Tuesday, September 25, 2012

La influencia aristotélica en interpretación de Pablo


Edwin R. Jusino

Tal y como empecé en la entrada anterior, (si no la has leído recomiendo que la leas antes de continuar con esta), el libro What Paul Really Said About Women, demuestra que la influencia aristotélica tuvo mucho que ver en la manera en que la Iglesia ha interpretado algunos segmentos de la Palabra.

Es decir, tras la conquista helénica de Judea, hoy Israel, las corrientes filosóficas de Atenas permearon y se entrelazaron en la interpretación rabínica, y gentil. El autor del texto, John Temple Bristow, presenta como ejemplo la crónica de la caída del hombre para demostrar como la interpretación tradicional de la caída del hombre es errónea.

“Primero, consideremos la historia de Adán y Eva. En el principio, Adán es presentado como incompleto sin Eva, necesitando una “ayuda” idónea. La palabra hebrea usada aquí es ezer. Algunos conocedores bíblicos traducen la palabra como pareja, en vez de ayuda, porque la última implica un rol de subordinación. La palabra ezer en sí misma no conlleva una connotación de estatus inferior. Al contrario, cuando no se usa en referencia a Eva, aparece diecisiete  veces en el Viejo Testamento, y cada vez se refiere a Dios.” –John Temple Bristow, página 16 del texto.

En la página 17 del texto, Temple analiza varias de las interpretaciones sobre la caída del hombre. La primera es sobre el asunto de que Eva fue tentada por la serpiente primero. Según las interpretaciones tradicionales, relata el autor, esto es representación de que las mujeres son más vulnerables y más fácil de llevar por el camino de la perdición, a diferencia de los hombres. Temple, por su parte, sugiere que la interpretación debería sugerir que los esposos y esposas se apoyen con fortaleza moral, y que cuando esto falla el pecado entra a la relación y la daña.

En la página 18 Temple presenta la segunda interpretación tradicional de la historia de la caída del hombre. La  segunda interpretación es que la serpiente escogió a Eva porque era la más débil de los sexos. Temple, por su parte, postula que la serpiente escogió a Eva no porque era la más débil entre los dos, sino, al contrario, era la más fuerte y Luzbel tuvo que usar todas sus habilidades para hacerla caer. Mientras que Adán cayó con el simple hecho de que Eva le dio la fruta que Dios mismo le había prohibido comer.

En la tercera interpretación que postula Temple, podemos ver el resultado del pecado. Al pecar, Adán y Eva cayeron en la voluntad permisible de Dios, donde el hombre reinaría sobre la mujer, algo que no era la intención original del Señor. La maldición que Dios puso sobre ambos, no es para ser emulada, sino para aprender y no cometer el mismo error.

Génesis 3:16-19: “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido,[a] y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás”.

Este es el tipo de relación que está fuera de la gracia y voluntad de Dios. Temple postula que promover este tipo de matrimonio es promover la penalidad del pecado impuesta por Adán, cuando ya vivimos bajo la gracia tras el sacrificio de Cristo Jesús en la cruz del calvario.

En la página 27 el autor postula que es imposible que el prejuicio contra la mujer  fuera demasiado profundo, como para que fuera solamente la interpretación de la fuente de las Sagradas Escrituras. Según Temple, mucho de los eruditos del mundo antiguo tenían sus prejuicios contra la mujer, e imponían esos prejuicios a la hora de interpretar las escrituras. Estos prejuicios comenzaron afuera de las escrituras, provenientes de Grecia, según dice Temple en la página 23 de texto. Tras la conquista por Alejandro Magno, quien era discípulo de Aristóteles, del medio oriente, las ideas helénicas se propagaron por su imperio, el que incluía a Judea.

La influencia del pensamiento griego en los judíos fue abarcadora. Temple nos relata en la página 25 que Philo, un escriba judío en la diáspora de Alejandría, fue quien comenzó la helenización del pensamiento judaico. Philo buscaba armonizar las enseñanzas de Platón, Aristóteles y otros filósofos griegos con las enseñanzas del Antiguo Testamento, y en el proceso implantó el prejuicio ateniense a la interpretación de las Escrituras. Lo mismo ocurriría con los maestros de la palabra posteriores a Pablo.

