Tuesday, June 26, 2012

La identidad real de María: ¿Reina del Cielo o Sierva de Dios?


Martes 26 de junio de 2012
Edwin R. Jusino

“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.”
Isaías 7:14

 Una de las más grandes herejías que existen en el mundo, es la adoración de un ídolo, al cual se le ha puesto el nombre de María, la madre terrenal del Mesías. Ciertamente el personaje de María, la madre de Jesús, es importante en cuanto al cumplimiento profético del nacimiento de Jesús. Según John Baldovin y Maxwell Johnson en su libro “Between Memory and Hope: readings of the liturgical year 2001”, y Terrence McNally en su libro “What every Catholic should Know”, la devoción a María, por medo de íconos, comenzó circa 2ndo siglo AD.  Entiéndase, más de un siglo luego de la crucifixión y resurrección de Jesucristo, circa 33/34 AD. Pero, no es hasta el siglo 5 AD que comienza el sistema litúrgico de adoración a la figura de María.

La fecha del 2ndo siglo AD es importante, porque es durante este siglo que comienzan a surgir las grandes herejías de Marcion y Valentius. Para este tiempo ya los 12 apóstoles originales habían muerto, y ya existían los 5 patriarcados: Jerusalén Antioquía, Constantinopla, Alexandria y Roma. Es también previo al primer cisma entre Roma y el resto de los patriarcados por el conflicto entre los iconos y los iconoclastas.

En Juan 10:10 Jesús, refiriéndose a Satanás, dijo “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” Entonces, a medida de que el cristianismo se fue expandiendo, debido a la labor de Pedro, Pablo, y otros misioneros y apóstoles, el paganismo fue sincretizándose y mezclándose entre las creencias cristianas. Inclusive, durante la vida de los apóstoles, el problema de las herejías era notable, por eso Pablo escribió las cartas. Como por ejemplo, 1 Corintios 10:14: “Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.”

La diosa Istar al estilo griego
Hay que tener en cuenta que los antiguos paganos podían aceptar a Jesús como un dios, pero también creían en Zeus, Hera, Apolo, Marte, Neptuno, etc. No era fuera de lo común, ya que la norma en el mundo antiguo era el politeísmo.  Es por esto, que ciertas doctrinas paganas se mezclaron con las creencias cristianas, entre ellas la creencia en la “diosa madre” o “reina del cielo”.

La biblia habla de un culto antiguo babilónico a la “Reina del Cielo”. Jeremías 7: 17-19 dice: “¿No ves lo que éstos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén?  Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira.  ¿Me provocarán ellos a ira? dice Jehová. ¿No obran más bien ellos mismos su propia confusión?”  La Reina del Cielo que Jeremías hace referencia es la diosa Istar, o Astoreth.

Istar era la diosa babilónica y asiria de la fertilidad, sexualidad, y la guerra. Istar fue aceptada por los griegos como Afrodita, y por los romanos como Venus. Inclusive, uno de los símbolos de esta diosa, es el pentagrama dentro de un círculo, en referencia al planeta Venus. Istar también era venerada por los egipcios bajo los nombres de Hadad, e Isis. La verdadera faceta espiritual es que Istar es uno de los muchos nombres que usa el espíritu de perversión.

Istar era la amante de Tammuz, que era un dios sumerio de la comida y la vegetación, que cuyo nombre significaba hijo fiel. En las creencias de Tammuz, el dios muere y permanece por 6 meses en el mundo de los muertos, para asegurar la resurrección de Istar. Las tradiciones asociadas a Tammuz hablan de un ciclo vida-muerte-re-encarnación. Esta tradición entre Istar y Tammuz, también se refleja en el mito egipcio entre Isis, Osiris y Set (donde Set asesina a su hermano Osiris en una pelea por el amor de Isis; Isis revive a Osiris “soplándole” vida por el pene de Osiris).

Todas estas creencias sincréticas hubiesen sido bien conocidas entre los paganos y la cristianos de la iglesia caledoniana o primitiva.

Examinemos pues, las creencias principales de la Iglesia Católica sobre el culto a María (Catholic.net).

1.       honrarla como a digna Madre de Dios, con un culto de hiperdulía, es decir, estimarla y venerarla más que a todos los otros santos, por ser Ella la obra maestra de la gracia y la primera después de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.

