Friday, March 4, 2011

Estudio: El noviazgo según Dios

Edwin R. Jusino
Viernes 4 de marzo 2011

Juan 15:10: Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi AMOR; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su AMOR.

¿Alguna vez has conocido a esa persona que te hace volver a creer en el amor? Claro está estoy hablando de una persona de carne y hueso, porque si los comparamos con Dios pues nos quedamos cortos. Algo que eh notado mucho hoy en día es que los Cristianos pecamos mucho en la perversión, y más aún cuando tenemos un novio o novia. Por experiencia propia hablo, no estoy exento de culpabilidad en cuanto a esto. Pero, si estamos errando, ¿Cómo podemos enderezar nuestro camino? ¿Qué exige Dios de una pareja cristiana, y del cristiano soltero que está esperando su pareja?

Una pareja cristiana tiene que emular la relación que debería existir entre la Iglesia y Jesús. La biblia en Apocalipsis 19 dice: “Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas(E) del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.” La novia de Jesús es la iglesia, por ende tenemos el mejor ejemplo de lo que Dios espera de las parejas.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que ningún cristiano, si acaso en excepciones muy especiales, debería salir o interesarse en un impío. 2 Corintios 6:14: “No os unáis en YUGO DESIGUAL con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” ¿Por qué? Por experiencia puedo decir que ese tipo de relación no dura mucho tiempo hasta que tendrás que escoger entre servir a Dios o seguir los deseos de la carne. Ahora, no significa que en una pareja cristiana no vayan a caer en la tentación de la carne, pero, si están bajo la voluntad de Dios es más fácil sobreponerse a la tentación.

Lo siguiente que debemos explorar es el comportamiento que cada integrante debe tener en la relación. Lo primero que tenemos que tener en mente es que en toda relación Dios tiene que venir primero. Mateo 22: 37-38: “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.” Pero no se queda ahí, Mateo 22: 29: “Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Luego de Dios, viene la pareja.

Pero… ¿Qué es amor? Sin ir en mucho detalle la biblia nos enseña como amar en general. Pero tomaremos 1 Corintios 13: 4-8, en un enfoque en torno a una pareja.

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser;”

Los novios deberían ser pacientes o sufridos el uno con el otro. No somos todos iguales, y hay que tener paciencia con esa persona, si no somos pacientes no demostramos amor.

La palabra benigno significa: “Afable, benévolo, piadoso.” Una persona afable es: “Agradable, dulce, suave en la conversación y el trato.” Una persona benévola es: “Que tiene buena voluntad o afecto”. Una persona piadosa es: “Benigno, blando, misericordioso, que se inclina a la piedad y conmiseración.” Si no tratamos bien a nuestras parejas, las abusamos tanto físicamente, mentalmente, emocionalmente, etc., no estamos demostrando que las amamos. ¿Por qué hay tantos casos de violencia doméstica entre novios? Esta es la razón.

La envidia es: “Tristeza o pesar del bien ajeno. Emulación, deseo de algo que no se posee.” El estar echándole el ojo a otras personas, sean hombres o mujeres, para causar celos no es amar. Demuestra tu insatisfacción con tu pareja y por ende no estás demostrando amor. El estar celando también es como tener envidia, pues estás inseguro o insegura de esa persona, y te causa envidia que compartan con otras personas.

Una persona jactanciosa es: “Se dice de quien se jacta, y también de las actitudes, acciones y dichos con que lo hace.” Jactar significa: “Dicho de una persona: Alabarse excesiva y presuntuosamente, con fundamento o sin él y aun de acciones criminales o vergonzosas”. La humildad es muy importante en una relación. Podemos herir los sentimientos de la pareja alabándonos y haciéndoles sentir que son inferiores. Tanto el machismo y el feminismo no pueden ser parte de una relación, sino el humanismo: ambos son iguales, ambos tienen que poner de su parte, y ninguno es más importante que el otro.

La vanidad no puede tener lugar en la relación. La vanidad es: “Arrogancia, presunción, envanecimiento. Caducidad de las cosas de este mundo.” Si somos arrogantes y presumidos con nuestras parejas no estamos amándolas. Darle importancia a las cosas materiales sobre la persona, y sobre Dios, tampoco es parte de la relación.

El no hacer nada indebido, podemos tomarlo como afrentar contra la persona. Esto incluye las relaciones sexuales de cualquier índole fuera del matrimonio. También la infidelidad, la murmuración contra personas cercanas a tu pareja, etc.

Las parejas tienen que buscar lo mejor para la otra persona, pensar en sus necesidades primero que las de uno. Ser egoístas y siempre querer hacer lo que uno quiere y no tomar en consideración a la pareja esta erróneo.

El amor no se irrita: “Hacer sentir ira. Excitar vivamente otros afectos o inclinaciones naturales.” Cuándo nos enfadamos con la otra persona tenemos que tener mucho cuidado. Las diferencias no se deberían resolver con gritos ni peleas, sino comunicándose tranquilamente y respetándose. Hacer que la pareja llegue a la ira, o “pasión del alma, que causa indignación y enojo”, no estamos demostrándoles amor. También irritar incluye causarle celos, odio, y cualquier emoción negativa.

Las parejas tienen que aprender a perdonarse sus errores y faltas. El no perdonar demuestra que no hay amor. Cuando continuamente pensamos en aquel momento en que la pareja nos hirió sin querer o dijo algo que nos molestó estamos en rencor: “Resentimiento arraigado y tenaz.” Cuando resentimos, no estamos amando.

Las parejas siempre tienen que buscar lo que es justo, tanto dentro de la relación como afuera. Toda injusticia debe ser reprochada, y los miembros de la pareja no deberían ser injustos entre sí. Esto incluye que sean honestos entre sí, no importa qué situación ocurra. La honestidad es clave en el amor.

En fin, los que se aman sufren todos los pormenores que se presenten juntos, confían en cada uno, son pacientes el uno con el otro, y se soportan sus errores e imperfecciones.

Esto es una guía simple. Lo más importante es obedecer a Dios, y honrar a la pareja. Lo demás caerá de añadidura.

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