Monday, July 23, 2012

Letter to my unborn child


To you my unborn child,

Know that, as I write this letter, you haven’t even been conceived yet. What can I say to someone who is just an idea at this precise moment?  I hope that when you’re old enough to read this you can come to understand what I’m about to say.

The world I’m living in at the moment is grim, and when you come into this world it will be grimmer. Currently I’m suffering through a great trial. Our Lord Jesus, in his wisdom as decided I need to pass through a valley of shadows, so I can learn patience, unconditional love, tolerance, and above all unconditional faith in him. He’s also been healing my heart from rejection from all sorts. His blood is a powerful weapon, for healing and for the salvation of humankind.

He’s also been teaching me what it is to be a father. I know that sometimes you will get angry at me, because I will have to discipline you. But know this, that I will discipline you because I love you. As a young adult, know that I have gone through what you will go through.

This is my covenant with you. I promise to always be there, to the best of my abilities. I promise to guide you in your life, in the path of righteousness. I want to show you the way, so that you don’t have to suffer through what I have suffered. I promise to discipline you with love, and to always set a godly example for you. I promise to teach you what God’s love is for you, and to support you in whatever path God has chosen for you.

Know that you come to this earth for a purpose, and it is my job to help guide you towards that purpose.  You are not normal, your life will never be normal. Don’t strive for normal, strive for extraordinary, strive to be above the rest; you are after all a child of mine, and also a servant of the Living God. You will never have a “normal” life, because, before you are even born God has already set you aside.

I will not be able to protect you from all of life’s suffering, but I will do my best to protect you from those that may attempt to destroy your life. No child, there is no Santa Clause, nor are there magical beings, but there is a real spiritual world, and we serve the Creator of everything. There is not a single thing that God Almighty is not capable of doing, just ask your mother.

If Jesus hasn’t returned by the time you reach adulthood, I hope that the 20 or so years that we will spend will be enough so that you can meet the woman that God has chosen for you beforehand. You will laugh at your wedding when you remember this letter, because I will be there and will tell you how proud I’ am of you. I don’t even know you, and I already feel proud of you no matter what you do.

It won’t be easy, life isn’t easy. But I know that God will help me raise you in a way that will be for His glory. I also give you the right to call me out, if I ever put anything, aside from God, before my family. My family will always be my priority, after doing what God wills.

I love you,

Your daddy,
Edwin R. Jusino Aldarondo

Wednesday, July 11, 2012

Incredulidad


Miércoles 11 de julio de 2012
Edwin R. Jusino

“Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal. El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.  Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”
Mateo 12:38-40

El gran problema de esta generación es la incredulidad. La falta de fe en la iglesia la ha convertido poco a poco en una iglesia fría y sin ánimo. Nuestro instinto humano nos ha llevado a cuestionarlo todo y esperamos ver manifestaciones del Espíritu para creer primero en el. Pero, la biblia nos dices que primero tenemos que caminar en fe para ver los milagros y los prodigios. 2 de Corintios 4:18 dice “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”

¿Qué significa la palabra incredulidad? Incredulidad, según la Real Academia Española, significa repugnancia o dificultad para creer en algo; falta de fe y de creencia religiosa. Cuando no tenemos fe, somos incrédulos. Y sin fe, no veremos el poder de Dios actuando en nuestras vidas. Sin fe, podemos perdernos de muchas de las bendiciones que Dios tiene para nosotros, los que somos contados entre los hijos de Dios.

Veamos los resultados de la incredulidad:

Mateo 13: 53-54: “Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí.  Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas? Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.”

Por la incredulidad de la gente en Nazaret, Jesús no hizo muchos milagros allí. Cuando alguien de nuestra propia familia o cercanos a nosotros nos trae un mensaje de parte de Dios, somos reacios a creerles. Nuestra naturaleza humana nos hace pensar y juzgar al profeta, que enfocarnos en el mensaje. Al igual que los hombres en Nazaret, nos fijamos en el pasado de la persona, y nos olvidamos que Dios hace como quiere y con quien quiere. 

En 1 de Corintios 1: 27-29 dice “sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.”

En Marcos 9:21-24 dice “Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.”

Aquí vemos que el padre de este niño endemoniado no tenía fe, puesto que llevaba años tratando con la situación. Cuando los discípulos intentaron reprender al demonio, no pudieron. Esto menguó aun más la fe de este señor. Por ese le pide a Jesús que ayude a sanar su incredulidad. Ese acto de fe, es lo que permite que el pueda recibir el milagro que tanto anhelaba. Al pasar de la incredulidad a la fe, sus ojos fueron abiertos y pudo ver la gloria de Dios.

En Marcos 16:14 dice “Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.”

¿Cuántas veces no hemos creído el mensaje que nos trae algún hermano de la Iglesia? Estos son los discípulos, que caminaron con Jesús en la carne, los que lo escuchaban predicar todos los días. Los mismos que no creyeron cuando Maria Magdalena les contó, ni cuando los discípulos que se lo encontraron en el camino a Emaus relataron su testimonio. La dureza de corazón alimenta la incredulidad, evitando que podamos ver cuál es la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas.

En Romanos 3:3-4 dice “¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como está escrito:
    Para que seas justificado en tus palabras,
    Y venzas cuando fueres juzgado. m

Dios es fiel a sus promesas, no importa si le creemos o no. Su palabra es verdad sobre cualquier otra verdad. La incredulidad del hombre solo atrasa los planes de Dios para nuestras vidas, pero no la detiene.

Romanos 11:20 dice “Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.”