“Hay en el alma elemento masculino y femenino, tal y como hay en las familias, el masculino correspondiendo al hombre, y el femenino a las mujeres. El alma masculina se asigna así misma a Dios Padre, y Creador del Universo y la Causa de todas las cosas. La femenina se agarra a todas las cosas que han nacido y muere; estira sus facultades como una mano para agarrar a ciegas todo lo que viene a su camino, y da la amistad al mundo de las cosas creadas con todos sus innumerables cambios y trasmutaciones, en vez de al orden divino, lo inmutable, lo bendecido y tres veces feliz.”
-Philo, página 25-26 del texto.-

Philo de Alejandría


Philo también defendía el ideal del celibato que presentaban los estoicos argumentando que “la esposa es una criatura egoísta… adepta a seducir la moral del esposo”.

Pero no todos los antiguos pensaban como los helenos. Una de estas excepciones, nos revela Temple en la página 27 del texto, es Gamaliel, quien fuera uno de los maestros del Apóstol Pablo.

El problema que tuvo Pablo fue, que aquellos gentiles quien intentaba de convertir a su fe en Jesucristo, traían consigo las preconcepciones del machismo ateniense del mundo Helénico; compartían las mismas interpretaciones erróneas que los judíos helenizados y usaron los escritos de Pablo para dar autoridad a los mismos puntos de vista que Pablo se oponía (Temple, libro de texto, página 27-28).

Entre estos gentiles se encuentra Agustín de Hipona, también conocido por la Iglesia Católica como San Agustín. Agustín había sido aprendiz de la filosofía estoica, y veía el matrimonio como “un pacto con la muerte” (Libro de texto página 28.) Agustín de Hipona, en conjunto con Eusebio Hieronymus (San Jerónimo) fueron los que trabajaron para traducir la biblia al latín, la Vulgata que se convertiría en el estándar de la Iglesia Católica. Ambos estimaban más el celibato que el matrimonio, proponiendo que el primero era más santo que el segundo.

Esta tendencia de interpretar las Escrituras usando la filosofía Griega fue llevada a su más alta expresión por Tomás de Aquino, quien muchos consideran el “doctor angelical”. Aquino fue quien ordenó y armonizó las creencias Cristianas con la filosofía Griega. Aquino interpretó a Pablo usando la mente de Aristóteles, e institucionalizó la filosofía griega en la teología Cristiana. Tanto católicos como protestantes, desde entonces, estudian a Pablo usando el punto de vista de filósofos paganos, que vivieron 5 siglos antes que Pablo (página 28 del texto).

El apóstol Pablo: ¿realmente machista o caso de malinterpretación?


Edwin R. Jusino

Tras varias conversaciones que he estado  teniendo recientemente sobre el “rol” de la mujer en la iglesia, y la manera machista tradicional que ha enseñado la iglesia las enseñanzas del apóstol Pablo, decidí  buscar más información sobre el tema.

En mi caso personal, desde que soy evangélico, siempre he visto que las mujeres tienen un rol protagónico en el liderato eclesiástico.  Inclusive, tengo tanto pastora como pastor, y mi maestro en el discipulado es una mujer. Por ende siempre he chocado con la idea tradicional que leía en la biblia.

Según he ido descubriendo, leyendo el libro What Paul Really Said About Women: An Apostle’s Liberating Views On Equality in Marriage, Leadership and Love la iglesia ha ido perpetuando una enseñanza errónea sobre lo que verdaderamente enseño Pablo. ¿Cómo es posible que el apóstol que describió perfectamente el amor en 1 de Corintios 13:4-8, pueda inferir que las mujeres son inferiores a los hombres?

Presentaré el mismo versículo que el autor del libro, el pastor John Temple Bris, usa como versículo introductorio: Gálatas 3:28: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.”

