Sunday, October 28, 2012

El mundo espiritual: los espíritus angelicales (Introducción)




“Sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;”
Efesios 1:21

¿Qué es el mundo espiritual? En el entorno en que nos hemos criado siempre hay cuentos de fantasmas, y de manifestaciones que la ciencia física no puede explicar. Lo primordial para entender el mundo espiritual es que es tanto paralelo, como uno con el mundo físico. Es decir, lo que existe en el mundo físico existe en el espiritual, pero no necesariamente es viceversa.

Eclesiastés 1:9 nos dice: “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.” Dios es primordialmente espíritu y todo lo que se creó en el mundo físico, primeramente ya existía en el mundo espiritual.

Existen 3 tipos de espíritus:
1.       Espíritu Santo de Dios: Génesis 1: 2: “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”
2.       Espíritus angelicales: Daniel 6:22: “Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.”
3.       Espíritu humano: Génesis 2:7: “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Este estudio se va a enfocar solamente en el segundo grupo. Los espíritus angelicales. ¿Qué es un ángel? Según la Real Academia Española, la palabra ángel significa, en la tradición cristiana, espíritu celeste criado por Dios para su ministerio. Cada uno de los espíritus celestes creados. La biblia no relata la creación de los ángeles en detalles solo menciona que Dios creó el cielo y la tierra. Pero, si relata la caída de Lucifer.  Puesto a que los espíritus inmundos, o demonios, son ángeles caídos, entonces ¿Cuál es la diferencia? Veamos que dice el diccionario.

Un demonio es un espíritu que incita al mal; en la tradición judeocristiana, cada uno de los ángeles rebelados contra Dios y arrojados por Él al abismo. De entrada, se tiene que entender que todos los espíritus tienen libre albedrío, entiéndase conocimiento entre el bien y el mal. Si no tuvieran este conocimiento, entonces no hubiese sido posible la rebeldía de 1/3 parte de los ángeles del cielo.

¿Cómo sabemos que Satanás fue arrojado del Cielo? En Lucas 10:18 Jesús dice: “Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.” También en Ezequiel 28: 12-18: “Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura.

En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.

Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.

Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.

A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector.

Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti.

Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.”

También en Isaías 14:12-15: “¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.”

En el próximo estudio, entraré en más detalles sobre Lucifer. Por el momento este es el estudio introductorio al tema.

Monday, October 15, 2012

Cumplimiento de Promesas




A las orillas del Jordán me encuentro
Esperando que la puerta me abras
En los buenos tiempos
O tiempos malos
Tú eres el señor de mi vida.

¡Acuérdate de tus promesas!
Las que me has hecho
Porque tú cumples tus pactos
Y nunca has fallado en cumplirlos

Tus dictámenes, Señor, acordarte
Sentencia has hecho a mi favor
En ti reside mi confianza
Plena y absoluta


Sunday, October 7, 2012

Sin Dios no hay amor: Entendiendo a Dios a través del matrimonio

Edwin R. Jusino
Domingo 7 de octubre de 2012


“Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.”
Apocalipsis 19:9

Cuan equivocados hemos estado los hombres. Hemos tomado el matrimonio como un simple papel legal, cuando significa tanto para Dios. Definitivamente no existe el amor en los hombres, tanto mujer como varón, sin que Dios habite en sus corazones. Todavía no hemos entendido lo que significa amar, y por eso no entendemos a Dios. ¿Cuántas veces hemos sufrido por un amor? Hoy en día simplemente nos rendimos, lo vemos como una meta imposible. 

1 de Corintios 13:4-8 (Versión Reina Valera Contemporánea) dice: “El amor es paciente y bondadoso; no es envidioso ni jactancioso, no se envanece; no hace nada impropio; no es egoísta ni se irrita; no es rencoroso; no se alegra de la injusticia, sino que se une a la alegría de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás dejará de existir…” Señoras y Señores, esta es la perfecta descripción de lo que es el amor. Todo es vano, sino hay amor. 

Para estar más claro, el amor no es un sentimiento que hoy si y mañana no. Entender el amor de esa manera es andar en aguas tibias, y en Apocalipsis 3:15-16 dice “Yo sé todo lo que haces, y sé que no eres frío ni caliente. ¡Cómo quisiera que fueras frío o caliente! Pero como eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.”

¿Cuántas veces hemos negado a Jesús con nuestras acciones? ¿Cuántas veces el nos ha perdonado y nos ha exhortado a buscarle en amor? Y teniendo todo eso en cuenta ¿Cuántas veces le hemos rechazado, negándole con nuestras acciones? De la misma forma que tratamos a Dios, es la misma forma que trataremos a todos los que nos rodean, por que El es la fuente de amor. Sin Dios no hay amor, y todo lo que podamos hacer o no hacer es en vano.

Cuando una pareja viene delante de Dios hacer un pacto matrimonial, es mucho más importante y serio que un pedazo de papel legal. El juramento de estar en las buenas y en las malas es uno que durante un matrimonio será probado. Pero, y ya esto es mi propia opinión, que cuando amamos estamos en las buenas y en las malas aún cuando somos rechazados por aquellos a quienes amamos, sean familiares, amistades o cónyuges.


¿Cuán importante es el matrimonio para Dios? Sabía usted que por tradición rabínica judaica cuando un novio le ofrecía a su novia una copa de vino, los mismos estaban casados. En ese mismo momento, el novio se iba por un periodo de tiempo a prepararle un hogar a la novia, y cuando estuviera preparada, regresaba a buscarla. Por eso Jesús tuvo que irse, para prepararle morada a su amada iglesia, y por eso Jesús regresará.

En Mateo 26:26-29 dice: “Mientras comían, Jesús tomó el pan y lo bendijo; luego lo partió y se lo dio a sus discípulos, y les dijo: «Tomen, coman; esto es mi cuerpo.» Después tomó la copa, y luego de dar gracias, la entregó a sus discípulos y les dijo: «Beban de ella todos, porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos, para perdón de los pecados. Yo les digo que, desde ahora, no volveré a beber de este fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el reino de mi Padre.»”


En este momento, los discípulos literalmente se casaron con Jesús, hicieron un pacto matrimonial con Dios, jurando serle fiel en los tiempos buenos como en los malos. Cuando cada uno de nosotros acepta a Jesús como su salvador te estás casando con Dios. 

El matrimonio es el símbolo de la unión entre Dios y la Iglesia. Por eso, cuando un esposo se casa con su esposa, no es para humillarla, ni tratarla como una pertenencia, sino como carne de su carne. Después de todo en Génesis 2:24: “Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán un solo ser.” ¿Maltratarías a tu propia carne de la manera en que tratas a tu esposa? Definitivamente se ha perpetuado por demasiado tiempo la visión ateniense machista del matrimonio. Hemos malinterpretado a Pablo, por conveniencia y vagancia.

Cada vez que pecamos estamos siendo infieles a Dios. Cada vez que desobedecemos somos infieles a Dios, pero él en su amor nos cobija, nos perdona, nos limpia, y nos recibe. Porque, aún cuando fuimos pecadores, Jesús nos amo primero.