Cuando hay incredulidad en nuestra vida, somos arrancados de la comunión con Dios. También vemos que la soberbia, altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros,  causa en el hombre incredulidad, pero el temor a Dios causa que tengamos fe en el. La fe, a diferencia de la incredulidad, nos mantiene en la roca, que es Cristo, de pie, a pesar de las circunstancias que estemos viendo o viviendo.


Hebreos 3:12 dice “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;”

Aquí entendemos que el resultado final de la incredulidad es que poco a poco nos aparte de Dios. El constante cuestionamiento de Dios, endurece nuestros corazones, y eventualmente empezamos a retroceder y alejarnos de Dios. En Hebreos 3:19 dice también “Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad”. ¿A dónde no pudieron entrar? Al reino de los cielos. La incredulidad nos roba la salvación y las bendiciones de Dios.

Saturday, July 7, 2012

La diferencia entre el Trigo y la Cizaña

Sábado 7 de julio de 2012
Edwin R. Jusino

“pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?” Mateo 13: 25-27

Hoy en día el mundo está lleno de muchos religiosos, y pocos siervos.  Vemos como políticos usan el nombre de Dios para justificar horrendas acciones. Vemos como desde los altares se lanzan sermones políticos, que en nada edifican las almas, mas incitan a la disensión violenta, a la división de las familias, y a la división de la iglesia. ¿Cómo podrá la iglesia alcanzar las almas cuando está dividida?

La palabra dice en Eclesiastés 1:9 “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.”  Como no hay nada nuevo debajo del sol,  Dios mismo nos ha hablado por medio de su palabra sobre estos entes divisores, que crecen entre medio del trigo. Estos líderes que van tras las emociones y el poder físico, y nada tienen que ver con los senderos de Dios, son la cizaña, son los fariseos y saduceos modernos.

¿Qué es un fariseo? ¿Qué es un saduceo? Los fariseos eran un grupo político, movimiento social, y escuela de pensamiento religioso entre los judíos del periodo del Segundo Templo, tras la revuelta Macabea. Saulo de Tarso, conocido como Pablo, fue un Fariseo en su tiempo, al igual que José de Arimatea. Los Fariseos eran miembros del Sanhedrin, o la Corte Suprema de los judíos, que condenó a Jesús a la muerte.

El mismo Pablo persiguió y dio muerte a muchos cristianos antes de convertirse en el camino a Damasco. Pablo, en su corazón, pensaba que estaba haciendo la voluntad de Dios.

Los Saduceos, por su parte, eran una secta de judíos durante el periodo del Segundo Templo, identificados con las clases altas y adineradas de la sociedad de Judea, y cumplían varios roles políticos, sociales, y religiosos. Los Saduceos, también, eran parte del Sanhedrin, pero tenían luchas políticas con aquellos que se identificaban como Fariseos.

Reitero, no hay nada nuevo bajo el sol. El llamado de Dios es para ser diferentes, ser luz en medio de las tinieblas: Mateo 5: 14-16: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

Es importante entender que en los tiempos antiguos, la religión y la política eran la misma cosa. Un líder religioso era un líder político y viceversa. Tenían roles para cada área. Los cristianos son llamados a ser líderes ejemplares en la sociedad. Pero hay muchos que dicen ser y no son. Apocalipsis 2:9 dice: “Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.” Estos que dicen ser, pero no son, son la cizaña que fue plantada por el enemigo y nace entre medio del trigo.

¿Cómo identificamos el Trigo de la Cizaña? Mateo 7:20 dice: “Así que, por sus frutos los conoceréis.” ¿Cuáles frutos? En Gálatas 5:22-23 nos muestra cuales son los frutos del Trigo: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.” En Gálatas 5: 19-21 nos muestra cuales son los frutos de la Cizaña: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas;”.

Analicemos ahora lo que dice Jesús en Mateo 13: 28-30: “El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.”

Lo primero que preguntan los siervos al Señor es que deben hacer con la cizaña ¿la deben arrancar? La contestación es no. Muchos de estos líderes que dicen ser y no son, tienen en su rebaño ovejas que realmente tienen corazones conforme a la voluntad de Dios, pero al igual que Pablo, están siendo engañados por líderes que no buscan hace la voluntad de Dios.

En 1 de Samuel 24:6 dice “Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.” Aquí vemos a que David, teniendo la oportunidad de acabar con la vida de rey Saulo, que había caído de la gracia de Jehová, no lo hizo. La cizaña en algún momento pudo haber sido trigo, o al revés, tiene la oportunidad de ser trigo, tal y como lo fue Pablo.  ¿Quiénes somos entonces para juzgarlos?

A su momento, será Dios quien los juzgue. Tal y como dice en Mateo 7: 21-23: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

¿Qué entonces somos llamados hacer?  Mateo 5: 43-44 dice: “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;”

Hermanos, estamos llamados a orar por la cizaña para que tengan un impacto genuino de Dios y se conviertan en trigo. No estamos llamados a criticarlos, ni tampoco a odiarlos. No podemos vivir ojo por ojo, sino que, oremos por la cizaña para que con nuestro testimonio se conviertan a Cristo. 

Wednesday, July 4, 2012

Fuiste llamado



En esta vida no hay coincidencias
En esta vida solo hay propósitos
No nacemos para morir
Nacemos para vivir

Unos fueron llamados apóstoles
Otros profetas
Otros evangelistas
Otros pastores
Y aun otros maestros

Como Pablo y Silas
Como Moisés y Aarón
Como David y Jonatán
Como Elías y Eliseo

Ellos fueron ejemplos
Para toda esta nación
Una vida en santidad
Una vida en obediencia

No fue coincidencia
Que convocados hoy estemos
Porque Jehová propósito tiene
En esta congregación

Las cabezas ejemplos son
 A las que hoy honramos
Guiándonos como ancianos
Apuntándonos al Señor