo Satanás trae cautivo a los seres humanos? De dos maneras. La primera es por la posesión demoniaca directa, y la segunda es oprimiendo o influenciando al cristiano por medio de pensamientos, y emociones que lo llevan a tomar acciones en contra de la voluntad de Dios. Recuerden, que debido a que somos templo del Espíritu Santo, los demonios no pueden posesionarse de un cristiano, pero si pueden lanzar dardos en forma de pensamientos, y emociones para tentarle.

Veamos dos ejemplos bíblicos. El primero se encuentra en Mateo 4: 1-4: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”

En la escena anterior vemos como Satanás tentó a Jesús en el desierto. En la próxima veremos un caso bíblico de posesión demoniaca.

Mateo 17:14-18: “Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar. Respondiendo Jesús, dijo: !Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.”

¿Cuáles son las armas que podemos usar para defendernos de los ataques del enemigo? ¿Cuáles son las armas que podemos usar para mantenernos libre de la esclavitud?

Volvamos a Efesios 6:10:18: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;”

Analicemos poco a poco esta porción de Efesios 6. “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.” ¿Cómo nos fortalecemos en el Señor, y en el poder de su fuerza? Ya el Maestro nos dio la respuesta en los dos versículos que usamos de ejemplo anteriormente, ayunando y orando. En el primer ejemplo vimos que Jesús se fue al desierto ayunar por 40 días, mientras que en Mateo 17:19-20: “Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno.”

La manera en que los cristianos nos fortalecemos en el Señor es pasando tiempo delante del Señor en oración y ayuno. El ayuno provoca que nuestra carne tenga que someterse al espíritu; mientras la carne mengua, el espíritu se fortalece. Gálatas 2:20 dice: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Crucifiquemos pues nuestra carne tal y como dice en Gálatas 5:24: “Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.” ¿Cómo crucificamos la carne? En ayuno y en oración, fortaleciendo el espíritu y negándole alimento a la carne. Porque la carne es como un luchador  de sumo, mientras más le des de comer, más grande y fuerte se pone el sumo. Por consiguiente si el sumo es más fuerte que tu espíritu, caerás en tentación, y en pecado. Pero si tu espíritu crece y se amalgama con el Espíritu Santo, o sea permitiéndole al Espíritu Santo transformarte y moldearte, entonces el sumo poco a poco pierde su fuerza y eventualmente quedará esquelético.

Pero como dice en 1 de Corintios 10:12: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” ¿Cómo evitamos que ese sumo nos domine? En ayuno y en oración, creciendo en el espíritu y menguando en la carne.

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.”  Cuando leemos este pasaje de Efesios 6, a veces lo leemos y no nos detenemos a analizar con cuidado lo que dice. El pasaje dice que nos vistamos, que es un verbo que conlleva acción. Eso quiere decir que está del cristiano ponerse la armadura, no es impuesta por Dios. Por medio del ayuno y la oración esta armadura se va fortaleciendo. Está del cristiano pedir la armadura espiritual todos los días en oración para poder estar firmes, ya que todos los días las tentaciones, o los dardos del enemigo son diferentes. Somos humanos y nos cansamos, y con ese cansancio menguamos y la armadura se debilita. Es por eso que tenemos que pedirla todos los días, para ser renovados con el poder de Dios.

“Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.” Es interesante notar  que Pablo describe las tentaciones como dardos de fuego. Los dardos, o flechas en la antigüedad se prendían con fuego con un propósito. ¿Cuál era ese propósito? A continuación una explicación del proceso por el cual se daba fuego a las flechas: En primer lugar, se mojaba la punta  de la flecha en una sustancia inflamable. Siguiente se encendía  y se lanzaba la flecha. Entonces el fuego se extendía a lo largo de la flecha, cuando la flecha da en el blanco el mismo era devorado por el fuego. Cuando las tentaciones penetran nuestra mente, se riegan por todo nuestro cuerpo, infectándonos con los pensamientos que nos llevan a caer en el pecado. Es por esto que es importante tener la armadura puesta, y tener el escudo de la fe.

Hay que volver a Mateo 17:19-20 y ver que el mismo Jesús dijo que por la poca fe de los discípulos no tuvieron la autoridad para poder ordenar a la potestad fuera del joven. Aunque en el próximo estudio estaremos discutiendo más otras armas espirituales, en este nos estamos enfocando solo en la armadura espiritual de efesios 6.  

“Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”: en este pasaje hay dos elementos muy importantes: el yelmo de la salvación y la espada. Es curioso que Pablo describa el yelmo, que según la RAE es parte de la armadura antigua que resguardaba la cabeza y el rostro, y se componía de morrión, visera y babera, con el adjetivo de la salvación. La mente es el lugar donde el espíritu, el alma y el cuerpo se encuentran.  La mente humana, localizada dentro del cerebro, es la voluntad propia. Es en la mente donde se encuentra el corazón espiritual de los hombres.  Proverbios 4:23 dice “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.”  No es casualidad entonces que Pablo describa el yelmo como el que protege la salvación. Porque cuando nosotros pecamos, primero decidimos pecar en nuestros pensamientos. Cuando pecamos, somos separados de Dios, y si no pedimos perdón, o pedimos perdón y continuamos pecando ocurre lo descrito en Mateo 12:43-45: “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.”

¿Podemos perder la salvación? Definitivamente, y es por eso que necesitamos defender nuestro corazón, o sea nuestra mente, con el yelmo.  2 Corintios 10:5 dice “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,”. Hay que llevar todos nuestros pensamientos a la obediencia a Dios, renovando nuestra mente para no continuar en las antiguas andanzas.

1 de Corintios 2:14-16 dice “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo.” Los que son hombres espirituales tienen que tener la mente de Cristo, por lo contrario son hombres carnales y no pueden discernir lo que es del Espíritu. Cuando tenemos el Yelmo de la Salvación, protegemos nuestros pensamientos de pensamientos que no son de nosotros, ni que provienen de Dios.

¿Cómo entonces podemos renovar nuestra mente? Con la Palabra de Dios, que es la espada de doble filo. Es importante leer y escudriñar las escrituras, pues es la Palabra de Dios, y Jesús lo dijo en Mateo 4:4: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”  2 de Timoteo 3:16-17 dice “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

Si no escudriñamos las escrituras, no podemos adquirir el conocimiento de lo que Dios le agrada y de lo que no le agrada. Sin ese conocimiento no podemos estar preparados para toda buena obra.

Friday, February 1, 2013

De regreso al país de las maravillas


Viernes 1 de febrero de 2013

¿Primero la gente? ¿Trabajos Ahora? Esas fueron las promesas de campaña del entonces candidato, ahora gobernador, Alejandro García Padilla. Pero en los primeros 30 días de su gobierno, el gobernador ha demostrado que no está a la altura de la posición la cual ostenta. Quizás, su único real acierto ha sido la designación de David Bernier como Secretario de Estado; porque por lo demás ha ido de mal en peor.

Alejandro prometió que en sus primeros 18 meses crearía 50,000 empleos, algo que sus propios economistas están diciendo que es imposible. La ley cumbre de su administración “Empleos Ahora” fue catalogada por un miembro de su delegación como una gran pérdida de tiempo. Estaba tan mal redactada que sería mejor re-escribirla que enmendarla.

¿Cómo el gobernador pretende impulsar más empleos? Desafortunadamente en vez de buscar crear empleos para profesionales, el gobernador García pretende fomentar la industria de servicios, entiéndase por esto trabajos a tiempo parcial en restaurantes, y trabajos en construcción que no son permanentes. Vamos, esa fue una de las razones que el gobernador García dio para crear la extensión del Tren Urbano de Cupey  a Caguas. La misma que en teoría no es mala idea, pero lamentablemente, Puerto Rico tiene unas prioridades y el margen prestatario es casi ninguno.

Pero hablemos de la extensión del tren hacia Caguas. Si es cierto que la idea es construirlo por medio de una Alianza Público Privada, algo que el gobernador García hizo campaña en contra, también es cierto que Caguas no debería ser la prioridad. Asumiendo que expandir el tren urbano es una prioridad en este momento, la expansión hasta el Aeropuerto Luis Muñoz Marín haría más sentido en términos económicos y turísticos. Claro está, García solo está devolviendo los favores políticos que le debe a uno de sus principales alcaldes, Willito Miranda Torres. Lo cual es irónico, pues el alcalde de Carolina es de su mismo partido, y además que haría más sentido con el interés de García de continuar la Alianza Pública Privada propuesta por el ex gobernador Luis Fortuño.

