Tuesday, February 15, 2011

The walking undead




Softly, slowly, sunrise, sunset
The tick of time on the second hand
Timeless smiles hiding dread
A red lipstick upon a lovers lip
Frozen grayish eyes,
staring into timeless space

Broken, simply broken
Smiles lead down a rabbit hole of despair
Where the weeping of the heart is drowned
Within laboring sighs
Of false broken promises
Dreams

Work, eat, sleep, a machine
Man is just a cold steel built automaton
A heartless, nobody
Drifting undead here and there
Loveless
A broken rose, with a thorn brush

Raping their souls, and their minds
Unable to think, to reason
Enslaved to their uncontrollable passions
Building castles made of sand
Upon a river that washes them away.

How simple life should be!
How complicated we make it to be!

Monday, February 14, 2011

Just a thought...

I sometimes think that people take life for granted. We wander every day, and we see smiles, and laughter, but what is behind those smiles? It’s like people wander around faking their deep gashing bloody wounds within their hearts. I walk and just see the necessity within people, and I find myself helpless to do anything, because they do not wish for anyone to truly help… besides I’m just a mere mortal.

The thoughts of man are too focused on the physical world. We look to satisfy our lust, our own sexual appetite, without any hesitation as to the possible outcomes. Man has been rushing forwards towards what we, in our own ignorance, believe to be truth. Falsely, we’ve hailed the comprehension of the deepest meaning of love, believing, that within our own self righteous thoughts: we’re good, therefore we earn heaven.

Daily we drift farther and farther into the darkness of the void, blinded, not by blinding light, which in our ignorance we believe it to be so, but by a world placed upon our eyes to confuse and to disorient us.

Many are those whom have been called by the Voice of Truth, yet time and time again we ignore it. If anything at least tries to understand that the void is real. Try to picture a place of pure darkness, where not even the orange flames of fire give of light. Around you, you hear the screams of pure agony of the souls whom have arrived before you, and even if you fight and struggle you feel you’re being pulled deeper and deeper into such void. Once thrown into the pit you feel sprouting from within you worms that eat you from the inside out; our own sins taking the price of our own actions. Imagine the worst type of torture, and it will probably be there, in that place.

How many souls have been lost to the Void, and I walk around this earth unable to do anything. To talk about the Truth is to be considered insane, whereas more insane are those whom flee and flee, avoiding anybody whom can make themselves confront themselves. For it is not God, in His mighty wisdom whom sentences us into the hellish pit, but ourselves; we’ve been lied to, by our own thoughts, by other voices emanating from elsewhere. We condemn ourselves, because we choose to ignore Him whose blood was shed.

We believe, we believe… what is it that man believes? To believe in ourselves only leads us down a path of ignorance because we fail to understand Love. To understand Love, to believe in Love, to feel Love, to be with Love, is to know the Truth. Love is not sex, nor is it being right, or wrong. Love is, understanding, that God is Love, and that because He is love, and because he loved us first, we can love back in return.

Monday, February 7, 2011

La crisis universitaria es un síntoma del ELA

Lunes 7 de febrero de 2011
Edwin R. Jusino

La huelga en la UPR ya va a cumplir un año, entre pausas y en sus diferentes etapas, y al día de hoy vemos que continúa en un espiral de estancamiento progresivo. Tanto en las esferas altas, como las esferas más bajas, de donde ha surgido la insurrección menos popular que ha tenido esta isla. La crisis fiscal y económica de la Universidad de Puerto Rico, está vinculada, o mejor dicho, entrelazada con la vida del Estado Libre Asociado.

El sistema colonial que impera en Puerto Rico es el causante que exista la dependencia y falta de voluntad política para tomar decisiones difíciles. Mientras cada día el sistema colonial, territorial, de Puerto Rico se vuelve ingobernable, vemos como este arrastra al abismo la gran institución que es la Universidad de Puerto Rico. La culpa no es de los ricos, ni de los pobres, ni de los derechista, ni de los izquierdistas, ni de populares, penepés, ni pipiolos; la culpa es de todos.