Entonces, ¿Cómo es que se ha usado las enseñanzas del apóstol para validar el machismo? Según Temple, en la introducción del libro, describe que cuando el tradujo la versión inglesa de nuevo al griego, no cuadraba con la versión original griega. Es decir, el significado de la palabra fue cambiado en la traducción del griego al inglés. Por consiguiente, lo que Pablo intentaba decir, no era lo que se entendía, pues fue perdido en la traducción.  Evidentemente la idea que Pablo intentaba de explicar usando ciertas palabras, al ser traducidas, se perdieron, porque en inglés la palabra significa otra cosa; significados que Pablo deliberadamente, según explica el autor, había rechazado.

Entonces ¿Cómo es que llegamos al problema de la malinterpretación de lo que Pablo quería decir? Todo comienza, precisamente, en aquellos  a quien Pablo le predicaba, los griegos. Los griegos venían de una cultura helenística, basada en las enseñanzas de Sócrates, Platón y Aristóteles.

Temple escribe en la página 4 del texto que fue Sócrates quien inmortalizó el rechazo de la sociedad ateniense a la mujer. Sócrates en varias ocasiones, según revela el autor, se refería a la mujer como el más débil de los sexos. Ciertamente, Sócrates promocionaba la educación de la mujer, para que al igual que una perra puede hacer lo mismo que un perro pastor, pudieran contribuir a la carga de la sociedad. Pero, según Platón escribió en La República, Sócrates pensaba que las mujeres, en general eran más débiles que los hombres.

“¿Conoce usted algo practicado por la humanidad en donde el sexo masculino no es mejor que el sexo femenino?”
-Sócrates-


Según consta la historia, la misma que es explicada por el autor en la página 5 del texto, la sociedad ateniense del mundo helenístico se podía comparar con la sociedad musulmana de la modernidad. En esencia, la mujer era relegada a la casa, y no participaba de la vida pública. Según Xenofón, uno de los discípulos de Sócrates, la mujer ateniense ideal era una que “viera lo menos posible, escuchara lo menos posible, y preguntara lo menos posible”.

Curiosamente, la sociedad ateniense contrastaba significativamente con la de sus rivales del Peloponeso, Esparta. Pero fue de Atenas, y no Esparta, de quien el mundo occidental, y por consiguiente la Iglesia, heredó esta visión machista sobre la mujer. El autor hace referencia a Esparta en la página 9 del texto.

En la visión Aristotélica, la mujer no era diferente a un esclavo. La diferencia, habla el autor en la página 6, entre un esposo y una esposa, según la visión aristotélica, es la relación que tiene el cuerpo del hombre a su alma. El hombre es para su esposa lo que el alma es para el cuerpo físico, destinado a comandar y guiar los brazos y piernas con sabiduría e inteligencia. Las ideas de Aristóteles, revela el autor del texto, fueron la base de la creencia de que los hombres eran superiores a las mujeres, al dar una fuente de autoridad sobre las mismas debido a sus estudios empíricos de la naturaleza.

En la página 8 del texto encontramos al autor explicando la influencia de los Estoicos al pensamiento filosófico de los griegos a quien Pablo le escribía. Zeno, el fundador de la escuela estoica, promovía el ascetismo y el celibato en la búsqueda de la verdad. Estos valores serían adoptados por la Iglesia en los siglos subsiguientes.

Tanto la filosofía de Socrates, Platón y Aristóteles, como el pensamiento estoico contradicen lo que Pablo enseñaba. Desafortunadamente, la historia nos enseña, que fueron estos pensamientos filosóficos los que perduraron a través de los siglos hasta los tiempos de Pablo y el Imperio Romano.

El contraste entre los conversos griegos y los judíos es notable. Los judíos, según explica Temple en la página 14 del texto, tenían una visión diferente de la mujer en los notables ejemplos de Rahab, Rut, Tamar, Débora, Jael, y Judit.

Proverbios 31: 10-19 dice: “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida. Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos. Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos. Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas. Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche. Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.”

Como se ve en este versículo, la visión judaica de la mujer en el Viejo Testamento contrasta grandemente con lo presentado por Sócrates y el resto de los filósofos atenienses.  Pero lamentablemente para el tiempo de Pablo, los rabinos, aunque no todos, enseñaban una visión chauvinista sobre la mujer.