Cortesía Periódico La Nación


Y eso nos trae al próximo punto. El gobernador García hizo campaña en contra de la creación de la APP del Luis Muñoz Marín. Una idea, que aunque en teoría aparentaba ser buena, realmente no lo es. Cuando los economistas hablan de pérdidas para Puerto Rico de unos $895 (más o menos) millones de dólares, es un mal negocio para Puerto Rico. Y nuestro flamante gobernador tuvo la oportunidad de salir del contrato ante del 12 de enero, y decidió no hacerlo.

Gracias a NotiUno, y a la cuenta oficial del gobernador, @agarciapadilla, podemos ver que prometió bajar la luz en los primeros 2 años. Pero recién anunciaron un incremento de 15% en la factura de la luz indefinidamente, y un incremento de $20.00 en la factura del agua. En un territorio donde el costo de vida es de lo más altos en toda la nación, y cuya economía sigue frágil, esta es la mejor manera de poner primero la gente.

No me malinterpreten con lo próximo que pienso mencionar. El gobernador prometió derogar la cuota de la Universidad de Puerto Rico, y hay que aplaudírselo. Pero ¿a qué costo?  Según legisladores de minoría, los fondos que sustituirán la cuota serán tomados de los fondos asignados para la salud. Las prioridades de este gobierno de verdad que son fascinantes.

Tan fascinantes como la intención del gobernador de traer al país de las maravillas los Panamericanos del 2023. Buena idea, pero hay que ser realistas. La experiencia de Mayagüez 2010, donde se duplicó el estimado original, y con la experiencia de Grecia y los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, creo que hay prioridades, y hay prioridades. Aunque como periodista deportivo me fascinaría poder cubrir esos Panamericanos en San Juan 2023, siendo objetivo, hay que tener en cuenta que Puerto Rico debe tener otras prioridades. Sin entrar a mencionar que San Juan tiene un reportado déficit donde la alcaldesa ha tenido que romper su promesa de no despedir a nadie; tampoco hay presupuesto para pagar la nómina de Febrero.

¿En dónde quedó el asunto del Sistema de Retiro? ¿Y la degradación de los bonos de la AEE y la AAA? ¿Subir los impuestos, tal y como pretende hacer el gobernador García, implantando un IVA, es poner primero a la gente? Definitivamente que Alejandro García Padilla ha demostrado que Fortuño tenía razón. Hemos regresado al País de las Maravillas.

Revelaciones del Juicio para Puerto Rico: 27 de enero al 1 de febrero de 2013


Lo siguiente son revelaciones dadas por D-s entre los días 27 de enero al 1 de febrero de 2013:

Domingo 27 de Enero de 2013:

Así dice el Señor: “Sabes Pueblo, no hay montaña, no hay valle, no hay rio, ni mar, ni desierto donde mi pronta respuesta llegue. Yo no soy un juego, y no puedo ser burlado.”

“Me he levantado contra ti Puerto Rico. Te he encontrado falto, y pronto, muy pronto, tu ay se agudizará. En tu orgullo dices: “Somos protegidos por Jehová, pues los huracanes no nos tocan.” Pues mi mano levanto yo, ¡Que ay! Pasarán tormentas como jamás han pasado por esta isla. ¡Que ay fue Georges! Y mi pueblo se ha olvidado. Pero sabrán que mi cobertura he quitado y se agonizarán. El llanto y el gemido conmoverá mi corazón, pero soy juez justo, y no sacrifico yo mi justicia sobre el altar del amor.”

“¡Que hambre llega! Puerto Rico recordará lo que es el hambre, y conocerá los horrores de morir por la espada. ¿Se levanta hermano contra hermano? ¡Todavía no has visto nada!

Miércoles 30 de enero de 2013:

“Mi pueblo perece por falta de conocimiento. ¿Desde cuándo vengo dando voz de alerta a Puerto Rico? Más, mi iglesia duerme, y no se ha apercibido. En su corazón han afirmado que los profetas no han hablado; en su corazón han blasfemado diciendo que el Espíritu no ha revelado. Se han enseñoreado de lo que aparenta ser; han señalado a mis profetas.  ¡Ay de ti Laodicea! Tu que te regocijas en los altares, tu que has lanzado mi Espíritu al atrio, y has permitido la inmundicia en mis altares. En tu orgullo has dicho: Somos ricos por nuestra propia fuerza; Jehová nos ha bendecido por nuestros méritos. ¡Vanidad de vanidades! Una y otra vez lanzo yo mis retos, trato una y otra vez con los siervos para que reconozcan su pecado, más han endurecido su corazón, y sus corazones lejos de mi presencia están.”