Cada uno de los ciudadanos estadounidenses de Puerto Rico tenemos la culpa de que la UPR, y nuestra isla estén ahogándose en el abismo que hemos enfrentado. No hemos querido ser valientes y tomar una decisión contundente en cuanto a nuestro estatus político. Siendo una colonia limita las opciones que tenemos para poder solucionar los problemas que nos aquejan, empezando por la educación. Sin un poder soberano para tomar decisiones vinculantes, siendo un estado de la federación o siendo una republica, no podemos resolver los problemas de raíz. Mientras, seguiremos poniendo parchos, y más parchos a un sistema político colonial que nunca ha sido una opción justa para nuestro pueblo.

Nuestro mismo sistema político colonial, busca perpetrarse, pues hasta que como pueblo no despertemos a la realidad que el ELA es un engaño, un grillete en una verja electrónica que nosotros mismos nos hemos impuesto, un sistema estático, que como un barco sin vela, está a la deriva sin rumbo y sin sentido. Asimismo es la UPR, una institución a la deriva, sin rumbo y sin sentido. Una institución que los enemigos de la igualdad y la libertad han usado como bastión político, en manera de perpetuar el sistema colonial.

Mientras sigamos jugando a la república dentro de la UPR, mientras sigamos tratando de implantar métodos que no sirven, y añadiéndole parchos al sistema roto, continuaremos perpetuando lo que debemos dejar morir. Si juntos exigimos, más allá de 0 cuota, y dejando a un lado los intereses político partidistas una universidad nueva, sería el primer paso a un nuevo renacer, a una nueva manera de buscar el bien de nuestra patria. Hay que exigir el fin de la colonia, desmantelando la manera colonial de pensar y fomentando el deseo de aspirar a más y mejor.

Tuesday, February 1, 2011

Estudio sobre la desobediencia

Edwin R. Jusino
Lunes, 31 de enero de 2011

Efesios 2:2: en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de DESOBEDIENCIA,

Recientemente eh comenzado a leer el libro de Génesis, haciendo comentario sobre sus capítulos. En Génesis capitulo 3 vemos como es que por la desobediencia del hombre el pecado llegó al mundo. Podemos observar como la desobediencia apartó a Adán, hombre que veía, platicaba, y caminaba físicamente con Dios sin percances previo a su caída, del Dios Todopoderoso. Me preguntaba, ¿Por qué tan pequeña acción, quizás hasta “inofensiva”, causaría tantos problemas?

Según la Real Academia, desobediencia significa, acción y efecto de desobedecer. Desobedecer, por su parte, significa, dicho de una persona: No hacer lo que ordenan las leyes o quienes tienen autoridad. La desobediencia entonces es un reto directo a la autoridad de Dios. Cuando desobedecemos a Dios, aunque con nuestras palabras profesemos otra cosa, con nuestras acciones estamos dejándole saber que no lo necesitamos. Con nuestras acciones dejamos entender, al Creador, que somos iguales que El, pues, su creación no lo necesita. Desobedecer es estar en rebelión abierta en contra de Dios. Rebelión, o la acción de rebelar, significa, sublevar, levantar a alguien haciendo que falte a la obediencia debida; oponer resistencia.

Interesante que rebelarse contra Dios incluya poner resistencia. Cuando resistimos a que Dios trate en nuestras vidas, estamos desobedeciendo a Dios. Mientras más endurecemos nuestro corazón, o mientras más continuemos evitando que el Espíritu Santo entre a nuestra vida y nos comience a transformar, estamos desobedeciendo a Dios.

¿Entonces desobedecer una pequeña orden es lo mismo que asesinato? Dejándonos llevar por lo que hemos descubierto, hasta cierto punto si. Dios detesta el pecado, mas ama al pecador. Una mentira, o robarse una paleta, o, como hemos aprendido resistir a Dios, es lo mismo ante los ojos de Dios que un asesinato. Es pecado, es contaminación.

