Wednesday, June 9, 2010

Porque el socialismo no funciona

Por Edwin R. Jusino

Con la reciente huelga estudiantil en la Universidad de Puerto Rico he tenido tiempo, no tan solo para estudiar y adelantar los estudios perdidos, sino que también para pensar y meditar. Me he preguntado cómo es posible que digan que están luchando por mis derechos, o que digan que soy egoísta porque estoy en contra de la huelga, o hasta decir que Jesús hubiera estado metido en la huelga. Esta última aseveración realmente me dio risa, y lastima por la persona que lo escribió. Creo que todavía la gente usa y tira el nombre de Dios como si fuera un papel. No hemos logrado discernir que a lo del Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios.

En el último escrito hable sobre los vínculos claramente politizados que impulsan esta huelga. En este escrito no hablare sobre la huelga, ni sobre los individuos, ni las organizaciones. Este escrito se enfocara en la ideología en turno: Socialismo. Desde aquella noche del jueves que se tomaron los portones por asalto por los grupos de izquierda, donde estuve presente cuando un valiente grupo de estudiantes logro abrir el portón de Alzamora, y donde un profesor se burlo de mí diciendo que la Guerra Fría ya se había acabado, me quede pensando en si realmente se había acabado o si simplemente había cambiado el foco. La Guerra Fría entre la Unión Soviética y los Estados Unidos habrá terminado en un escenario geopolítico, pero a mi parecer nunca termino en un plano ideológico.

La lucha entre el socialismo y el neoliberalismo, ciertamente ha cambiado las figuras importantes, pero nunca ha terminado. La realidad es que mientras existan los mercado libres, siempre existirá aquel grupo o individuo que como no se puede beneficiar de ellos desea destruirlos para beneficiarse. Haciendo exactamente lo mismo que hacen los fervientes defensores del sistema capitalista. El Socialismo es una farsa. Es en su realidad, la eliminación de una elite por otra elite. Las sociedades humanas están todas, desde la antigüedad, construidas para trabajar de esa forma. Ni en la democracia griega existía tal cosa como ciudadanos totalmente homogéneos.

Es triste ver como usan la democracia como un espectro. No es decir que los gobiernos de derecha sean los más democráticos, porque no es la realidad, pero la mayoría de los gobiernos socialistas y/o comunistas tienden a ser autoritarios o intervencionistas. Es tan sencillo como mirar a Cuba, Venezuela, Vietnam, Corea del Norte, China, Bolivia, Brasil, etc. Todos los gobiernos de izquierda suprimen la libertad de expresión, la libertad de asociación, y otras libertades que en muchas veces fueron usadas para ponerlos en el poder. Nada nuevo, pues todas las dictaduras fascistas, militares, o de derecha han hecho lo mismo. En muchas ocasiones se habla de izquierda o derecha en una forma lineal. Yo siempre he dicho que mientras más a la derecha, o más a la izquierda los individuos realmente se mueven hacia el mismo punto; no se debe ver el espectro político como lineal sino como circular.

El otro mito del socialismo es la conciencia de grupo social. Los hombres nacimos solos, y moriremos solos, independientemente de la clase social en la que hayas nacido. Tu clase social no determina la clase de persona que serás. La democracia no asegura que todos serán iguales económicamente, pero si asegura que todos seremos iguales delante de la ley. Los derechos son individuales, y no colectivos como pretenden argumentar los seguidores del socialismo. Los individuos componen todos los colectivos de la sociedad, pero tienen la capacidad de pensar y razonar. El individuo en una masa y colectivo es incapaz de pensamiento crítico personal, pues se deja llevar por la voluntad de la elite que la lidera. La razón por la cual los socialistas se nutren de la masa es porque saben que es manipulable, mientras que los individuos no lo son. En resumidas cuentas, la lucha entre el socialismo y el neoliberalismo es la lucha entre una elite frente a otra elite.

Ahora algo que tenemos que tener en cuenta es que hay derechos inalienables, y hay derechos que son privilegiados. Los derechos inalienables son la vida, la libertad, y la búsqueda de la felicidad. El resto son derechos que van y vienen con el pasar del tiempo, y que dependiendo del gobierno en turno se garantizan o se eliminan. El tal afanado derecho a la educación en Puerto Rico no es un derecho luego de la escuela superior. Si la educación universitaria fuera un derecho, como lo es en algunos países de Europa, la universidad seria gratuita y no habría necesidad de coger un “College Board” o mantener un promedio en la escuela superior que determina tu IGS. Tampoco es un privilegio, ya que existen becas y ayudas económicas para los más necesitados. No, la educación universitaria en verdad es una opción, pues muchos jóvenes deciden no ir a la universidad o prefieren tener carreras cortas en institutos. Pueden también escoger entrar al ejército, como también escoger trabajar en un restaurante, o cualquier otra decisión. Está en el individuo la decisión de estudiar o no.

El problema con hacer la educación universitaria un derecho es que la calidad sufriría. A lo que me lleva a los sueños que el socialismo vende, y que luego se les hace imposible cumplir. La realidad es que en muchos países, como en Grecia o Francia, se está debatiendo si eliminar este derecho por el costo exorbitante que le causa a los gobiernos asegurar este derecho. La educación en las universidades privadas sufre de calidad, porque todos pueden entrar. Cuando el gobierno existe para el mantengo de las clases sociales es que sufrimos crisis económicas. El presidente John F. Kennedy dijo una vez: “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti, sino pregunta lo que tú puedes hacer por tu país”. No es lo que nuestro país pueda asegurarnos, sino lo que nosotros, como individuos críticos y pensantes podamos hacer para mejorar nuestro país. La educación universitaria le costaría demasiado a un gobierno tan grande como el que tenemos.

Por eso me uno a las palabras de la presidente de la Junta de Síndicos: “Palo si boga, y palo si no boga”. Ese es el problema del socialismo, que pretende que todo se garantice sin tomar en consideración que los recursos son limitados y que mientras más grande los gobiernos menos derechos podrán asegurar.

En resumidas cuentas, el socialismo no funciona porque es la ideología mas hipócrita que existe, pues todo lo hace usando espejismos. Cuando logran su objetivo, eliminan aquello que usaron para llegar al poder.

1 comment:

Abdiel Rodriguez Nazario said...

Cierto es que ni el socialismo ni las fórmulas comunistas mantuvieron una distribución equitativas de los vienes y del producto de las naciones circunscritas a ellas. La fuerza del socialismo nace más bien en nuestro país, y se mantiene gracias a una idealización de lo que sería vivir la plenitud de lo establecido por la teoría marxista. En este sentido entiendo muchos se circunscriben en nuestro PR a esa postura por una via intelectual que les lleva a pensar que el socialismo haria justicia social y crearia una mejor conciencia colectiva que el indicidualismo que tiende a crear una democracia modelada (y modulada) por el capitalismo agresivo de nuestros días. No juzgo a mal a los que piensan asi del todo. Solo que fallan en ver que el socialismo siempre ha estado correlacionado a todo lo contrario a lo que dicen buscar, esto a largo plazo. Por otro lado, es tambien algo idiótico (y hippie a mi juicio)el simplemente pensar en el socialismo como una solucion o una genuina idelogia sólo por la teoría. La historia debe bastar para poner en orden los efectos por sus causas.