La manera en que los rabinos enseñaban la historia de la creación tampoco ayudó. En la próxima entrada delblog hablaremos sobre la historia del Génesis y sus diferentes interpretaciones erróneas.

Thursday, September 20, 2012

Idolatría: ¿esclavitud?


Jueves 20 de septiembre de 2012
Edwin R. Jusino

1 de Juan 2:15-17: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”

¿Qué es idolatría? Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra idolatría significa adoración que se da a los ídolos; amor excesivo y vehemente a alguien o algo. Es curioso notar que en el versículo introductorio, el apóstol Juan diga en el versículo 15: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo.”  Entonces, ¿cuál es el mundo del que el apóstol se refiere? El mundo es todo aquello que nos aparta de Dios, y ponemos como ídolos en nuestra vida tal y como dice en el subsiguiente versículo: “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”.

Según el diccionario, un ídolo es imagen de una deidad objeto de culto; persona o cosa amada o admirada con exaltación. Los ídolos pueden ser otros dioses, pero, en la mayoría de los casos, un ídolo puede ser una pareja, un trabajo, los estudios, el placer sexual, creencias erróneas, entre otras cosas. Como podrá ver, mencioné algunos ejemplos de ídolos que uno puede pensar que no son pecados. ¿Por qué entonces los menciono?

En 1 de Corintios 6:12 dice: “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas me convienen; todas las cosas me son lícitas, más yo no me dejaré dominar por ninguna”. Esto significa, que, por ejemplo, tener un trabajo no es malo, pero cuando el trabajo te domina, haciéndote ponerlo en un primer plano,  y te aparta de Dios, por lo consiguiente se convierte en un ídolo. La biblia nos exhorta a que no seamos dominados por nada, más tengamos autoridad en Cristo Jesús sobre todas las cosas.

Según el diccionario, la palabra esclavitud significa sujeción rigurosa y fuerte a las pasiones y afectos del alma.  Sujeción excesiva por la cual se ve sometida una persona a otra, o a un trabajo u obligación. Esto quiere decir, que cuando tenemos como ídolo a un trabajo, o pasiones fuertes, o cualquier otra cosa que no sea Dios, entonces estamos esclavizados al pecado de la idolatría.

Dios es claro sobre su aberración a la idolatría.  En Éxodo 20: 4-6 dice: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”

Claramente podemos ver las consecuencias de la idolatría. La idolatría abre nuestra descendencia a maldiciones generacionales. Más, la obediencia a Dios nos trae bendición y libertad.

1 Samuel 15: 23 dice “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.” Vemos que para Dios la obstinación es como la idolatría. Según el diccionario obstinación significa pertinacia, porfía, terquedad. Pertinacia significa obstinación, terquedad o tenacidad en mantener una opinión, una doctrina o la resolución que se ha tomado. Porfiar significa disputar y altercar obstinadamente y con tenacidad. Finalmente, terquedad significa cualidad de terco; (terco) Pertinaz, obstinado e irreducible.

Esto quiere decir que cuando nosotros nos mantenemos en el yo pienso, yo creo, en una actitud sabelotodo, donde creemos que sabemos más que Dios, estamos siendo ególatras. La egolatría es culto, adoración, amor excesivo de sí mismo. Entiéndase el YO.

Gálatas 2: 20 dice “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”

Gálatas 5:34-35 dice “pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.”

En estos versículos podemos ver que Dios quiere que entreguemos nuestra voluntad completamente a él. Lo que pensamos que es libertad, es en realidad esclavitud y muerte y viceversa.

Mateo 16: 25 dice “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.”

También en Filipenses 3:7 dice “pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.”

¿De qué nos vale afanarnos por las cuestiones corporales si al final del camino polvo somos y polvo seremos?

Mateo 6:19-20 dice “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.”

Cuando ponemos nuestra confianza en el Señor plenamente somos libres, pero si pensamos que podemos hacer las cosas, nos esclavizamos a los ídolos que nos turban y nos apartan de la voluntad de Dios. Como cristianos, tenemos que aprender a buscar la dirección del Espíritu Santo en todas las cosas, decisiones, acciones que tomemos. No podemos creer saberlo todo, porque Dios sabe más que todos nosotros. Finalizo este pensamiento con el significado de libertad: Estado o condición de quien no es esclavo.