Romanos 5:19: “Porque así como por la DESOBEDIENCIA de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos”. Este versículo hace referencia tanto Adán como a Jesús. Porque Adán desobedeció a Dios, el resto de la humanidad tuvo que sufrir la separación de Dios, pero por la obediencia de Jesús, ahora podemos acercarnos a Dios. Entonces, la desobediencia nos aparta de Dios, pero la obediencia nos acerca más aun a Él.

Permitirle al Espíritu Santo rienda suelta en nuestra vida, y obedecer su palabra, es la única manera de acercarnos a Dios, mientras que resistirnos, simplemente nos aleja de Él.

2 Corintios 10:6: “y estando prontos para castigar toda DESOBEDIENCIA, cuando vuestra obediencia sea perfecta”. Aquí vemos algo de suma importancia. ¿Quiénes somos los humanos para poder criticar, o juzgar a otros, si no somos perfectamente obedientes? Aquí, me incluyo, muchos pecamos, pues perdemos la perspectiva que, somos falibles. Somos creación, de un ser perfecto, pero somos mortalmente falibles. Solo Dios puede reprendernos, y pasar justicia sobre nosotros. Algo que hay que hacer hincapié, cuando Dios levanta un profeta y lo usa para disciplinar a su pueblo, es Dios quién lo hace, no el profeta.

Hebreos 12: 6-8: “Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos”. El apóstol aquí afirma lo que ya hemos estado observando. Los que se dejan disciplinar por Dios, El los llama sus hijos, pero los que le resisten, le desobedecen, esos, Dios los considera sus hijos bastardos.

Un bastardo, según la Real Academia, cuando es usado como adjetivo, significa: que degenera de su origen o naturaleza. Mientras que usado, en el contexto de relación paterno filial, significa: hijo ilegítimo de padre conocido. Entonces, para Dios somos ilegítimos, si lo desobedecemos. Más aun, cuando somos bastardos, estamos torcidos, o degenerados de nuestra naturaleza. ¿Qué es degenerado? Dicho de una persona: De condición mental y moral anormal o depravada, acompañada por lo común de peculiares estigmas físicos. Anormal, significa, que accidentalmente se halla fuera de su natural estado o de las condiciones que le son inherentes. Ósea, cuando desobedecemos, estamos fuera de la naturaleza para la que Dios nos creo. Desobedecer a Dios, es ir en contra de nuestra propia naturaleza.

Efesios 5:6: “Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de DESOBEDIENCIA”. ¿Nadie os engañe con palabras vanas? La palabra vano significa: Falto de realidad, sustancia o entidad; hueco, vacío y falto de solidez. Curiosamente este versículo habla de personas que engañan con palabras vanas. La desobediencia, según hemos aprendido, es hacer lo contrario a la voluntad de Dios, resistir su palabra. Los hijos de la desobediencia, en este caso, podemos entenderlo como las personas que nos rodean, que al no estar sirviéndole a Dios, pueden lanzar opiniones que nos pueden confundir. Dios nos advierte que hacerle caso a estas opiniones, y aceptarlas como verdades en nuestra vida, incurre la ira de Dios, pues somos considerados hijos desobedientes o bastardos.

Hebreos 4:6: “Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de DESOBEDIENCIA,”. Este versículo final que hemos de afrontar es el más significativo de todos. Ya sabemos que si desobedecemos a Dios, el nos considera ilegítimos, o bastardos. Los hijos ilegítimos, conocen quien es Dios, pero en el contexto, está desobedeciendo a Dios. ¿Qué tiene que decir Dios sobre estos? Apocalipsis 3: 16: “Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.” A los desobedientes Dios los vomitará de su boca. En palabras más finas, como dice Heb. 4, los desobedientes no entraran al reino de los cielos.