“Se asombrará esta isla de los pastores y líderes religiosos que yo lanzaré fuera de mis dominios. ¡Que asombro! ¡Que ay! Se vaciarán las iglesias de Laodicea, y sabrán que yo soy Jehová. Soy amor y soy fuego consumidor, ambas cosas.”

“Veo yo la perversión de la Isla del Cordero. Se han apartado de mis caminos. Hablo yo el Gran yo Soy; ni los fornicarios, ni los homosexuales, verán el estrado de mi reino.”

Viernes 1 de febrero de 2013

“¡Shalom! Mi paz os dejo y mi paz os doy. No se aflija tu corazón por lo que ha de venir porque es menester que lo que acontezca sea, para que mi gloria sea manifestada sobre este territorio. ¡Qué grande persecución viene para los fieles! No murmuren contra ninguno de los que están frente a una obra, mas oren ustedes porque sus corazones estén plenamente entregados a mí. Veo como se han levantado conspiraciones para terminar con mi siervo Jorge Raschke, pero las detengo yo. La confabulación de hombres de pactos es hasta fuera de Puerto Rico, y buscan como prenderle. Pero yo soy Jehová, y voy delante del como poderoso gigante. Soy quien Soy, y le doy aviso santo. Pero tu iglesia, ora y ayuna por mi siervo, porque aún no es el momento de su partida.”

“Cuando yo levanto profeta, lo que revelo por el profeta lo cumplo yo. Y no hago nada, sin antes revelárselo a mis siervos los profetas. Hay quienes dicen que ya no hay profetas, que Jehová ya no levanta profetas. ¡Me río yo de ellos! Porque son ciegos, y sabios en su propia opinión. Pero pronto llega el momento donde mis siervos caminarán las calles y harán milagros y prodigios. Por tres meses resucitarán muertos, sanarán enfermos y afligidos; ofrecerán consejo a los líderes que queden. Pondré sobre esta tierra apóstoles que serán consejeros del gobernante de esos tiempos. Por tres meses Puerto Rico estará en tinieblas, más, en espíritu será un farol en la oscuridad. Los cojos caminarán, los ciegos verán, porque he dicho yo que mi gloria postrera será aún mayor que la primera. Las iglesias se llenarán, y adorarán en carpas, porque los templos contaminados serán cortados de sobre la faz de esta isla. Y derramaré mi Espíritu sobre Puerto Rico, y sanaré la tierra; y habrá abundancia en toda la tierra.”

“Tres meses durarán las tinieblas; y habrán muertos por que se levantará hermano contra hermano. Los duros de corazón, tercos, obstinados, y sabios en su propio conocimiento no podrán discernir lo que es de mi Espíritu. Perseguirán a mis siervos, mas estos no serán tocados. Porque antes de que puedan tocar a uno de mis siervos, serán cortados de sobre la faz de la tierra.”

“Mi ira está contra ti Arecibo. Tierra de hechicería, y abominaciones. ¡Que ay tu ay! Mi ira está contra Cabo Rojo, tierra de Sodoma y Gomorra. Mi ira está contra Ponce, o ciudad Señorial. Tu aflicción será tal que derribaré los lugares altos que en ti hacen morada. Limpiaré de ti las casas de prostitución, tanto de adultos como de niños. Mi ira está contra ti San Juan, porque has sido piedra de tropiezo para muchos. Te has exaltado como la joya del Caribe, y tus pecados han llegado a donde mí. He visto yo tu adoración a dioses paganos, como has levantado morada en lugares altos; he visto cómo has perseguido a mis elegidos. No he encontrado en ti justicia para con mi iglesia. La has perseguido y las has afligido. Te has adueñado de lo que no te pertenece; y has violentado mi ley. Veo yo como en la casa de las leyes se han movido fariseos, homosexuales, asesinos, corruptos, y me canso yo de tu falsa apariencia de piedad. Te declaro hoy que tus antiguos monumentos no quedarán parados. Destruiré el corazón de esta ciudad, y habrá gran lamento por tus ruinas.”