Antes de ver lo que dice la biblia al respecto de esto veamos el significado de las palabras veneración y estima. Estima, según la Real Academia Española, significa consideración y aprecio que se hace de alguien o algo por su calidad y circunstancias. Por su parte, venerar significa respetar en sumo grado a alguien por su santidad, dignidad o grandes virtudes, o a algo por lo que representa o recuerda; dar culto a Dios, a los santos o a las cosas sagradas. Y también observemos lo que significa la palabra culto, honor que se tributa religiosamente a lo que se considera divino o sagrado. Venerar es dar honra.

Ahora, consideremos lo que dice Éxodo 20:4-5: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.  No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”.

Veamos también los  siguientes versículos:

Isaías 48:11: “Por mí, por amor de mí mismo lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré a otro.”

 Mateo 15:8-9: “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.”

Como vemos Dios en el segundo mandamiento prohíbe que se venere, se le rinda culto, se le honre, a cualquier espíritu, sea un ángel caído o no, o mortal que haya vivido.

Veamos la segunda creencia sobre el culto de María presentados por Catholic.net

2.       meditar sus virtudes, privilegios y acciones; 

Aunque ciertamente es bueno estudiar a María, como un ejemplo de obediencia y fe en la vida cristiana, María no tenía, ni tiene ningún privilegio ante Dios.

Mateo 12: 47-49: “le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar.  Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?  Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.”

Se preguntarán, ah pero Jesús transformó el agua en vino en las bodas de Canaán. Según Daniel Kolenda, del ministerio Cristo para todas las Naciones: “Transformar agua en vino fue el primero de los milagros que Jesús hizo y tuvo un efecto profundo en aquellos que le conocían. Juan 2:11 dice que fue a causa de este milagro que los discípulos creyeron en Jesús. Para muchos, este milagro era nada más ni menos que una muestra de poder y la revelación de la identidad mesiánica de Jesús, pero los discípulos entenderían más tarde que este milagro tenía un significado profético más profundo.”

Jesús pudo haber escogido no hacer lo que su madre le pidió, pero, en Éxodo 20:12 dice: “honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.” Jesús dijo en Mateo 5:17: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.” Jesús usó el incidente de las bodas de Caná para demostrar tanto, que él era el hijo de Dios, y para enseñarles a los hijos que hay que ser sumisos a los padres.

Cuando Jesús asciende al cielo ya no existe esa subordinación humana, pues ya Jesús es totalmente Espíritu. Juan 14:6 dice “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Y finalmente en 1 de Timoteo 1:5 dice “Porque hay un solo Dios, y UN SOLO MEDIADOR entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,”.  ¿Entonces donde está el privilegio de María? ¿Por qué añadir más mediadores si podemos ir directamente a Jesús?

Tercer punto en el culto a María:

3.       contemplar sus grandezas; 

Contemplemos Deuteronomio 3:24: “Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu GRANDEZA, y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas?” ¿Contemplar que grandeza? Y aún si María tuviere alguna grandeza sobrenatural, el poder, y la grandeza de Dios es por encima de ella. Además, la prohibición a la idolatría en el segundo mandamiento, vuelve a anular este punto.
Para finalizar, los puntos 4-7:

                4-7. 4º ofrecerle actos de amor, alabanza y acción de gracias; invocarla de corazón;  ofrecerse y unirse a Ella;  realizar todas las acciones con intención de agradarla; 

Al único que tenemos que agradar es a Dios, y no a los hombres. Dar alabanza y acción de gracias es actos de idolatría, pues solo se reservan para Dios. Dios no comparte su gloria con nadie.

La figura de María debe ser estudiada para enseñar a los hombres lo que es una mujer idónea, una mujer sometida a la voluntad de Dios para su vida, aunque le costase la vida. María, a diferencia de lo que aclama la Iglesia Católica, tuvo más hijos, incluso Santiago, uno de los líderes de la iglesia que escribió una epístola, era uno de esos tales.

La Virgen María de la Iglesia Católica es en realidad Istar, la Reina del Cielo, después de todo, ese es uno de los nombres por el cual la iglesia católica llama a ese ídolo. En otro estudio estaré presentando las similitudes entre Istar y la María de la Iglesia Católica. 

No comments: