Saturday, January 29, 2011

Analisis Genesis 2

Estudio #1: Génesis
Versión: Reina-Valera 1960
Capítulo 2

“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.”

En el pasado estudio analizamos el proceso de creación de la Tierra. En este capítulo, su enfoque es la creación del ser humano. Como punto de partida, me gustaría mencionar que este relato del capítulo 2 es otro relato de la creación, la misma proviene de una vertiente diferente dentro de la teología judía (honestamente no me acuerdo cual es cual pero sé que una es la sacerdotal.) Mi enfoque, al igual que el del capítulo es el ser humano.

En Génesis 2:7, el versículo puesto al principio, habla que Dios creó al hombre del polvo de la tierra. Analicemos un poco que quiere decir esto. Según la teoría de la evolución de Carlos Darwin, los seres humanos provenimos de un ancestro común con los simios. Entiendo que aunque tengamos rasgos similares con los simios, y ADN similar como con los chimpancés, la raza humana se desarrolló por un sendero diferente. ¿Por qué digo esto? Dios es el creador, y debido a esto la posibilidad de que su creación se parezca al nivel genético y de formación a nivel de embrión es una posibilidad muy alta.

Pero algo que quiero resaltar es el aliento de vida. Dios nos dio vida; una y otra vez podemos ver en diferentes momentos bíblicos es que Dios tiene el control sobre la vida y la muerte. El hecho que nos despertamos, que podemos respirar, que podemos anhelar y apreciar la vida, es porque Dios nos sopló vida. En algunas iglesias donde el Espíritu Santo tiene libertad de manifestarse, observamos que en algunas ocasiones, los que están ministrando soplan a las personas. Esto es un símbolo que alude a este versículo de la palabra de Dios. La mayoría de los que ministran en estas iglesias son siervos que permiten que Dios los use de la manera que le plazca.

He escuchado de testimonios de personas que literalmente han sentido que su aliento de vida se les escapa, mientras ministran. Es entonces que sienten cuando Dios les ha soplado vida, y según me han relatado, sienten como su cuerpo agarra fuerzas para continuar viviendo. ¿Por qué pierden el soplo de vida? Aunque todavía no debo todavía entrar en lo que es la Guerra Espiritual de lleno, es necesario explicar que cuando las personas interactúan en el mundo espiritual, el enemigo intenta destruirte, literalmente. Entraré en una explicación más profunda en otro estudio.

No voy hablar sobre el Edén. La existencia física o espiritual del lugar es inverosímil para el segundo de los mensajes importantes de este capítulo. Notemos que Dios pone al hombre, quién llamó Adán, en el Edén y le dio unas simples instrucciones: “De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” En el próximo capítulo estaremos hablando del pecado, pero aquí ya podemos percibir lo que es el pecado: desobediencia a Dios.

También podemos observar que Dios creó una mujer. Interesantemente, la creó usando una costilla del hombre. Pudo a verla creado de cualquier otra sustancia o parte del cuerpo. ¿Por qué de una costilla? Las costillas son de los huesos más fuertes y más flexibles del cuerpo humano. Son las que protegen al corazón, y los pulmones del hombre. De esta manera, Dios quiso que la humanidad entendiera que tanto el hombre como la mujer son iguales, y ninguno es superior al otro. Creo la mujer de una costilla por que las mujeres son las que guardan uno de los elementos más importantes de los hombres: nuestro corazón. Las mujeres, como las costillas, son fuertes y flexibles, pueden hacer diversas funciones, y aun así, son lo suficientemente frágiles, como las costillas. Un golpe fuerte a un mujer por parte de un hombre, sea físico o emocional, las afecta y las hiere.

También vemos que Dios la creo del hombre. La mujer es, como dice Jehová, la pareja idónea, la que complementa al hombre. También vemos algo muy importante, o tal vez lo más importante de este capítulo. Cuando un hombre y una mujer tienen relaciones sexuales, se unen físicamente, emocionalmente y espiritualmente. Por eso veremos que Dios es tan meticuloso y estricto en cuanto al sexo. Por ejemplo: un individuo tiene relaciones sexuales con una joven. Luego más adelante tiene relaciones sexuales con otra. La segunda vez, en el momento de hacerlo, no solo estaría teniendo relaciones sexuales con la segunda, sino que como se unió tanto físico, mental, y espiritualmente con la primera, esa esencia de ella que está en él se une en la nueva unión.

Por experiencia, puedo decir, que el peor pecado que comete un hombre es la inmoralidad sexual. De hecho el pecado sexual, como veremos después, es de los más peligrosos, pues los demás son fuera del cuerpo, pero pecar sexualmente es pecar contra el templo de Dios.

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