Finalizo con este versículo: Mateo 6:24 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”

Tuesday, September 18, 2012

Por tu palabra





Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Aunque al acecho de mi alma ande la muerte
Creeré que tú estás en mi tribulación.
¿Quién soy yo para juzgar tus motivos?
la fe es la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve.

En el principio era el Verbo,
el Verbo era con Dios,
el Verbo era Dios.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres
La luz en las tinieblas resplandece,
las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Si contra ti no han prevalecido las tinieblas
¿Por qué ha de haber temor en mi corazón?
Cúbreme con tu fuego
Y acéptame como holocausto vivo para ti
Quiero que mi vida sea un reflejo de ti.

Los vaivenes de la vida acechan mi corazón
Más, afírmame en tu roca para prevalecer.

Thursday, September 6, 2012

La increíble realidad de los cristianos de hoy en día


Llevo par de semanas desarrollando en mis pensamientos la conclusión que a pesar de que el cristianismo es la religión principal a nivel mundial, la triste realidad es que no todos los que dicen llamarse cristiano lo son.

La triste realidad es que ir a la iglesia todos los domingos no te hace cristiano. La triste realidad es que si supieras lo que realmente conlleva ser cristiano, muchos no aceptarían a Jesucristo como su Salvador y Señor. Si, por que es fácil aceptarlo como Salvador. Porque para eso no hay que hacer nada, nada que no sea declararlo por fe. Pero cuando pensamos en el segundo renglón, como Señor, ahí es que comienzan los problemas.

Muchos, tanto hombres como mujeres, van a las iglesias en busca de un novio o una novia. Que equivocados están. Si van a una iglesia por los hombres, saldrán desilusionados y peor de cómo cuando entraron. Claro está, no podemos pedir mucho a las iglesias, por que los hombres tenemos esta única habilidad de creernos que sabemos más que Dios, y lo sentamos; pretendemos que el haga lo que nosotros queremos. ¿Qué diferencia hay entonces entre un cristiano con esta actitud a la de un brujo o un hechicero? Ciertamente, esto es lo que hacen los siervos de las tinieblas, creen en su arrogancia que controlan a los espíritus inmundos, y solo viven una vida engañados.

No… los hombres todos en algún momento hemos sido arrogantes, creyendo que Dios está para servirnos a nosotros en nuestros propios intereses. Cuan errados estamos. Es al revés. El ser humano fue creado para adorar y servirle a Dios. Es solamente cuando ponemos a Dios en el primer lugar de nuestras vidas que empezamos a entender cuán grande es su amor por nosotros. Dios no tenía razón de encarnarse y de venir a la tierra a morir por nuestros pecados. Jesús lo hizo por amor, y nosotros creemos que podemos decirle a él lo que tiene que hacer. ¡Cuán misericordioso es Dios que nos permite aún con esta actitud seguir viviendo! Sigue tratando con esas vidas hasta que se dispongan, o tomen la decisión final de someterse al juicio de la muerte espiritual.

Y no hay peor muerte, que la muerte espiritual. La muerte física es pasajera, pero la muerte espiritual es eterna. ¿Qué le diremos cuando estemos delante del? ¿No quise servirte por qué no me distes el novio o novia que yo quería? ¿No te serví por qué no me sanaste mi visión, etc.?

Me es increíble comprender como pueden haber cristianos que un profeta les trae un mensaje de parte de Dios y no lo creen. Pero si un adivino, o un horóscopo se los dice se afanan por esa “revelación”. Los profetas son el ministerio menos entendido que hay. Son los que son vituperados, son los que son llamados mentirosos, son los que la gente detesta, más que ningún otro ministerio. Pero a la vez, también son los que más honra reciben, los más sabios, y los que más cercanos caminan con Dios (después de los apóstoles).

Y si para ti, esto de que todavía existen profetas y apóstoles, es nuevo para ti, te invito a que pruebes los espíritus. Porque, claro está, no todo el que dice ser profeta de Dios lo es. Por sus frutos los conoceréis.